ANÉCDOTAS DEL BILINGÜISMO
Sábado 25 de mayo, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Sully I Obando nos envía estas anécdotas que además de oportunas, mucho le agradecemos.

Anécdotas del bilingüismo
Por: Sully I Obando

Como todo no puede ser cosas serias comparto contigo algunas anécdotas sobre las traducciones "literales" tanto de nuestros niños que manejan más el inglés que el español y de algunos de mis estudiantes que no manejan bien el inglés, especialmente los estudiantes internacionales.

El domingo pasado como algunos saben mi hija hizo la primera comunión, y debíamos estar en la iglesia a las 10:30 de la mañana. Debido a que ella tiene el cabello muy largo y crespo nos demoramos muchísimo ya eran las once de la mañana y estábamos de prisa vistiéndonos, mientras yo lo hacía le dije a la niña colóquese las enaguas, ella se quedó mirándome y me dice: ¿Seguro mami? y salió al baño, volvió y ya impaciente le volví a decir "póngase la enagua" mi hija corrió al baño y llenó la bañera y me pregunta "¿Mami, en agua fría o en agua caliente?" e iba a sumergir "la enagua" en la bañera.

Mi sobrino se caracteriza por que siempre se coloca los zapatos al revés por lo que siempre hay que estar supervisándolo, en medio de la prisa del domingo, él luchaba por colocarse los zapatos. Al darme cuenta de que no podía meter el pie por tener la lengüeta dentro, le digo "niño sáquele la lengua al zapato para que pueda meter el pie", el niño me mira con cara de "mi tía está loca" toma el zapato lo coloca enfrente y comienza a sacarle la lengua, y me dice "auntie how it work?"

Al comienzo del semestre se dio una conferencia sobre cómo todo en la universidad sería computarizado incluyendo la " meal card" o tarjeta de débito (para la comida). Algunas cosas funcionan con PIN, con contraseña escrita o hablada. Cuando salimos y estaban los freshman o primíparos especialmente los estudiantes internacionales muy aprehensivos y fueron a las máquinas de coca cola a comprar la bebida, había un chico que le cedió el puesto a todos y se quedó de último; yo lo observaba y después de ver que él colocaba las monedas y decía algo me acerqué a él y veo que decía "una coca cola" le digo no necesitas pedirlo solo apretar el botón, él me contesta si ya lo hice y me sale un letrero que dice "DIME". Tratando de evitar la risa le expliqué que la máquina le pedia 10 centavos y que dime es el nombre de la moneda, y no que le pidiera la coca cola. Ya pueden imaginar el color de la cara del muchacho