CESAR CONTO
Viernes 28 de febrero, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

César Conto, oriundo del Chocó, fue Gobernador de Estado del Cauca en 1877. El historiador payanés José María Quijano Wallis, en su libro Memorias Autobiográficas, resume así la pesonalidad del Gobernador Conto:

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El candidato más popular que presentaban los liberales para Gobernador del Estado, era el Dr. César Conto, uno de los jóvenes más valerosos y más ilustrados de la generación que había surgido en medio de los humos de los combates de la revolución de 1860.

César Conto, oriundo del Chocó y emparentado con las primeras familias del Valle del Cauca, estaba dotado por la naturaleza, de una figura distinguida y simpática, de gran valor, ardiente ambición, imaginación de fuego y talento privilegiado. Recibió su educación en Bogotá. Además de poseer a la perfección el inglés y el francés, estudió el italiano y llegó hasta escribir un método para aprender la lengua del Dante. Fué abogado y poeta distinguido, escritor vibrante y orador elocuente. En suma era una mentalidad sobresaliente y un poeta-soldado y gentilhombre vaciado en el molde de Lord Byron.

Conto llegó a ser mas tarde una figura nacional. Prisionero en la acción del Cabuyal, logró escaparse y huir a pie por las montañas de Barragán, en 1861, y llegar a Bogotá a ponerse al servicio del General Mosquera. Siendo Gobernador del Cauca en 1877, decidió el triunfo de los Chancos por su arrojo y valentía, al detener con el batallón Zapadores la numerosa caballería enemiga. Mas tarde Conto ocupó un Ministerio de Estado en el Gobierno nacional y fué miembro de la Corte Suprema Federal.

Permaneció en Europa como Cónsul de Colombia en Londres, y allí se dedicó a estudios filológicos y gramaticales, haciendo publicaciones importantes sobre estas materias. Regresó a la Patria pobre y enfermo, y no encontrando medios para subvenir a las necesidades de su vida, partió para Guatemala en virtud de llamamiento que le hizo su ilustre cuñado, el Dr. Miguel Velasco y Velasco, para regentar cátedras de filosofía, literatura y jurisprudencia en esa República. Allí murió víctima de su intensa labor intelectual, por un ataque de congestión cerebral a los 57 años de edad, dejando un nombre memorable en las letras, las armas y la historia política de su patria. ... """

Cordial saludo,