SEBASTIAN DE BENALCÁZAR
Domingo 30 de abril, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Un día como hoy, 30 de abril de 1551, muere de tristeza en Cartagena de Indias el fundador de Popayán el Adelantado Sebastián de Belalcázar.

Sebastian Moyano, que en homenaje a su pueblo nativo recibió el sobrenombre, que después adoptó, de Belalcázar, no sabía escribir y se limitaba a poner de su mano la rúbrica y los escribanos su nombre. Sebastián era trillizo y muy jovencito huyó de la casa paterna por haber matado un asnillo testarudo; vagó por España y se casó en Burgos con María de Herrera y Sarmiendo, terminando, en 1498, a bordo del barco de Colón, estableciéndose en Santo Domingo. De allí ayudó a Balboa en la conquista del Itsmo; fue alcalde de Nicaragua y pasó a la conquista del Perú, como teniente de Francisco Pizarro y en esa condición, fundó a Popayán el 13 de enero de 1537. Las ceremonias civiles y religiosas de su fundación se realizaron el 15 de agosto de 1537. Popayán perteneció al virreinato del Perú hasta 1549, que se creó la Audiencia de Santa Fe.

Un suceso lamentable amargó los últimos días de la vida de Belalcázar, tan llena de merecimientos. Una impremeditada medida de Armendaris, nombrado Visitador de estas regiones, hizo creer a Jorge Robledo que él había sido legalmente investido de la gobernación de Antioquia, desmembrándola de la de Popayán, lo cual dió acasión a que Belalcázar para a someterlo por la fuerza, lo venciera, sorprendiéndolo en la toma del Pozo y sin fórmula de juicio, lo hiciera decapitar, inducido a ello por los malos consejeros. Este hecho trajo sobre el fundador de Quito (6 de diciembre de 1534) y Popayán una sentencia de muerte, dictada por la parcialidad hostil del Visitador Francisco Briceño, amigo de la viudad de Robledo y más tarde su esposo. Belacázar apeló al Rey de esta sentencia, y en viaje a España murió en Cartagena de Indias.

Arcesio Aragón anota que "toda la existencia de Sebastián de Belalcázar fue un compendio de las cualidades y defectos de su tiempo y de su raza: valiente hasta la temeridad y al propio tiempo cauteloso y sufrido; leal a su monarca hasta el sacrificio, rudo con sus campañeros y altivo con sus iguales; celoso de sus privilegios y cuidadoso de sus fueros, figura él en la conquista al lado de Cortés y Pizarro, a quiene emuló en bizarría, pero que lograron más fama por la importancia de sus imperios que les tocó en suerte domeñar".

Cordial saludo,