LOS CLONES: II
Sábado 1 de febrero, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Sully Orozco de Obando, (sully07307@hotmail.com), en base a las consultas y preguntas recibidas, ha preparado el siguiente artículo que mucho agradecemos a Sully.

Cordial saludo,

Los Clones no son tan Idénticos
Por Sully Orozco de Obando

Una de las mis concepciones acerca de los clones es el decir que serán idénticos a los donadores del núcleo. Aunque a simple vista para el público esto puede ser cierto, lo real es que si existe el clon, su ambiente tanto psicológico como natural será diferente al donador. Además la gran diferencia existente es la forma de producir la energía para todas sus funciones como mamífero (los humanos lo somos) estas serán de acuerdo a lo heredado del óvulo de la hembra que lo donó, ya que en el citoplasma del óvulo existen unos organelos llamados mitocondrias, que son pasadas de madres a crías en línea directa. Todos los animales llevamos las mitocondrias de la madre.

Según la endoembiosis la mitocondria fue una bacteria que al igual que los cloroplastos al comienzo de la vida buscó refugio dentro de una célula grande para evitar ser intoxicada por el oxígeno, una vez se estableció esta simbiosis, la célula grande con núcleo la rodeó con membrana para defenderla del oxígeno y la mitocondria en cambio le daba moléculas de energía que la célula aprendió a usar. La energía necesaria para las actividades celulares, y el trabajo mecánico. Como bacteria tenía su propio genoma que que multiplica aparte del nuclear, pero lo más importante es que de aquí proviene el ATP. En los mamíferos, aproximadamente el 95% del ATP se genera en las mitocondrias. En estas organelas subcelulares, presentes en todas las células aeróbicas eucariotes, el consumo de oxígeno está acoplado y provee la energía necesaria para la producción de ATP. Las mitocondrias dan cuenta de aproximadamente un 95% del oxígeno consumido; entre 90 y 99% dependiendo del tipo celular y del estado metabólico.

Además, posee en su membrana mecanismos de la cadena transportadora de electrones y de la ATPasa, que permiten la transformación de la energía de oxidación en la llamada "moneda energética universal" de la célula; esto es, el ATP.

1) Las mitocondrias son heredadas de la madre: esto tiene importantes consecuencias genéticas; pero además se puede utilizar por los antropólogos moleculares en sus estudios sobre la evolución, aportando una información decisiva en el análisis del proceso evolutivo del que resulta el hombre actual, y de ser la principal diferencia del clon con el original.

2) La mitocondria posee un DNA circular propio, de un tamaño de 16569 pares de bases, conteniendo un pequeño número de genes. Hemos visto como el DNA circular mitocondrial humano posee información muy compactada; sin embargo, con este pequeño número de genes no se puede construir un orgánulo de las características de la mitocondria. Se necesitan muchas más proteínas, y por lo tanto muchos más genes. Existe más de un centenar de genes formando parte del genoma nuclear y ubicados en distintos cromosomas que codifican proteínas mitocondriales. Estos genes al actuar pareados con los mitocondriales, en el clon sufren modificaciones que aún no sabemos. Además la mitocondria actúa como reloj de envejecimiento y autodestrucción.

Cuando la célula pierde el control de los acontecimientos que causan la proliferación celular, debe entrar en acción ese mecanismo de "autodestrucción programada" que llamamos apoptosis. No sería por lo tanto excesivo decir que la tumoración nace tanto de la pérdida del control proliferativo como del fallo en el programa apoptótico.

El programa apoptótico se desarrolla en gran medida tomando como objetivo la mitocondria. Esto es, una etapa clave de la autodestrucción celular es la eliminación de la capacidad de la mitocondria para producir ATP, lo que conlleva la pérdida de funciones vitales para la célula como son la capacidad de transporte de metabolitos, de biosíntesis de metabolitos y macromoléculas precisos para el mantenimiento de las estructuras celulares, la capacidad electrogénica de la membrana plasmática, la capacidad de relación mediante los sistemas transduccionales, etc. Esta incapacidad para producir ATP es debida a la acción de proteínas pro-apoptóticas que actúan sobre la mitocondria causando una disminución drástica de su potencial de membrana.

La conclusión entonces es: la idea de que el mamífero obtenido por clonación será genéticamente similar a la del adulto que ha proporcionado el material genético debe de ser revisada pues, como bien se sabe, los animales nacidos por clonación realizada por trasplante nuclear de material genético, no son exactamente idénticos a los animales de los cuales se ha obtenido el núcleo transplantado. Ellos heredan el DNA mitocondrial del ovulo sin nucleo, y la implicación que ésto pueda tener en el desarrollo de los embriones creados por este procedimiento no es bien conocida, especialmente si se tiene en cuenta que dentro de esta misma área, tampoco se conoce como pueden influir en el DNA mitocondrial los procedimientos técnicos utilizados en la clonación y, por tanto, no se puede saber en qué medida estos embriones podrán sufrir en su evolución biológica las alteraciones mitocondriales anteriormente comentadas.

Referencias:
http://www3.usal.es/dbbm/biotec/biotec06.htm
http:// www.bioplanet.net/magazine/bio_enefeb_2002/bio_2002_enefeb_genetica1.htm
 http://www.insp.mx/salud/43/432_9.pdf