ISABEL MUÑOZ MARTÍNEZ 
Domingo 11 de marzo, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano


Foto de El Liberal 
 

Amigos payaneses:

Isabel Muñoz Martínez, payanesa, madre de 15 hijos, 81 años de edad "ha logrado cautivar el gusto de los payaneses" con su microempresa. "Una mujer reconocida en Popayán porque ha luchado logrando sacar adelante su familia".

Nassoli Porras C de El Liberal dedica el siguiente artículo a la "guardiana de la tradición gastronómica":

""" ... Con la preparación de tortas, pasteles, bizcochos, aplanchados, volovanes, rollitos de jamón con queso y bocadillo, pan de novia, empanadas de pollo, canasticas, ensaladas, carnes y hasta lechona, la payanesa Isabel Muñoz Martínez, popularmente conocida en la ciudad como "Chepita Bonilla" ha logrado cautivar el gusto de los payaneses.

Esta reconocida mujer que a sus 81 años hace de la cocina todo un arte, ha dedicado a su labor 68 años de su vida y aún se propone con todas las fuerza y los ánimos, continuar en su labor.

Con sencillez y humildad recuerda que inició sus conocimientos de gastronomía en una casa de familia y poco a poco fue incursionando en diferentes recetas -a las que ella misma- iba agregando ingredientes que le han permitido ser calificada como una de las mejores en su oficio. Es así como diariamente a su casa acuden muchas personas de Popayán, Bogotá, Medellín, Cali y hasta de otros países como Francia, Estados Unidos, seguros de encontrar deliciosos preparativos para darle gusto al paladar, representativos de la gastronomía de la región. "Chepita Bonilla" le da el crédito de sus recetas al hecho de saber escoger los mejores ingredientes. "Una buena mantequilla, una buena harina, nueces, pasas, polvo para hornear".

"Lo que más apetecen mis clientes son los pasteles y los aplanchados" dice doña "chepa", con una sonrisa constante en sus labios. Aunque ella afirma que prepara las recetas tal y como lo indican los libros, todos los que han tenido la oportunidad de disfrutar de sus "aplanchados", únicos en Popayán, saben que existe algún secreto bien guardado en su cocina que los hace muy frescos y deliciosos.

La microempresa dedicada a la culinaria está conformada por su familia, que entre otras cosas es muy numerosa. "Chepita tiene 15 hijos 4 mujeres y 11 hombres y aquí sí viene bien decir que "de tal palo, tal astilla".

De sus cuatro hijas a sólo una no le atrae la cocina; las demás por el contrario, se desempeñan muy bien en la labor que les ha permitido vivir su cotidianidad.

"Sobre todo Yolanda", una de las hijas mayores de doña Isabel es la que mejor ha aprendido sus habilidades y la sazón que durante muchos años deleita a mujeres, hombres y niños de la ciudad.

Durante sus quince partos "Chepita" en ningún momento abandonó su cocina, es más recordó como anécdota curiosa, que en ciertos casos sintió las contracciones mientras amasaba y horneaba los pasteles.

"Algunas veces alcancé a llegar al hospital y otras no", recuerda con una sonrisa. Para esta mujer luchadora y trabajadora, la cocina en su vida ha sido "sencillamente maravillosa", porque con la preparación de diversas recetas y exquisitos platos ha logrado ante todo salir adelante con su vida y con su familia.

Sin embargo, una de las cosas que no le gusta ni le entusiasma a doña "Chepita", es cocinar la comida de todos los días, pero dice que cuando ha sido necesario prepararla para sus hijos, lo ha hecho con todo el amor.

Nunca pensó en que su trabajo de culinaria la haría famosa "porque yo vengo de una familia muy pobre y nunca me ha gustado vivir de apariencias", dice.

Con un gesto de nostalgia y ternura en su rostro afirma que su deseo "es que la tradición de la familia no se pierda, que mis hijos continúen con los aplanchaditos y los pasteles que tanta alegri'a nos han traído".

Mujeres como doña "Chepita" de Bonilla confirman nuevamente lo importante que es luchar por lo que se quiere y ante todo cuando se hace utizando ingredientes constantes tales como por ejemplo: dos cucharaditas de alegría y otras cuantas repletas de mucho amor. ... """