CAUCA EN EMERGENCIA HUMANITARIA
Jueves 22 de noviembre, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

El Liberal publica el siguiente artículo sobre las alarmantes cifras de la dolorosa y apremiante situación de los desplazados en el Cauca.

""" ... Cauca en emergencia humanitaria
19 de noviembre, 2001
El Liberal

El estudio académico realizado por profesionales de la Universidad del Cauca determinó que el 88% de los desplazamientos ocasionados por causa de los enfrentamientos armados se producen al interior de este departamento, el restante se dirige hacia el Valle del Cauca.

La agudización del conflicto armado, el interés de las partes en conflicto por ejercer un control territorial y la situación socio-política del departamento, hacen del Cauca -junto a Nariño y Putumayo- las regioness del país en donde se prevé un aumento considerable de la población desplazada.

Este fenómeno que logró un incremento inusitado a partir de 1997, se ha convertido en un flagelo que día a día cobra más víctimas, especialmente en las localidades de Cajibío, Buenos Aires, El Tambo, Santander de Quilichao y La Vega.

Y a pesar de que en el Cauca el número de familias desplazadas asciende a cinco mil, sólo hasta hace algunos años se empezó a hablar de este departamento como una región expulsora y receptora de núcleos familiares.

Según el ‘Diagnostico del fenómeno del desplazamiento forzado en el Cauca’, realizado por varios docentes del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad del Cauca, no sólo los actores armados se constituyen en factores generadores de desplazamiento, sino también las políticas indiscriminadas de fumigación de cultivos ilícitos del Plan Colombia, los conflictos sociales, el crecimiento acelerado y la concentración de la riqueza y la pobreza.

Al respecto el Politólogo Jairo Ortiz Ocampo, señaló que incluso se habla de que el desplazamiento forzado pretende darle cumplimiento a un modelo económico que busca atraer la gente del campo hacia la ciudad para ‘abaratar’ la mano de obra, de tal forma que los niveles de empleo disminuyan.

También, dijo, que el desplazamiento se intensifica en las regiones estratégicamente bien ubicadas, con riquezas en recursos naturales o por razones de importancia militar, de ahí que las responsabilidades de este fenómeno sean compartidas.

El estudio señala que en el año 2000 la responsabilidad de las Fuerzas Militares como actor generador de desplazamiento es de un 5%, frente al 14% de la delincuencia común, el 52% de los paramilitares y un 29% de las guerrillas.

"Pese a que el desplazamiento afecta no sólo al individuo sino a una colectividad, es evidente el vacío institucional para la atención a este sector de la población, ya que solo en 1994 el gobierno colombiano reconoció el desplazamiento como un problema de derechos humanos", aseguró.

"Lo anterior da pie para presentar una reflexión que se considera fundamental a la hora de hablar de la atención integral a la población desplazada: la voluntad política, que permite que se reconozca la situación de desplazamiento o se ignore y tome validez solo hasta cuando los desplazados recuerden la situación mediante vías de hecho", arguyó Ortiz Ocampo.

Señaló además que mientras en el año pasado los actores armados desplazaron en promedio mensual a 266 personas, en lo que va corrido del año el promedio es de 580, lo que indica un incremento de 276% en tan sólo tres meses.

Asimismo se detectó que mientras en el 2000 se produjeron 34 masacres, en los cuatro primeros meses del 2001 se registraron 23, que representan seis cada mes, una cifra bastante elevada si se tiene en cuenta que en el Cauca ocurren el sesenta por ciento de las masacres perpetradas en por diferentes grupos armados en el suroccidente colombiano y el 24 % en toda Colombia.

Finalmente señaló que las condición de vulnerabilidad de las personas desarraigadas de su lugar de origen hacen del desplazamiento una de las más graves violaciones de los derechos humanos, "en la medida en que el desplazamiento es en sí mismo una violación continua y permanente de sus derechos. Razón por la que este problema que debe ser analizado y tenido en cuenta de manera global y no aislada".

Los más afectados

Sin lugar a dudas la población civil del Alto Naya, que vivenció la masacre perpetrada por grupos de autodefensas el pasado Miércoles Santo, se constituye en una de las principales víctimas del desplazamiento forzado.

Y a pesar de que una gran parte de ellas deseaba regresar a sus lugares de procedencia, un grupo bastante significativo se negó a hacerlo por cuestiones de seguridad y aún permanece en las localidades de Santander de Quilichao y Buenaventura.

Para muchos este acto terrorista obedeció básicamente a la necesidad de los productores y comercializadores de coca y amapola de desplazarse a las zonas de difícil acceso terrestre para sembrar y trasladar el producto, utilizando importantes vías fluviales.

Esta tesis la confirman las características de la zona que la hacen apta para la siembra de cultivos ilícitos y porque cuenta con cinco importantes corredores fluviales ... """

Cordial saludo,