BATALLA DE CALIBIO
Domingo 15 de mayo, 2005
De Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Luís Carlos Ocampo, al informar sobre la idea
de reconstruir la primera procesión de la Semana
Santa que salió en Popayán hace 449 años, nos
relata la correspondiente a la histórica batalla de
Calibío en 1975.

Cordial saludo,

***

ATALAYA
La primera procesión
La Batalla de Calibio
Por Luís Carlos Campo
Extracto
Diario del Sur

En Popayán ya tenemos una experiencia en reconstruir sucesos históricos: el 16 de enero de 1975, 50 mil atónitos espectadores vieron desde la finca "Chamizales" del doctor Albert Hartmann, lo que ocurrió en la planada del frente en la que se conoce en la historia como La Batalla de Calibío, 139 años antes. 

Fue tan pegada a la realidad la restitución de la contienda que la T.V. italiana RAI y las cadenas nacionales filmaron lo ocurrido en un llano frente a la histórica hacienda de Calibío, hoy propiedad de la familia Simmonds, donde se dio ese día una lección de historia a Colombia entera y al mundo en medio del mayor realismo y exactitud de esa contienda bélica.

Ese espectáculo grandioso fue visto por el entonces comandante del Ejército, general Álvaro Valencia Tovar, la cúpula militar capitalina y la III Brigada con sede en Cali, con la presencia de la entonces gobernadora del Cauca, Josefina Angulo de Garrido y el alcalde de Popayán, Juan Zambrano Muñoz.

Una hora duró la contienda en la que intervinieron más de 2.000 hombres, unos con la bandera "azul celeste, amarillo tostado y punzó" de los patriotas y la "roja y gualda" del Rey Carlos III en manos de las tropas realistas de Sámano y Asín.

Ordenes de mando, combate de infantería, luego cuerpo a cuerpo, ayes de dolor, bala, machete y lanza en ensordecedor ruido, el rugir de cañones de lado y lado, humo de colores y de color ceniza la pólvora, atención y rescate de heridos, la triste muerte de Asín, el triunfo de Nariño, la huida de Sámano y el bambuco que tocó la banda de músicos de la Escuela "Inocencio Chincá", que estaba escondida entre los matorrales, cuando cristalizó la victoria, fue el punto final de la emocionante jornada.

Ese día fue declarado cívico por los gobiernos departamental y municipal, nadie se perdió la reconstrucción, si bien la batalla real fue a las 4 de la tarde, la reconstrucción se hizo a las 10 de la mañana, todos los asistentes regresaron felices, unos a pie y los más en diversos vehículos de transporte desde Calibío y sus alrededores, aproximadamente a 10 kilómetros de la capital del Cauca.

El operativo militar que se trazó entonces como un "ejercicio de tarea" creció por efecto de las circunstancias que lo rodearon, en un hecho de trascendencia militar que fue dirigido por el entonces comandante de la Escuela de Suboficiales "Inocencio Chincá", el teniente coronel Ernesto Caviedes Hoyos, oriundo de Túquerres (Nariño), con libretos elaborados por el historiador y ex gobernador del Cauca, Diego Castrillón Arboleda.

Tan real resultó la maniobra de guerra que cuando huyó el general Sámano, personificado por el capitán Raúl Otero (ya fallecido), en hermoso caballo blanco por la pradera que va al corregimiento de El Rosario, unos espectadores que habían seguido las incidencias del combate, bebiendo aguardiente, pretendieron salir en persecución del fugitivo "para darle su merecido", actitud que debió ser controlada por un comando de la PM que restituyó la normalidad.