HELADERIA BAUDILIA
Martes 11 de julio, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Heladería Baudilia: ¡Ha cerrado sus puertas para siempre!

Con añoranza y tristeza nos enteramos que, durante ochenta años uno de los sitios más representativos de Popayán, no lo podremos volver a disfrutar. Doña Zoraira Alvarado, viva tradición de los helados fabricados originalmente por su madre, durante cincuenta años, vencida hoy por el cansancio, ha decidido cerrar ese capítulo de la vida de su familia y la de los payaneses.

El Liberal de hoy 11 de julio, nos trae la historia de la Heladería, escrita por Yolanda Jimena Ramírez. Transcribimos a continuación parte de su artículo.

Hace 80 años Baudilia Collazos, la madre de Zoraida Alvarado de Lemos, inició el negocio de la venta de helados de paila. Entonces no existían las fábricas de hielo y era necesario traer los bloques desde el volcán Puracé, arrastrados por bueyes, que bajaban por las difíciles pendientes.

Ya en Popayán, en manos de doña Baudilia, la mezcla cuidadosamente preparada, puesta en una paila de cobre, era convertida gracias al frío del hielo, en los deliciosos helados de mora y leche que durante años deleitaron a los payaneses. También elaboraba el salpicón, único por sus características en todo el país y cuya base son la mora de castilla, el lulo y la piña.

Ahora, Baudilia ya no está y su hija, no sin cierta nostalgia, ha tomado la determinación de no continuar fabricando estas delicias, que para ella y los habitantes de la ciudad, eran algo tan auténtico y típico de Popayán como las empanadas de pipián, pues el paso de los años ha mermado las fuerzas de esta mujer que durante cincuenta años se mantuvo al frente de uno de los establecimientos comerciales más tradicionales, recordados y queridos por los payaneses y los habituales y entrañables amigos de la ciudad.

Sin embargo, la tradicional fórmula de los helados y del salpicón, se los guardará muy dentro no por egoísmo, si no porque hacen parte de una tradición familiar que escribió páginas importantes en la vida de la ciudad y de sus habitantes. Ella al igual que sus clientes, quienes durante ocho décadas deleitaron su paladar en este lugar, saben que aunque en Popayán muchos hayan intentado imitar los helados, "como los de Baudilia nunca habrá otros".

Ahora, a saborear la nostalgia

Y es que payanés que se respete, o visitante asiduo de la ciudad, disfrutó de los deliciosos helados de paila o del sin igual salpicón, acompañados por las exquisitas y diminutas "paspitas" que hacía doña Vicenta. Era además, el sitio obligado de reencuentro con la ciudad de todos aquellos que algún día salieron del país y que cada dos o tres años regresaban a su natal Popayán. "Vamos donde Baudilia", era una frase recurrente en ellos, que pretendían en una semana, grabar de nuevo en su memoria y en el paladar, el delicioso sabor del salpicón o de las cremas de leche, mora y maracuyá.

También de los norteamericanos y europeos que con curiosidad llegaban al pequeño local y se enamoraban del sabor inigualable de los helados.

Ahora que ya no estará más para los payaneses la heladería Baudilia, se cierra un nuevo capítulo en la vida de la ciudad, como en su momento lo cerraron el Café Alcázar o la papelería Nohra, que ¡Quedarán grabados para siempre en la memoria de los habitantes de Popayán!

Cordial saludo,