FELIPE CASTRO
Sábado 12 de marzo, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Felipe Castro es uno de los personajes caucanos más distinguidos en el
campo humanitario, cívico y de ayuda a los menos favorecidos.

El escritor Guillermo Alberto González Mosquera ha escrito la
siguiente página sobre las virtudes del médico Felipe Castro.

Cordial saludo,

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FELIPE CASTRO
(1873 - 1963)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera


A finales de la década de los 30, la región de Bolívar al sur del departamento del Cauca, se vio asolada por una epidemia de graves proporciones. La Bartonelosis o Berruga Peruana cobraba sin tregua víctimas entre una población campesina que únicamente podía recurrir a tratamientos incipientes que de poco o nada servían para atajar la grave dolencia. Sólo en el Municipio de Bolívar, el doctor Castro diagnosticó 2800 defunciones certificadas. La región, de considerable extensión y mal comunicada con el resto del departamento, veía impotente que su suerte dependía de lo que con escasos medios pudiera realizar un médico que ejercía la profesión como un apostolado, en el que no le daba tregua ni la enfermedad ni la muerte.

Las autoridades de la entonces lejana capital del Cauca, decidieron confiar al doctor Felipe Castro la Dirección de la Campaña para combatir el flagelo, y él asumió el reto con una decisión ejemplar. Estaba sólidamente preparado y conocía de la existencia de drogas milagrosas, que como la penicilina, podían acabar con el bacilo. Fue el primero en decidirse a emplearla, y la complementó con el uso del DDT para exterminar los focos que propagaban la infección. En poco tiempo había cedido el mal y el responsable del exitoso resultado se convertía en un líder de la comunidad, que definitivamente iría a orientar su destino por los años a seguir.

El doctor Castro había estudiado en el Real Colegio Seminario de Popayán y obtuvo su título de Bachiller en Filosofía y Letras en la Universidad del Cauca. Posteriormente en la Universidad Nacional en Bogotá se graduó como Doctor en Medicina y Cirugía con especialización en Organos de los Sentidos. A pesar de llevar a cabo un exitoso ejercicio profesional en la capital del Cauca, no quizo permanecer en la ciudad y retornó a su tierra natal en donde sería por un largo período de la historia del sur del Cauca, su personaje de mayor relevancia y reconocida influencia. Su ascendiente lo llevaba necesariamente a ejercer, además de la medicina, un liderazgo cívico y político que se extendería por más de cuarenta años. Recorría la región a caballo con una incomparable energía. Y a su consultorio acudían con fe ciega todos los que buscaban el alivio a sus dolencias o el consejo para resolver situaciones inciertas. No cobraba las consultas a sus pacientes, pues entendía el ejercicio de su profesión como apostolado. Por muchos años dirigió el Hospital de Bolívar y dejó allí una imborrable huella de su devoto ejercicio profesional y su capacidad científica.

En el campo político ejerció el cargo de Prefecto de la antigua Provincia de Caldas en el sur del Cauca, y hasta su muerte fue concejal de Bolívar. El liberalismo lo eligió como diputado a la Asamblea del Cauca y luego como Representante a la Cámara en los años de la República Liberal. Nunca dejó la docencia en los colegios locales y ejercía esta actividad simultáneamente con los cargos que ocupaba. Fue el gran patriarca de una tierra que había iniciado su vida cívica cuando el Libertador acampó en las laderas de un cerro del que se contaban leyendas inverosímiles. Allí se organizó, con la ayuda de un cura patriota y guerrero, la Campaña del Sur. El doctor Castro heredó ese espíritu y quiso continuar sus propias batallas en la tierra de sus heróicos ancestros. En ella murió a los 90 años de edad.