CAUCA Y NARIÑO
Jueves 1 de marzo, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Luis Carlos Sáchica escribe en El Espectador del 1 de marzo, bajo el título de "Nariño y Cauca, un ejemplo", que "los gobernadores de Nariño y el Cauca piensan integrarse en una entidad supradepartamental mediante escritura pública". He aquí parte del texto:

""" ... En la historia política colombiana no resulta simpática para muchos la idea de la necesidad de "regenerar" las instituciones, aunque sea eso exactamente lo que se requiere, porque esa operación tiene que empezar en el orden moral.

¿Cómo? Volviendo a recrear lo que siempre ha estado ahí y preexiste a las constituciones como realidad orgánica y geográfica: las regiones. Que corresponden casi a los nueve Estados soberanos de la federación decimonónica. Bolívar, Antioquia, Cauca, Tolima, Cundinamarca, Santander, Boyacá, Magdalena, más el Panamá que se perdió entre formalismos y corruptelas.

Desgraciadamente el Congreso ha sido incapaz de aprobar la ley de ordenamiento territorial para que sea viable la integración regional de dos o más departamentos, para promover un plan de desarrollo racional que sustituye la costosa rutina burocrática en que agonizaron y agonizan las últimas de tales entidades.

Desesperados por esa irresponsable omisión legislativa, los gobernadores de Nariño y Cauca piensan integrarse en una entidad supradepartamental mediante escritura pública, a falta de ley que así lo autorice. Eso está bien.

Es la democracia mestiza en marcha. La que corta los nudos gordianos con imaginación y eficacia, inventando fórmulas e instituciones, como esta asociación regional, nacida de la necesidad y de la realidad. Pues, lo otro, la autorización desde los poderes centrales es lo contrario a descentralización y autonomía.

Vienen así las formas del derecho privado a reemplazar las mohosas instituciones de derecho público, retando el formalismo constitucional. Nariño y el Cauca, de hecho, son uno. Basta que lo manifiesten así y, ¡adelante! ... """

Cordial saludo,