BIENES CULTURALES
Lunes 21 de mayo, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

María Claudia Álvarez Hurtado nos da esta noticia, que no era la que esperábamos. Nuestros agradecimientos a María Claudia por esta información.

""" ... La Unesco exaltó ayer bienes culturales latinoamericanos Procesiones de Popayán aún no son patrimonio 
Redacción de El País. Popayán

Desazón y tristeza se vivió en la Junta Pro Semana Santa de Popayán, al conocerse ayer la noticia de que las procesiones de la Semana Santa de Popayán no fueron declaradas Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Fernando López, miembro de la junta, dijo que "ha sido como mazazo en el alma, porque teníamos el 94% de posibilidades de obtener esa distinción. Nos duele profundamente por el trabajo que se hizo en dos años, pero debemos seguir adelante y no desmayar". La junta Pro Semana Santa en pleno esperaba ayer recibir una información oficial del funcionario de la Unesco Alvaro Garzón, quien siguió todo el proceso durante dos años de actividades. Desde Málaga, España, a donde llegó el jueves, el alcalde de Popayán, Diego Fernando Duque Bastidas, se lamentó de la noticia y dijo que "no hay que desmayar y antes por el contrario ahora es cuando más hay que trabajar para un futuro".

El carnaval de Oruro, que se celebra cada año antes de la Cuaresma en Bolivia, fue declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, junto con otros 18 "espacios culturales o formas de expresión populares y tradicionales excepcionales".

Cordial saludo, MARIA CLAUDIA ALVAREZ HURTADO ... """

***BIENES CULTURALES: II
Martes 29 de mayo, 2001 
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

UNESCO, de las 32 candidaturas sometidas a un jurado internacional compuesto de 18 personas y presidido por el escritor español Juan Goytisolo, proclamó a 19 de las candidaturas, como parte del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. (21 de mayo: Bienes Culturales); quedando excluída la Semana Santa de Popayán. El 30 de junio de 2002 será la fecha límite de entrega de los expedientes de candidatura para la segunda proclamación y ésta será en mayo de 2003.

Sobre la primera proclamación presentamos los siguientes comentarios:

*AMALITA GRUESO DE SALAZAR: "Qué pesar me ha dado al leer esta noticia. Cuando estuve en Popayán en la Semana Santa, conversamos con Fernando López y otras personas de la Junta y estaban muy contentos esperando este suceso en forma positiva. Qué pesar pero hay que animarlos para que sigan adelante buscando esta declaración para la próxima proclamación. Reciban un saludo, AMALIA GRUESO DE SALAZAR

*MARTHA CECILIA ANDRADE DE VELASCO: "TALVEZ MAS P. R. CON TANTOS ESCRITORES PAYANESES TAN INCREIBLEMENTE TALENTOSOS, SEGURO PUEDEN PONER UN GRANITO. MARIA CLAUDIA ALVAREZ, PODRIA DAR INFORMACION A DONDE SE PUEDE ESCRIBIR. {¿ES UNA IDEA?}. MARTHA C."

*ALVARO THOMAS: "Leí que las Procesiones no son todavía Patrimonio Cultural de la humanidad. Tienen razón: esperemos. Pero me salta una pregunta: ¿ Habrán metido en el norte de ese propósito las procesiones Chiquitas ?. Creo que si la lucha se hace de "abajo" hacia "arriba"--vale decir si se empieza valorando y con julepe las divisones inferiores del dicho patrimonio--quizás podría llegarse más facilmente a la meta. Patrimonio con retaguardia quicata, es sugerente patriminio....Alvaro Thomas"

***BIENES CULTURALES: III
Miércoles 30 de mayo, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Fernando Mazorra nos envía sus agudos comentarios a Bienes Culturales. Nuestros agradecimientos a Fernando. Dado el interés del tema, ya que la segunda proclamación será en 2003, hemos creído conveniente que las comunicaciones sobre Bienes Culturales deben estar a la disposición de todos, no solamente los de la Red de payaneses, en las páginas del Foro Payanés que se encuentran en la dirección:

http://rtspecialties.com/msgboard.mv?

El texto de la comunicación de Fernando es la siguiente:

""" .. Amigos payaneses: UNESCO, de las 32 candidaturas sometidas a un jurado > internaciona..........

Me temo amigos que, como nos sucede siempre a nivel internacional, no hemos cumplido con el estricto rigor científico que se requiere al presentar estas candidaturas. A nivel internacional existen modelos específicos a seguir para presentar una propuesta de semejante envergadura, lógicamente la(s) personas que la presentan deben ser absolutamente versadas en el tema y con amplia experiencia probada en este tipo de propuesta. Creo que no hay duda sobre el valor de nuestras procesiones, el problema es que si la propuesta no cumplió los rígidos parámetros establecidos no hay opción de semejante reconocimiento. Es por ejemplo interesante saber si se incluyó en la propuesta la existencia de las procesiones chiquitas, como lo sugirió alguien de la Lista. Lo que me sorprende es conocer que nuestro flamante alcalde no vaciló en "embarcarse" (inmediatamente y en avión) en semejante aventura sin antes conocer los chances de un desenlace positivo... dénle un motivo a un político para viajar... Da grima por Popayán esta amarga noticia. Sinembargo, sólo como información general, al suscrito y estoy seguro que a muchos de mis coterráneos, nos gustaría saber:

---QUIEN ESTUVO A CARGO DE LAS GESTIONES PERTINENTES AL RECONOCIMIENTO DE LAS PROCESIONES COMO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD?

---QUIEN ESTARA A CARGO DE LA SIGUIENTE?

Atte, Fernando Mazorra. MD. MPH. Miami ... """

***BIENES CULTURALES: IV
Viernes 1 de junio, 2001 
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Julián Mosquera Muñoz nos envía sus comentarios sobre Bienes Culturales. Nuestros agradecimientos a Julián. El presente texto, se ha incluído en la información para el Foro Payanés, cuya dirección es:

http://rtspecialties.com/msgboard.mv?

La comunicación de Julián es la siguiente:

""" ... Me atrevo a dar mi comentario sobre lo que pasó con la candidatura de la Semana Santa al premio de la Unesco. Nosotros los popayanejos siempre hemos pensado que tenemos "la segunda mejor Semana Santa del mundo" (después de la de Sevilla) y definitivamente esto nos ha hecho dormir sobre nuestros laureles, y no nos hemos detenido a pensar que nuestra tradición ha ido perdiendo muchos valores y lo peor es que no hemos hecho nada para recuperarlos. Yo les pregunto: ¿hace cuánto tiempo no asisten a una procesión en completo silencio?, ¿no es cierto que cada vez hay más personas atravesando la calle en medio de la procesión?, ¿hay un elevado grado de sentimiento de apropiación de la tradición por las nuevas generaciones de la ciudad?, ¿se siente que prima el sentimiento religioso sobre el folclórico en la Semana Santa?, ¿hay un sentimiento generalizado de que la gran mayoría de los colombianos quisieran ir a la Semana Santa de Popayán o por lo menos una gran admiración hacia nuestra tradición? y por último: ¿nos hemos preocupado seriamente sobre la conservación de todos los elementos que conforman los pasos?. Cada vez que hay un fracaso como el que se presentó con la no obtención de la declaratoria por parte de la Unesco, se hace una revisión de todo el proceso y se sacan conclusiones. De esas conclusiones deben salir responsables que tienen la obligación de responder por lo que hicieron. Obviamente de esta desilusión no vamos a obtener nada, por que prácticamente toda la gestión fue realizada por la flamante y campante Junta Pro Semana Santa, que ha descuidado su razón de ser ("organizar, conservar y preservar la Semana Santa de Popayán"), por estar pendiente de otros menesteres más "ejecutivos" y "de gestión". Desafortunadamente yo no veo un futuro claro para obtener el reconocimiento de la Unesco, porque simplemente estamos esperando un reconocimiento extranjero, cuando ni siquiera nosotros lo hemos hecho... o acaso ya se logró la declaratoria de la Semana Santa de Popayán como Patrimonio Nacional de Colombia (hasta donde yo se... todavía no)... esto será culpa de la antigua Colcultura, o del MInisterio de Cultura... o de quienes deben solicitar tal declaración? Qué estamos esperando para realzar nuestra tradición desde adentro?, cuando empezará una campaña para evitar que el público haga ruido durante las procesiones, o para que se atraviesen las calles?... tendremos que "concientizar" a quienes se lucran de la Semana Santa por medio de un impuesto (un ínfimo 1% que se cobraría en la ciudad durante la época de la Semana Santa) para que aporten los recursos económicos que se requieren para las campañas ya nombradas?... ¿nos preocuparemos más por una conservación profesional de lo que tenemos, que por "enriquecer" y crear nuevos pasos?. Julián Mosquera ... """

***BIENES CULTURALES: V
Sábado 2 de junio, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Gustavo Wilches-Chaux nos envia sus comentarios sobre Bienes Culturales. Nuestros agradecimientos a Gustavo. El texto completo se encontrará en el Foro payanés cuya dirección es:

http://rtspecialties.com/msgboard.mv

""" ... En el texto firmado por Julián Mosquera Muñoz que circuló ayer por la red de popayanejos, me encontré varias afirmaciones que me llaman la atención. Por ejemplo: "Cada vez que hay un fracaso como el que se presentó con la no obtención de la declaratoria por parte de la Unesco..." o "De esas conclusiones deben salir responsables que tienen la obligación de responder por lo que hicieron...."

Leyendo este tipo de frases a uno le queda la impresión de que hay quienes piensan que la no declaratoria de la Semana Santa de Popyán como "Bien del Patrimonio Cultural de la Humanidad", constituye una especie de "sanción" contra Popayán y sus gentes, y que es necesario encontrar "culpables" para que respondan y reciban el castigo que merecen.

Yo no conozco las razones exactas que argumentó el comité de la Unesco encargado de seleccionar qué bienes sí y qué bienes no "merecen" formar parte de esa lista, pero creo recordar que cuando, años atrás, se negó la inclusión del casco histórico de Popayán en la misma lista, el principal argumento fue que, después del terremoto de 1983, el centro se había reconstruido falseando las construcciones originales. En otras palabras, si Popayán se hubiera dejado en ruinas (como lo llegó a proponer el maestro Germán Arciniegas), seguramente esas ruinas serían hoy parte de la "Lista", pero por supuesto Popayán no sería una ciudad viva. Hay ciudades vivas que forman parte de la Lista de Bienes del Patrimonio Mundial, como los cascos antiguos de Cartagena o de Santo domingo, en la República Dominicana; o la ciudad de Olinda en Brasil, que afortunadamente no han sufrido fenómenos como el que destruyó a Popayán en 1983 y, en consecuencia, sus habitantes no se han visto ante la disyuntiva entre conservar las ruinas para disfrute de la humanidad o reconstruir la ciudad para sus habitantes.

Si el argumento que "descalificó" a la Semana Santa es el mismo que en su momento "descalificó" a Popayán, me imagino (aunque puedo estar equivocado)que la Semana Santa no clasificó por tener tantos pasos nuevos y tantas imágenes nuevas, e incluso una procesión nueva, como la del Sábado Santo. (No creo que se haya excluido porque la gente "haga ruido" o porque uno que otro se atraviese la calle mientras pasa la procesión... ¡Qué tal las procesiones de Sevilla!)

Efectivamente, de unos años hacia acá, cada año o cada dos años aparece un nuevo paso, con imágenes antiguas en andas nuevas pero no menos hermosas, o incluso imágenes nuevas a las cuales, verdaderamente, como decía algún artesano tallador, "todavía les falta la patína" (con acento en la í), de lo cual el tiempo se encargará.

Los parques arqueológicos de San Agustín y de Tierradentro también forman parte de esa Lista, pero si las comunidades que actualmente viven en los alrededores de esos dos "Bienes del Patrimonio de la Humanidad" todavía conservaran la tradición de fabricar estatuas de piedra como parte de sus prácticas cosmológicas/religiosas o de enterrar a sus muertos en hipogeos decorados, posiblemente quedarían descalificados por tener estatuas "nuevas" o tumbas "recientes". Los restos arqueológicos forman parte del Patrimonio Mundial, pero las culturas que los crearon se encuentran extintas. Quedan remotos descendientes suyo, pero no son las mismas culturas.

En mi modesto concepto, si esa "renovación" constante de las procesiones "pesó" como argumento para quedar por fuera de la lista, más que un "fracaso" me parece el principal de sus méritos. Y si los "responsables" son los miembros de "la flamante y campante Junta Pro Semana Santa", más que una crítica o un "juicio público" como el que insinúa nuestro amigo Julián Mosquera, merecen una felicitación. Porque, precisamente, la Semana Santa de Popayán vale como expresión de una cultura viva (y en consecuencia dinámica y en permanente transformación) y no son ruinas de una cultura desaparecida. Por supuesto, no todos los cambios son favorables. Hace algunas décadas, por ejemplo, algunos pasos salían iluminados con luces eléctricas alimentadas por una batería de carro y algunas vírgenes salían adornadas con mantillas y peines andaluces (¿Andaluces tendrá que ver con "andas con luces"?) y adefesios similares, que la hoy vilipendiada Junta Pro Semana Santa se encargó de corregir. Es así como han logrado que haya cambios permanentes, pero dentro de una linea de continuidad.

Habría mucho más que decir sobre la Semana Santa en Popayán, profundizar en sus expresiones y connotaciones no "institucionales" (calificadas o descalificadas por muchos como "paganismo") y que, en mi concepto constituyen lo mejor de las procesiones y de los rituales que las rodean.

Y qué tal sus dimensiones sensoriales (y si se quiere "sensuales"), es decir, los olores, los sabores, las texturas, los sonidos de las procesiones... todo eso que va al sistema límbico de los seres humanos y que, en últimas, es lo que convierte a la Semana Santa en una "urgencia biológica" que forma parte del ciclo anual de los popayanejos semanasanteros... algo que va mucho más allá de lo institucional, y que allí está vivo, más allá de que lo apruebe o no la Unesco.

Mejor dicho, no hay que acomplejarse por ese "fracaso" (que no es tal), ni hay que sentir vergüenza por no haber obtenido lo que el amigo Julián Mosquera llama "el premio de la Unesco".

Pero por ahora paro, porque esto está más largo que una procesión para carguero "doblado". Gustavo Wilches-Chaux ... """

***BIENES CULTURALES: VI 
Jueves 7 de junio, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Alvaro Vicente Garzón López nos envia la siguiente importante comunicación "habiendo estado comprometido muy de cerca en el proceso de esta candidatura de las Procesiones de Popayán" ante la UNESCO y le "parece un deber informar a todos los payaneses interesados sobre algunos aspectos cuyo desconocimientos puede dar lugar a opiniones desorientadas sobre el tema". Nuestros agradecimientos a Alvaro Vicente por darnos detalles que la gran mayoría desconocemos, de este proceso.

""" ... Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad

La candidatura de las Procesiones de Popayán 
Por: Alvaro Garzón López

Desde que se supo que el Jurado internacional, designado por la UNESCO para evaluar las candidaturas a la declaratoria como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, no retuvo la candidatura de las Procesiones de Semana Santa de Popayán, han aparecido numerosos comentarios sobre el asunto en diversos medios de comunicación, incluido el Internet,

Esos comentarios han sido de índole diversa: positivos y optimistas algunos cuando recuerdan que, con o sin ese reconocimiento internacional, las Procesiones desde hace 500 años cumplen para los payaneses una función cultural y tradicional inmutable; decepcionados, pesimistas y hasta malévolos otros, cuando no creen que las Procesiones estén a la altura de otros eventos del mundo para aspirar a tal galardón, cuando acusan a priori a los responsables de la presentación de la candidatura de no saber lo que estaban haciendo y cuando buscan una víctima propiciatoria, persona o entidad, a quien culpar y escarnecer por lo que denominan el "fracaso" de la gestión; y finalmente otro tipo de comentarios, yo diría la mayoría, que pudieron en su momento desorientar al lector simplemente porque carecían de información de primera mano, técnica y precisa.

Lo anterior me mueve a dirigir a los lectores de los diversos medios la siguiente información que espero les ayude a formarse un criterio sobre este asunto con pleno conocimiento de causa.

1.- Una nueva noción de patrimonio. Lo primero que habría que aclarar es que, por voluntad de su nuevo Director General, el japonés Koichiro Matsuura, sin demeritar en nada la protección del patrimonio cultural arquitectónico, histórico, ecológico, esta nueva cruzada de la UNESCO está dirigida a exaltar el patrimonio cultural inmaterial o intangible, noción un poco difícil de explicar, porque reside en esa riqueza espiritual representada en la tradición oral, en los ritos, las costumbres, los mitos, las creencias, en todos los componentes que conforman la identidad de un grupo humano como sociedad. En este contexto ni la antigüedad de las imágenes o de las andas ni la autenticidad de los muros, ni el valor artístico de los altares entraban directamente en juego, así sean elementos valiosísimos del patrimonio cultural físico de Popayán.

2.- El objeto de la candidatura eran las Procesiones, NO la Semana Santa. La Semana Santa es un ritual común a todo el mundo católico. Los responsables del documento de presentación sabían perfectamente que los postulados de diversidad cultural vigentes en la UNESCO no le permiten a esa Organización privilegiar un rito religioso con respecto a los ritos de las numerosas religiones que son el nervio de la vida espiritual de los 187 Estados Miembros de la Organización. En cambio las Procesiones de la Semana Santa, si bien no se pueden desligar del contexto de fervor religioso en el que tienen lugar, tienen una raíz que se origina en iniciativas individuales o familiares, han sido el más antiguo y constante mecanismo de socialización de Popayán y al hilo de los siglos se han convertido en símbolos de valores familiares y cívicos de la ciudad. Esta tradición, cuyo semillero son las "Procesiones Chiquitas" es característica única de esta ciudad y las procesiones de la Semana Mayor son por así decirlo, sólo la parte visible del iceberg: los valores espirituales, cívicos y familiares de la tradición no "salen" en la procesión ni se concretan en el esplendor de las imágenes y ni siquiera en el orden y el silencio de los alumbrantes. En ese sentido lo que estaba en competencia no era la "Semana Santa de Popayán" contra otras Semanas Santas. Convengo en que la diferencia puede ser muy sutil (y a lo mejor el jurado no profundizó en esa sutileza) pero me parece importante que por lo menos los payaneses podamos entenderla.

3.-Proceso de candidatura.- Como corresponde, la Junta pro-Semana Santa lideró desde un principio el proceso de preparación y presentación de la candidatura de las Procesiones. Por circunstancias que no vienen al caso, la Junta se enteró de este nuevo programa de la UNESCO aún antes de que se hicieran públicas las instrucciones para presentación de candidaturas. Ello le permitió designar con tiempo los grupos de trabajo integrados por profesionales idóneos y comprometidos que se responsabilizaron del tratamiento de los aspectos históricos, sociológicos, antropológicos, teológicos y artísticos del documento de presentación de la candidatura cuyo primer borrador estuvo listo con casi un año de antelación. Al oficializarse la convocatoria y mucho antes del plazo de entrega fijado para el 31 de diciembre de 2000, Colombia fue el único país que pudo consultar con los funcionarios de la UNESCO un borrador terminado que recibió numerosas observaciones y correcciones las que naturalmente fueron integradas en la versión final. No es de extrañar pues que, en la Secretaría de la UNESCO, se les señalara a otros Estados miembros la candidatura colombiana como modelo de presentación. Una aclaración importante: una cosa es la UNESCO como organismo de Naciones Unidas, otra cosa es el Jurado designado ad-hoc para esta oportunidad. Ahora, cuando ya todo pasó, podemos decirlo: para los funcionarios de la UNESCO encargados del patrimonio intangible, la declaratoria de las Procesiones de Popayán no tenía la menor duda, pues ellos no conocieron sino hasta el último momento las decisiones del Jurado. Ello explica que el Sr. Alcalde de Popayán, de paso por Paris en esas fechas, fuera invitado por funcionarios de la UNESCO a la sesión de declaratoria, convencidos como estaban que las Procesiones de Popayán figurarían entre los galardonados!

4.-Suposiciones, conjeturas y comentarios de pasillo.- Todo lo que he dicho hasta ahora tiene el rigor de la información técnica. No califico de la misma manera lo que sigue que sólo refleja ecos y suposiciones que, no por venir de fuentes muy serias, puedo certificar como seguras. Los incluyo porque dan una idea del clima general en que se desarrollan estos eventos en la UNESCO. Lo primero es que, después de doce años de un Director General español, Federico Mayor Zaragoza, que, la verdad sea dicha, favoreció muchísimo los intereses de la hispanidad y de América Latina, el paisaje de la UNESCO está un poco cansado de latinidad y el Asia comienza a reclamar su "cuarto de hora". (Africa ya lo tuvo con el senegalés Amadou Mahtar M’Bow). De hecho la proporción de eventos distinguidos por el Jurado es abrumadoramente asiática.

Otra conjetura es que la diferencia entre las Procesiones como fenómeno social y la Semana Santa como símbolo de la Religión Católica, intencionalmente o no, no fue percibida y que el jurado católico más prestigioso (un francés) no movió ni un dedo para defenderlo. Y el comentario menos glorioso para el Jurado es que, curiosamente, la nacionalidad de la mayoría de los eventos galardonados coincide con la nacionalidad de los miembros del Jurado!!!!

Lo cierto es que las expectativas que creó esta distinción dejaron a muchos países defraudados y que en las sesiones del Consejo Ejecutivo que comenzaron el lunes siguiente a la proclamación, se han elevado muchas críticas a este programa especialmente porque , según los embajadores que han intervenido, la UNESCO no ha definido suficientemente los criterios que deben observarse en la selección de los eventos. Entre las manifestaciones merecedoras de la distinción en esta primera versión figuran danzas, coros, una festividad religiosa (el "Misterio de Elche" de España) y carnavales y se deja sentir el deseo de que los nexos entre todas ellas queden mejor especificados. Otro motivo de diferencia en el seno del Consejo lo constituyen los partidarios de un instrumento normativo internacional sobre el patrimonio intangible, similar a los que protegen el patrimonio cultural físico, y los que están en contra de la idea.

Por su parte, el Director General ha expresado en su alocución al Consejo que los eventos que no fueron galardonados esta primera vez podrán presentarse de nuevo en la próxima versión que tendrá lugar en 2003. Lo que no quedó claro es si podrán presentarse "de hecho", es decir por haber sido ya candidatizados una vez o si, internamente, los países podrán cambiar el evento a presentar la próxima vez, o podrán presentar varias candidaturas.....

Porque en nuestro caso, el Presidente Pastrana tuvo que apartar fuertes presiones de otras regiones del país que, con toda legitimidad, querían presentar sus eventos a este galardón, para escoger como candidatura única de Colombia las Procesiones de Popayán. Esto puede dar una respuesta a quienes se preguntan todavía por qué la Junta Pro-Semana Santa lo distinguió con la Alcayata de Oro.

5. Conclusión.- Después de tantos meses de peregrinar, de tantas visitas y diálogos en Popayán, en Bogotá y en Paris, de haber molestado con mil solicitudes a funcionarios, a amigos, a conocidos y desconocidos, de haber compartido el arduo trabajo de la Junta Pro-Semana Santa, de haber hecho antesala en la Presidencia de Colombia, en nuestra Embajada ante la UNESCO, en el Sector de la Cultura de la UNESCO, después de haber dudado y finalmente después de haber abrigado casi la seguridad de que las Procesiones de Popayán tendrían un reconocimiento mundial; después de que los medios de comunicación del Cauca se unieron favorablemente a esa esperanza y la contagiaron a la sociedad; ahora, luego del desenlace de esta proclamación en la que las Procesiones de Popayán estuvieron ausentes, qué podemos decir que nos queda?

Pasada la decepción, la enorme frustración y la sensación, talvez subjetiva, de que se ha cometido una injusticia porque Popayán, golpeada por la violencia, no merecía este desconocimiento, poco a poco, como un consuelo, han ido apareciendo los aspectos positivos del balance: en primer lugar, esta candidatura nos permitió percibir la formidable auto-estima del payanés cuando de su ciudad se trata y constatar el altísimo concepto en que se tienen los valores espirituales y las virtudes cívicas, cuyos símbolos ancestrales se han cristalizado en las Procesiones. Como queríamos que el mundo nos contemplara, tuvimos que mirarnos a nosotros mismos con ojos diferentes y de alguna manera, aunque la aprobación internacional no se produjo, nuestra propia aprobación tuvo lugar y no hay nada más precioso para una sociedad que la imagen que pueda tener de sí misma y la solidaridad que pueda generar para defender lo propio. Es como si hubiéramos barrido la casa, ordenado los muebles y dispuesto los floreros...para que luego la visita no viniera. Lo más importante es que podamos disfrutarla nosotros mientras tenemos una oportunidad futura de compartirla con los demás!. Alvaro Garzón López... """

*** BIENES CULTURALES: VII
Lunes 11 de junio, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Payanes ilustres:

Sobre Bienes Culturales recibimos comentarios de: Eladio de Valdenebro, Alvaro Thomas, Mauricio Salgado Vejarano, Ximena Cajiao Segura, Julián Mosquera Muñoz, Gustavo Adolfo Constaín Ruales. Para ellos nuestros sendos agradecimientos en su gran interés en los temas payaneses.

ELADIO DE VALDENEBRO:

""" ... Gustavo, quihubo? Muy bueno tu comentario sobre la no declaratoria de Unesco a la S.Santa. En lo del centro histórico, si, a esos sabios de Unesco les pareció que no era auténtica una ciudad reconstruida en vísperas del siglo 21, con apariencia del 19. Y con estructuras de concreto ocultas bajo muros falsamente macisos.

Pero no me preocupa ese docto dictámen, pues Popayán tiene una autenticidad mayor: Que así lo quisieron sus ciudadanos. No acatamos exigencias de los críticos de Arquitectura, de los expertos de las universidades de los Andes, Javeriana, Valle, de Unesco, de Colcultura. Tampoco acatamos criterios científicos de los sociólogos y antropólogos que nos exigían dejar nuestras añoranzas del pasado y comenzar a enfrentar una nueva era, con una ciudad moderna. Todos esos sabios - y no pocos arquitectos de Popayán - querían aceptar como un hecho histórico ireversible el gran suceso del terremoto, restaurar unas cuantas casonas, dos iglesias - las menos dañadas - como muestras de un pasado fenecido. Y hacer una ciudad de frente al siglo 21, de calles con separadores verdes, antejardines, y edificios modernos. Nos hubiera quedado algo como Armenia. No, mas exactamente, como Sincelejo, como Neiva.....

Afortunadamente, unos pocos descubrimos que el todo Popayán quería que la ciudad se reconstruyera como había sido. Y lo logramos. Y comenzamos la reconstrucción, según el propósito de sus gentes. "La ciudad para sus ciudadanos". fué el emblema mental del proceso, tan exitosamente concluído (Bueno, faltan cositas, como la espadaña de la Iglesia del Carmen...como...). Sucedió entonces que aquellos ilustres críticos talvez se dieron cuenta que su exigencia de ciudad moderna era contraria a lo mas auténtico: lo que quieren sus gentes. Y el mas conspicuo crítico, el mas famoso arquitecto-crítico del país - Germán Téllez - terminó diseñando la alcaldía...ajustado a lo que él rechazaba. Y otro famoso opositor de hacer en vísperas del 21, arquitectura del 19 - Orlando Medellín - hizo eso tan belloo de tres pisos, el mirador de las monjas, en la esquina sur-oriente del parque Caldas. Así pues, poco a poco, la ciudad se fué re-haciendo como querían sus gentes. Aunque esta máxima autenticidad - lo que la gente quiere para su ciudad - no fuera valorada por Unesco. No importa, claro está. Importa es la satizfación ciudadana, la apropiación que toda la gente de la ciudad - toda, de verdad - se ha hecho del centro. Creo que como ninguna ciudad del país. Porque Cartagena, su corralito de piedra, se la ha apropiado, ante todo, la gente rica de todo el país. Mas que los propios cartageneros. Qué dices? Bueno, mi querido Gustavo, estas cosas se me revivieron, gratamente, con tu nota a la red de Popayán.

Un abrazo. Eladio Valdenebro. Mario, algo más: Algo de los muy buenos comentarios de Alvaro Garzón: Así como me gusta tener mi casa siempre limpia y bien dispuesta, aunque no espere visitas....nuestra ciudad debe estar siempre bien dispuesta, resplandeciente en la belleza de su centro...para nosotros. Aunque no nos lleguen visitantes. Y aunque la Unesco no nos determine. No importa. La ciudad para sus ciudadanos. Y punto. Y otro abrazo. Eladio. ... """

ALVARO THOMAS:

""" ... Claro que es muy importante estar en el Cuadro de Honor de la UNESCO. Estar en ese tipo de cuadros es importantísimo. Eso lo aprendí en el Liceo. ¿Pero en el fondo qué importa que por problemas de forma o vaya uno a saber porqué, no estemos en el cuadro?.¿Qué importa si las procesiones Grandes y Chiquitas las tenemos tatuadas con pipiam en los sesos?. ¿Quién puede quitarnos lo bailado y menos lo que falta?. Recuerdo alguna vez cuando Petribus Paz peleaba con Pacho y no sacaban las procesiones chiquitas "oficiales": !Entonces explotaban diez, veinte, treinta procesiones expontáneas, que los niños hacían con cajones, los candeleros de las salas, los santos de las abuelas y además cargaban unisex!. Como una culebra de muchas cabezas y colas se metían por entre toda la ciudad, demostrando que las cosas del alma, son cosas del alma. De aquí que alguna vez le dijese a Pedrito: "Labor omnia vicit improbus: Ve, porqué no peleas más a menudo con Pachito?". Sigamos luchando para que la UNESCO nos ponga bolas: pero si no: el problema no disminuirá ni un lumen la luz de la menos importante vela del menos conocido alumbrante. Viejo Alvaro ... """

MAURICIO SALGADO VEJARANO:

""" ... ES NECESARIO ALIMENTARNOS DE REFLECCIONES COMO LA QUE HACE GUSTAVO WILCHES CHAUX RESPECTO A LA "SONADA", NO DECLARATORIA DE LAS PROCESIONES COMO UN BIEN UNIVERSAL. FENÓMENO CULTURAL QUE SIGUIENDO EL RAZONAMIENTO DE GUSTAVO, ES DE ÍNDOLE ANTROPOLÓGICA, MÁS QUE DE "CULTURA MATERIAL". (IMÁGENES, ACCESORIOS)

EL HECHO DE QUE ESTOS ELEMENTOS DE LA CULTURA MATERIAL, SE RENUEVEN, ES UNA PRUEBA CONTUNDENTE DE QUE ESTAMOS ANTE UN FENÓMENO CULTURAL VIVO QUE ENCUENTRA SU RAZÓN DE VIVIR EN SÍ MISMO.

UN AMIGO QUITEÑO MUY CULTO, A QUIÉN LLEVÉ A POPAYÁN EN SEMANA SANTA, EXCLAMÓ ÉL, PASMADO ANTE LA NOCHE RITUAL: "... ES COMO PARSIFAL EN LAS CALLES... " . EL HECHO DE QUE LOS ORGANISMOS SUPUESTAMENTE ESPECIALIZADOS Y LAS AUTORIDADES SUPUESTAMENTE COMPETENTES NO LLEGUEN AL MEOLLO DE LOS FENÓMENOS QUE ESTUDIAN, NO ES SINO LA MUESTRA DE QUE LA BUROCRACIA AMENAZA LOS MECANISMOS SOCIALES Y CULTURALES Y EL HECHO DE QUE LA SEMANA SANTA DE POPAYÁN SIGA RENOVÁNDOSE EN TODO TIPO DE DETALLES, SIN ALTERAR EL FASTO Y EL SENTIDO ORIGINALES, SÓLO SIGNIFICA QUE LOS PAYANESES SOMOS DUEÑOS Y ARTÍFICES DE NUESTRA CULTURA Y DE NUESTRAS RUTINAS SECULARES. MAURICIO SALGADO VEJARANO.... """

XIMENA CAJIAO SEGURA:

""" ... Muy interesante la polémica que se ha dado en la red por el no logro de la categoría de Patrimonio de la Humanidad para nuestra Semana Santa. Considero válidas las diferentes opiniones. Teniendo presente lo anotado por Gustavo Wilches, considero que antes de volver a intentar esta calificación, se debería estudiar muy bien cuales son los parámetros que la Unesco valida, así como la metodología de presentación de la solicitud correspondiente. Lo anterior con el fín de no crearnos falsas expectativas basadas de pronto, más en nuestra emotividad que en la realidad. De todas maneras con dicha denominación o sin ella nuestras procesiones son bellísimas!!!! Un afectuoso saludo. Ximena Cajiao S. ... """

JULIAN MOSQUERA MUÑOZ:

""" ... Obviamente cuando uno escribe su comentario sobre algo, se debe estar predispuesto a ver que opinan de él y creo que uno tiene derecho a "opinar sobre las opiniones". Primero que todo es necesario reconocer que no me encuentro al alto nivel intelectual y de conocimientos de Gustavo Wilches-Chaux... ya todos conocemos su importancia en el campo de las letras e investigación de este ilustre popayanejo.

Su apreciación sobre la relación entre la Semana Santa y problema generado por la no declaratoria es muy certera, sobre todo cuando se ven los antecedentes y cuando se ilustra lo que es la Semana Santa actualmente. Es mi deber aclarar que no intenté culpar al ruido que se hace en las procesiones o a las "atravesadas" de la gente, por la no declaratoria. Me refería a que la Junta se ha encaminado a otras cosas que en mi parecer podrían ser menos importantes que conservar el espíritu de las procesiones. Lo peor de todo es que a pesar de enrutar sus esfuerzos hacia estos nuevos objetivos, no se logra nada.

En cuanto al "enriquecimiento" de la Semana Santa con nuevos pasos y procesiones; este es un factor que definitivamente no influyó en la no declaratoria, por cuanto lo que se evaluaba (según los conocedores del tema) era la tradición, mas no la colección, porque al fin y al cabo la declaratoria era para una obra maestra inmmaterial de la humanidad. Yo me refiero al enriquecimiento cuando la Junta se ha preocupado más por este proceso que por conservar lo que se tiene. Si hay alguien que hace que la Semana Santa sea una expresión de una cultura viva, es la gente de Popayán, no es la Junta ni otra institución; son los cargueros, los síndicos, los alumbrantes, los devotos, todos los que participan en la celebración y el público en general, y no precisamente por la existencia de la Junta, sino por su propia iniciativa. Acaso el término "viva" se refiere específicamente ¿A la creación y contínua transformación?, perdón pero difiero de eso. Definitivamente el problema de la Junta no es de la institución, sino de sus miembros, que literalmente "han tomado las riendas" del ente; aquellos que se creen únicos, irreemplazables y sabios, aquellos que consideran que toman decisiones basándose en su propio criterio, que muchas veces resulta insuficiente ante la magnitud que representa la tradición y aquellos que no permiten la renovación de la propia institución, es decir de ellos mismos.

Precisamente yo creo que ese fue el factor que más influyó en la no declaratoria: el no contar con la gente que puede realizar aportes de verdad al proyecto de presentación (como por ejemplo Gustavo Wilches-Chaux) ya que con estas ayudas, seguramente la buscada, ansiada y merecida declaratoria se habría conseguido Ojalá que mis palabras se hayan entendido y que continuen las opiniones. Cordialmente, Julián Mosquera Muñoz ... """

GUSTAVO ADOLFO CONSTAIN RUALES:

""" ...Qué claridad del señor Mosquera Muñoz, hemos visto que la Semana Santa se ha convertido en un carnaval más que una fiesta religiosa, apropiado por extraños, lo del impuesto está bien, una campaña cívica para evitar el ruido en la procesión y que no se pasen las calles, debe ser dirigida desde la alcaldía por lo menos... """