MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Jueves 6 de julio, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses literatos y poetas:

Entre los "Escritores Caucanos Inéditos" que distribuimos el 28 de junio por esta Red, http://home.talkcity.com/terminus/pachajoa/ se nombraba a Marco Antonio Valencia Calle. Este literato y poeta payanés esta abocado a dos tareas: Configuración de una antología de poemas a Popayán y la publicación de su libro "14 Crónicas de Marco A Valencia Calle", que obtuvo el premio departamental de periodismo Francisco Lemos Arboleda en 1994.

Sobre estos dos temas, Rafael Tobar Gómez, http://www.rtspecialties.com/tobar/conex1/popacol.htm nos ha facilitado la siguiente correspondencia:

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Estimado Señor Tobar

Felicitaciones, por su página. Obras como la suya - entre otras-, me han motivado a convocar a todos los poetas (patojos o no), que le hayan escrito o cantado a la ciudad, para que tengan la bondad de enviarme sus escritos con el objeto de configuarar una antología de poemas a La Ciudad Blanca. La idea es: poetas de todos los tiempos, todas las tendencias, poetas propios y poetas extranjeros. Con reseña bibliográfica incluida. Lo convoco a usted para que me ayude en esta noble tarea y se comunique con otros patojos notables que, o bien tengan entre sus versos algunos dignos de publicarse, o bien conozcan, tenga o guarden algunos pemas con la referencia Popayán. Nota : no se pagaran derechos de autor, se renocerá la autoría y se enviará un número de ejemplares al participante.

Por su atención, muchas gracias.

Marco A. Valencia Calle Lic. en Literatura y Lengua Española Universidad del Cauca Director Revista Ojo al cuento.

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Prólogo de "14 Crónicas de Marco A Valencia Calle" Por: Felipe García Quintero, Premio Iberoamericano de Poesia Neruda año 2000

Con un nuevo lenguaje, Marco Antonio Valencia Calle se abre paso entre los jóvenes escritores de Popayán. Su estilo, esta vez, presentado bajo el rótulo de la crónica periodística -siempre oscilando entre la realidad y lla ficción- ha logrado consolidar una forma, que siento auténtica en el difícil propósito de ser fiel a las voces de quienes hablan confiando a la escritura algo de eso sagrado que es la intimidad de una historia personal.

De estos catorce nombres -anónimos todos por su condición de estar del otro lado de la historia oficial- que el pulso del escritor ha sabido reunir en retazos de vida, con hilos de un lenguaje propio, vemos nacer una nueva ciudad, habitada con intensa emoción por jóvenes (hombres y mujeres) cuya historia no parece corresponder al heroísmo histórico de nuestra tradición. Esta característica de la modernidad; la historia personal intranscendente para el mundo y por ello privada a lo público, es una dimensión de lo urbano, rasgo que ha distinguido el proyecto narrativo de Marco Antonio Valencia Calle.

Estamos cada vez más cerca del universo visto desde el nuevo arte que tiene su expresión en Popayán a partir del sismo de 1983. Esta generación innominada de autores y personajes, aparecen como una suerte de nuevo camino en la formación de una literatura despojada del idealismo literario, para dar paso, con otra actitud frente al oficio, al reconocimiento de lo real, elaborado y enriquecido desde la diversidad humana, en una ciudad proteica que en la maraña de los signos de la hibridación cultural, como todo ser vivo, tiene su suelo fértil para quién observa lo imperceptible de esos movimientos de lo cotidiano, cuya transformación no podemos medir en el tiempo histórico sino simbólico de los cambios en la forma de pensar y de actuar de los nuevos habitantes de Popayán. Hablamos de estos tiempos que hoy son lugar reconocido como centro de poderes perdidos, donde el desencanto y la odisea interior de las vidas insignificantes que buscan la sobrevivencia, están cargadas de pleno sentido en la desesperanza, lo cual caracteriza una época donde su fragilidad social se opone a la fuerza de su expresión verbal.

La oralidad es el nervio que comunica. Marco Antonio Valencia Calle recupera y potencia esta forma viva del lenguaje con un ritmo natural que fluye de un modo consecuente al término de cada historia para empezar en cada crónica otra vida, como si en la lectura asistiéramos a breves actos donde juntos son una dimensión de la existencia que a simple vista no reconocemos por estar aún tan cerca y lejos a la vez de encontrar un proyecto artístico semejante en torno a este universo que los proyecte desde su mundo interior como materia estética y de pensamiento.

Sabemos que el propósito de la confesión es el de dibujar, con trazos firmes y profundos, la verdad de la vida, su realidad oculta que palpita al fondo de cada uno de estos muchachos que pasan por ser personajes literarios. Aventuro algunos datos que permiten situar el contexto de su realidad. Estudiantes del colegio INEM de Popayán son la fuente primera de información, jóvenes que nacieron en los asentamientos de la ciudad marginal a la histórica, y que sólo conocen del mundo lo que han vivido, son quienes hablan por la escritura del autor. Sus declaraciones fueron publicadas por entregas en "Reconstrucción", revista cultural dirigida por Donaldo Mendoza, quien desde su fundación en el año de 1983 ha sido un importante difusor del pensamiento artístico, tanto de estudiantes y profesores, como de la obra de Marco Antonio Valencia Calle.

Este nuevo contacto con el público, de seguro es un encuentro con una dimensión humana de la otra Popayán, desde donde vemos asomar su nuevo rostro. ..... """"

Cordial saludo,