MARIA MANUELA BARAHONA
Lunes 8 de noviembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Pedro Agustín Roa Arboleda nos complementa la historia familiar del Sabio Francisco José de Caldas, a la cual se han referido artículos anteriores, que hemos distribuido por esta Red. Nuestros agradecimientos a Pedro Agustín. 

Cordialmente, 

*** 
María Manuela Barahona II 
Por: Pedro Agustin Roa Arboleda 
Nueva York, noviembre, 2004 


Con respecto a la posible confusión derivada del apellido paterno de la esposa del Sabio Caldas, propongo que sea don Gustavo Arboleda quien nos aclare la duda, para lo cual me remito a una de sus obras más famosas, de la que transcribo a continuación el siguiente extracto: 

"Los Baronas, antes Barahonas, han sido gentes de distinción en Cali, Buga, Palmira, Popayán y otras localidades; salvo los actuales de Popayán, han dado carta de naturaleza en el léxico al apellido con b labial, siendo lo correcto escribirlo con labidental." 

[ARBOLEDA, Gustavo. "Diccionario biográfico y genealógico del antiguo departamento del Cauca". Biblioteca Horizontes; Bogotá, 1962. (Reedición de la obra original publicada en 1910). Página 38.] 

Es claro que en materia de apellidos, el pasado colonial permitió cierta libertad en la grafía empleada. A veces imperaban criterios políticos para diferenciar ramas de una misma familia, que sólo podían determinarse mediante sutiles cambios ortográficos (es el caso de los Rengifo y los Renjifo). En otros casos, unas ramas conservaron la grafía antigua de su apellido, mientras que otras la modificaron conforme al paso del tiempo (v.gr., Caicedo y Cayzedo). También existen casos en los que la modificación de la palabra adquiere grandes proporciones, como ocurrió con el apellido Chaux ("La forma del apellido, hasta fines del período colonial, era Chaos". ARBOLEDA, Gustavo. Ídem, página 113). 

Por otra parte, en cuanto al matrimonio de Caldas y María Manuela Barahona, éste se realizó por poder en 1808 y fue don Antonio Arboleda y Arrachea, amigo personal del Sabio, quien lo representó en la ceremonia. Los detalles de la manera como se estableció previamente la relación entre Caldas y su futura esposa dieron pie a que el Sabio elaborara algunas de las más maravillosas piezas de la literatura epistolar en nuestro idioma. Tal como lo anoté en un mensaje anterior, la prosa empleada por Caldas y su manera de expresar las ideas hacen de la lectura de sus cartas y escritos un verdadero deleite para cualquier amante de la historia. Como detalle curioso, cabe mencionar que al momento de escribir buena parte de sus cartas de amor el Sabio no conocía aún en persona a María Manuela, por lo que llama la atención el carácter apasionado y resoluto de su correspondencia con ella, que da cuenta del carácter soñador y romántico de don Francisco José. Además de las extraordinarias virtudes que merecidamente hicieron inscribir su vida en las páginas de la historia con letras de molde, el Sabio Caldas fue también un esposo ejemplar, que supo sobrellevar con estoicismo las amarguras de un matrimonio poco afortunado. 

Pedro Agustín Roa Arboleda.