LA CUCHILLA DEL TAMBO
De: Mario Pachajoa Burbano
1999

Esta tragedia tiene tres actos:

Acto I. El 21 de mayo de 1816 los ejércitos del Pacificador General Pablo Morillo -mas tarde Conde de Cartagena y Marqués de la Puerta- se hallaban a las puertas de Santa Fe y en vista de ello se disolvió el Congreso y el Gobierno Federal. El Presidente y parte del Cuerpo Legislativo se dirigieron a Popayán; única región en la que quedaba aun erguido el pabellón republicano.

En Popayán, reunida la Comisión del Congreso Federal, el día 22 de junio de 1816, aceptó la renuncia del Presidente y del General José María Cabal quien comandaba las tropas republicanas, sustituyéndolos, respectivamente, por el General Custodio García Rovira y por el Teniente Coronel Liborio Mejía. Como esperaban por momentos a García Rovira, se le encargó la Presidencia a Mejía.

Acto II: El Presidente de Quito, Toribio Montes, envió a reconquistar a Popayán, al Brigadier Juan Sámano con sus impetuosas y sanguinarias tropas que sumaban dos mil hombres. Sámano y sus ejércitos ocuparon sigilosamente la Cuchilla del Tambo y se fortificaron en ella.

El 29 de junio de 1816, Mejía con solo 700 hombres, héroes y soñadores, pero llenos de coraje y aun sabiendo que la lucha era un suicidio, no solo por la diferencia del número de combatientes sino, además, por la situación inexpugnable de Sámano, arremetieron las formidables posiciones de éste, con valentía y desesperación. La batalla sangrienta dejó a 500 republicanos muertos o heridos y los pocos sobrevivientes regresaron a Popayán a las dos de la tarde, continuando ese mismo día a La Plata, vía el Páramo de Guanacas. El 10 de julio, fueron atacados en la Plata por las tropas españolas que venían de Santa Fe y después de 10 horas, los patriotas quedaron completamente deshechos; Liborio Mejía prisionero (inmolado el 3 de septiembre de ese año) y la República a merced de los pacificadores.

Acto III. El primero de julio hizo Sámano su entrada triunfal a Popayán. En esta Gobernación, fueron tomados prisioneros epónimos payaneses, entre otros: Francisco José de Caldas, Camilo Torres, José María Dávila, Manuel M Quijano, el Conde de Casa Valencia, José María Cabal, Miguel y Manuel de Pombo, y otros no menos ilustres y empezaron los fusilamientos... Los primeros, en la plazuela de San Camilo...