CHANCACA
Sábado 21 de septiembre, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Horacio Dorado Gómez nos recuerda los personajes típicos del siglo pasado, por las décadas cuarentas y cincuentas y a ellos agregamos a "Rosarito", José Dolores Ramos ("Catecismo") y "Mieldeabeja". Este artículo fue publicado por El Liberal en su edición del 20 de septiembre. Cordial saludo,

""" ... Se acabaron los personajes típicos
Por: Horacio Dorado Gómez
El Liberal

Solamente nos quedan los versos y las fotografías que tan admirablemente pintan a varios de los personajes típicos populares de Popayán. Muchas veces se ha escrito sobre las cosas viejas de nuestra cara ciudad y también algo se ha dicho sobre los personajes típicos que reposan ya en la paz del Señor.

Hoy en memoria a tantos personajes inconfundibles que han hecho parte de la historia chistosa, gracias a la genialidad de los payaneses, en esta columna se recogen algunas de las anécdotas y recuerdos de aquellos que fueron la simpatía de los patojos por su manera picaresca de ver las cosas y como adorno que eran del viejo Popayán. Posiblemente el modernismo haya causado estragos haciendo que desaparezcan de nuestra memoria los protagonistas de la risa lugareña, entre los más representativos: "Chancaca"

"Cucarrón", "Guineo", "Ratón de Iglesia", "Zócalo", "Pate guaba" "Caquiona". Se sabe que algunos de ellos eran afectos a tomarse su "mediecita de tapetusa", pero no adictos a sustancias alucinógenas o algo por el estilo. Eran sanos en ese sentido. Fueron la admiración de las gentes, causaban entretenimiento, ocasionaban corrillos para oír sus disparatorios. En síntesis, sin tendencia alguna para la maldad, para nada peligrosos, por el contrario chiflados agradables, con chispa o ingenio patojo, el que también ha ido perdiéndose con el paso de los años.

"Chancaca", de nombre Agustín Vidal, (q.e.p.d.) uno de los mas célebres personajes, magnífico flautista, pasó por el Conservatorio de Música, pero por la parte de afuera, únicamente por el anden. Tenía una gran "Facultad Musical", llevaba esa cualidad en su ser. Larguirucho, de tez morena, pelo ensortijado, pata al suelo, camisa abierta, por fuera, de pocos botones, y sombrero mal puesto. No sabía de nota musical, pero era eso : "Una Nota" . La cadencia, a la hora de interpretar su flauta de carrizo, la quisieran muchos. Caído en el vagabundaje con rumbo incierto, dormía las jumas en los sardineles, en los portalones. Una vez dormitaba plácidamente en el portón de lo que hoy es la Cámara de Comercio y cuando la policía eficientemente prestaba sus servicios, por costumbre vigilaban las calles y en especial la Plaza de Caldas.

La radio patrulla, o "Tomba", al ver a "Chancaca" se dispuso a insinuarle que allí no se podía dormir, haciéndolo levantar del sitio. Cuando volvieron después del recorrido, encontraron de nuevo a "Chancaca" en la misma puerta dormido. Zangoloteándolo con voz militar le dijeron: - "no le hemos dicho que aquí no se puede dormir". A lo cual les respondió: -"y con esa joda de ustedes quien duerme". Otra vez, algunos estudiantes para hacerle una broma, encontrándolo dormido con la flauta de carrizo y las manos entrepiernas, le quitaron el instrumento musical, la razón de su existencia. Al notar semejante atentado, enfurecido, les gritó : - "Ya se robaron la flauta desgraciados, ahora vengan por la música".

Se acabaron los personajes típicos de la ciudad. ¡Es una lástima! Las herencias y tradiciones culturales fueron grandes, pero no le damos cierto valor a las costumbres en que fuimos criados y su recuerdo nos embelesa y transporta sin poderlo remediar. ... """