PASO DEL DESCENDIMIENTO PROCESIÓN DEL VIERNES SANTO POPAYÁN
Domingo 7 de marzo, 1999
De: Mario Pachajoa Burbano 
 

Popayanenses ilustres:

El arquitecto Luis Eduardo Ayerbe González ha tenido la gentileza de enviarnos la historia del nuevo paso del Descendimiento que saldrá por primera vez el próximo Viernes Santo en la Semana Santa de Popayán. Como el texto es suficientemente ilustrativo, a nombre de Amalita Grueso de Salazar, creadora de ésta Lista de popayanejos y el mío propio, sólo nos queda el hacer público nuestro reconocimiento sobre el ejemplar esfuerzo que ha hecho el arquitecto Luis Eduardo Ayerbe González y sus colaboradores, para ejecutar éste proyecto que entrará a los Fastos Payaneses de ahora en adelante.

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PASO DEL DESCENDIMIENTO PROCESIÓN DEL VIERNES SANTO POPAYÁN 
Por: Luis Eduardo Ayerbe González, Arquitecto

El hecho de haber vivido en la casa de Santo Domingo, llamada así familiarmente, haber asistido los Viernes Santos a la ceremonia del Descendimiento, haber estado ligado tan íntimamente a la Procesión de dicho Templo, como regidor por veinte años, y haber heredado conocimientos sobre las intervenciones de nuestros antepasados que reseñan la presencia permanente de la familia en todos estos hechos,me motivaron la idea de dotar la procesión del viernes con el Paso del Descendimiento y a la Iglesia de Santo Domingo con su homónima Imágen del Cristo.

Se creó un proyecto completo con diseños específicos para la Imágen, la Cruz, las Andas, el Sarcófago, el Sitial, la distribución de las Imágenes y cada detalle de cada elemento que fuese necesario.

Este proyecto se sustentó ante la Honorable Junta Pro-Semana Santa en el año de 1997, con otro proyecto que diseñé para el Paso del Resucitado, así pues, el Descendimiento y el Resucitado fueron los pasos que señalaron el fin y comienzo del los siglos XX y XXI en la celebraciones de la Semana Mayor de Popayán.

El tema que nos compete, fué una constante de la obra de Miguel Angel. Cuatro son las Piedades que legó a la humanidad, el Genio renacentista a saber: La de SAN PEDRO que es de 1498-1499; La de Santa Maria de FIORI de 1547; la llamada de PALESTRINA de 1555 y la de RONDANINI de 1564. Estas tres últimas resuelven la figura VERTICAL, a diferencia de la Romana de San Pedro que quizá es la más conocida.

Esta premisa VERTICAL-DESCENDENTE, me motivó a diseñar y esbozar los dibujos que hacen parte del proyecto y que entregué al maestro Ecuatoriano Alcides Montes de Oca, con instrucciones precisas para que los ejecutara fielmente.Se hicieron varias visitas al taller del maestro en la calle de Bolívar de San Antonio de Ibarra y permanentemente se supervisó la obra.

Por otra parte se contrató en Popayán a los veteranos maestros de carpintería Luis Carlos y Guillermo Durán para que elaboraran las Andas y la Cruz respectivamente, con todos los accesorios tales como Carteras Esquineros, Jarras, Barandas, etc. El Ingeniero Fabio Castro Giraldo se encargó de calcular la estructura metálica que garantiza la estabilidad de la Cruz, la Imágen, y las Andas. De la ejecución de toda la ornamentación en plata se contrató a los expertos orfebres José Luis Marian y Diego Ramírez de Bogotá. La decoración en hojilla de plata y pintura estuvo a cargo del restaurador Julian Andrés Mosquera M. y Nelly Fajardo egresada de la escuela taller de Popayán; y para la manufactura del sitial contamos con la colaboración de María Mercedes Mafla de Ayerbe y Carmen Elvira Delgado López, quienes ejecutaron los diseños de estilo Sevillano con convas y borlas de treinta y seis paneles que hacen parte de este conjunto.

Merece destacarse el hallazgo que se hizo en la Torre del Reloj el día que subimos a desmontar el mecanismo del reloj para enviarlo a Londres de donde regresaría trayendonos a Popayán las horas perdidas y el tiempo que se fué.

Ese día hallé arrumadas al pié de una pared de la edificación varias imágenes de las llamadas de farol entre las que distinguí unas que correspondían a cuatro ángeles en pésimo estado, pero merecedoras de restauración, y coordinando ideas al ver estas imágenes del siglo XVIII y el proyecto del paso del Descendimiento en el cual en forma alegórica, unos ángeles ayudan a descender el cuerpo de Cristo, no quedó de otra sino solicitarle a Monseñor Gregorio Caicedo C. que cediera las imágenes para el Paso, al restaurador Mosquera M. para que las interviniera, a María Mercedes y Carmen Elvira para que elaboraran los ropajes y a los orfebres Marian y Ramírez para encargarles los dos pares de alas y par de morriones, éstos artistas habían restituído algunos faltantes de la Potencias y Corona que pertenecieron al Convento del Carmen Bajo de Quito, para ornar y complementar la Imágen del Descendido.

Dentro de los compromisos que se adquieren con la vida y el entorno que escogemos para desarrollarla, no hemos hecho otra cosa sino continuar y cumplir con una tradición familiar con Santo Domingo que iniciara nuestra antepasada, común a muchos, Asunción Tenorio cuando donó el Sepulcro y la Virgen de la Soledad, su sobrino Francisco José de Caldas quien ejecutó los diseños para el Púlpito del Templo, Don Francisco Antonio Arboleda y Vergara también donante del Templo y Claustro de Santo Domingo, y mi padre el Coronel Carlos Ayerbe Arboleda quien propició la Capilla y la Imágen del Cristo Yacente para el Sepulcro. Así las cosas con este Paso se presenta el final del drama del Gólgota.

He querido invitar a quienes con buena voluntad nos acompañen para que Popayán al final del siglo XX celebre su SEMANA SANTA.

Cordial saludo,