CONCIERTO DE CAMPANAS
De: Mario Pachajoa Burbano

Distinguido payanés:

María Claudia Álvarez Hurtado, muy gentilmente nos ha enviado lo que publicó el Tiempo sobre el Concierto de las 48 campanas de Popayán, que se realizará a media noche del Jueves Santo. Helo aquí:

.03/01/99 El Tiempo.
Autor: Teresita Galíndez Gómez,
Corresponsal de El Tiempo.

: A la medianoche del Jueves Santo sonarán las 48campanas de Popayán, silenciadas desde hace 40 años porque se decía que entristecían a la ciudad, donde está la segunda campana más grande del mundo. Las últimas dos veces que sonaron las campanas de Popayán fue en señal de duelo. En 1943 lo hicieron durante el sepelio del poeta Guillermo Valencia, padre del presidente colombiano. Cuarenta años después volvieron a sonar por los más de 300 muertos que dejó el terremoto del Jueves Santo de 1983. El silencio obedeció a una campaña en su contra y hasta cubrió la campana de San Francisco, la segunda más grande del mundo.

Se decía que los repiques entristecían a las gentes e impedían que la ciudad progresara, pues las campanas de La Ermita, Santo Domingo y La Catedral doblaban cuando había un muerto. Pero ahora ese silencio se interrumpirá, precisamente a la medianoche del Jueves Santo. Los repiques de campanas y el olor a incienso se combinarán en un momento especial de la historia de la Semana Santa.

Graves y agudos.

Durante una hora, los tonos graves de la imponente campana de la Iglesia de San Francisco y los agudos de las campanas que acompañan a las principales de La Catedral y Santo Domingo, se conjugarán en un mismo compás, en el primer Concierto de Campanas que escucharán la ciudad y sus visitantes. Al tiempo, los siete campanarios de Popayán romperán su silencio entonando piezas musicales religiosas de autoría del músico español Llorens Barbet, quien llegó ayer y realizará las composiciones de acuerdo con los tonos y la sonoridad de cada campana. Según Edmundo Mosquera, director del Festival, cada campanario tendrá un director de torre y cada campana un músico. Sonarán 48 campanas de los campanarios de las Iglesias La Ermita, La Encarnación, Santo Domingo, La catedral Nuestra Señora de la Ascensión, San José, San Agustín y San Francisco. Para Alfredo Illera López, docente del Conservatorio de la Universidad del Cauca, las campanas necesitarán elementos adicionales que logren una uniformidad en la sonoridad, dado que algunas de ellas, como la de San Francisco y La Catedral, sufrieron fisuras que seguramente repercuten en su sonoridad original. Tilín tilán La variación de tonos de las campanas de Popayán depende del material, el tamaño y la torre donde está instalada, que funciona como caja de resonancia. La aleación de estaño y cobre logra en los instrumentos una gran sonoridad. La mayoría de las campanas de Popayán tienen esta aleación. Además se les adicionaba oro, lo que refuerza sus vibraciones. De acuerdo con esto, según Illera, por ser de un tamaño moderado, las campanas de Santo Domingo y La Encarnación son las más agudas y las de San Francisco y La Catedral, las más graves. Según el historiador Diego Castrillón Arboleda, la campana de San Francisco, por ser la más grande -mide 1,70 metros de altura y pesa 3,5 toneladas, aproximadamente- sus repiques se escuchaban hasta en las zonas rurales de Popayán, unos 20 kilómetros a la redonda. Su sonido es grave y cuando se escuchaba se sabía que había un entierro. Su 'Toomm, toomm, toomm', era inconfundible.

Cordial saludo,