SANTIAGO PEREZ DE ARROYO Y VALENCIA
Miércoles 1 de junio, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Pedro Agustin Roa Arboleda ha tenido la amabilidad de
complementar nuestra nota anterior sobre el prócer
Santiago Arroyo. Nuestros agradecimientos para Pedro
Agustín.

Cordialmente,

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EL PRÓCER CIVIL DE LA INDEPENDENCIA
Por Pedro Agustin Roa Arboleda
Nueva York, 31 de mayo de 2005

En complemento de la interesante nota circulada recientemente en la Red de Payaneses en Internet acerca de un aniversario más de la muerte de don Santiago Arroyo, encuentro oportuno traer a la memoria los actos conmemorativos que se registraron en la ciudad de Bogotá en 1995, con ocasión del primer sesquicentenario de su muerte.

Don Santiago Pérez de Arroyo y Valencia, perpetuadoen las páginas de la historia sencillamente como don Santiago Arroyo, fue inmortalizado entre sus coetáneos como "El Prócer Civil de la Independencia", quizáspor haber sido el único prócer que luchó por la causa independentista sin empuñar las armas, lo cual explica también que no haya perdido la vida durante la sangrienta etapa de la Reconquista.

El martes 30 de mayo de 1995 se inauguró en los salones del archivo histórico de la Universidad del Rosario en Bogotá una muestra documental y artística con objetos y documentos de don Santiago Arroyo. La exposición, organizada por dos de sus descendientes, contó con nutrida participación de miembros de algunas de las familias que cuentan entre sus ancestros al ilustre prócer payanés, en una reunión grata e inolvidable que fuera registrada con interés por algunos medios de la época.

El acto estuvo precedido de una Misa solemne oficiada en la Capilla de La Bordadita y congregó a numerosos descendientes de don Santiago Arroyo provenientes de Bogotá y Popayán, entre los que se contaron miembros de las familias Arroyo Arboleda, Arroyo Muñoz, Pombo Leyva, Cárdenas Arroyo, Pombo Pombo, Arroyo Cajiao, Durán Pombo y Roa Arboleda, entre otras.

Además de los descendientes del prócer, también participaron miembros de las Academias de Historia de Colombia y del Cauca, así como directores de museos de la capital. Cabe anotar que la muestra estuvo conformada por manuscritos y documentos de la época (muchos de ellos inéditos) prestados especialmente para la ocasión por descendientes de don Santiago Arroyo, así como documentos académicos que reposan en los archivos del centenario claustro del Rosario. Una parte importante del abundante archivo epistolar del prócer payanés evidencia la estrecha relación intelectual y de amistad que sostuvo con los prohombres de la época, en particular, con el sabio Caldas. Su pluma es fina e inteligente, desprovista del manierismo tan común entre muchos de los de su época, y revela el carácter juicioso, metódico y visionario que lo caracterizó a lo largo de su vida.

El único testimonio gráfico que se conoce de don Santiago Arroyo es el magnífico retrato al óleo que cuelga desde hace algo más de cuatro décadas en el venerable Museo del 20 de Julio en Bogotá, obra de autor anónimo donada por una rama de sus descendientes (la familia Arroyo Arboleda) cuando el museo -también conocido como La Casa del Floreroo- organizó sus colecciones y se inauguró en el marco de las celebraciones del sesquicentenario de la Independencia nacional, en 1960, bajo la activa dirección de su primer director, don Guillermo Hernández de Alba.

Cordialmente,

Pedro Agustín Roa Arboleda