ATROPELLOS A LA ARQUITECTURA PAYANESA: II
Martes 1 de abril, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

César Tenorio Gnecco nos ha enviado sus comentarios sobre la arquitectura payanesa y tres cuadros de los trece que presentó el 10 de marzo en la exposición que realizó en el vestíbulo de la Biblioteca Jesús Reyes Heroles del Campus Aragón de la UNAM, ciudad de México.

Hoy reproducimos la parte relacionada con la arquitectura y en otra oportunidad los cuadros exhibidos. Nuestros agradecimientos a César por su nota y nuestras felicitaciones por el trabajo que adelanta en la UNAM.

Cordial saludo,

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Atropellos a la arquitectura payanesa
Por: César Tenorio Gnecco
México D.F.

Después de un prolongadísimo silencio, con artículos como éste de Eduardo Nates, cualquiera vuelve hasta de la tumba, como algunos de nuestros ya olvidados fantasmas de Popayán, los que en maravillosas tertulias de mi adolescencia nos contaba de manera deliciosa y tenebrosa don Jaime Nates en su casona "TAMBIÉN DEMOLIDA" de la calle 4a. Qué miedo tan terrible sentía y más cuando casi la familia Nates Burbano en pleno tenía qué acompañarme hasta la puerta de la casa de mi abuela Pula, pues me llenaba de espanto "oír el órgano de El Carmen", o que doña Carmen Pino estuviera a la puerta de su casa, o que me saliera el perro negro que don Álvaro Torres nos contaba había visto cuando estuvo interno en el ex-colegio del Carmen, ocupado si mal no recuerdo por los maristas en esas remotas épocas; o que de la plazuela del Palacio Nacional, dominada ahora por estatua del General Obando, me saliera el toro que cual crimen pasional acaecido en la casa de ocupan las oficinas del Acueducto, me matara a mí también como al español al que le pusieron los "cuernos", literal y físicamente. Aquí le lanzo un retro al doctor Jaime Nates Burbano, para que con su maravillosa memoria recopilemos lo que el Viejo querido nos contaba y no dejemos que muera esta parte maravillosa de la historia de Popayán. ¡¡¡Qué tal la historia del Hebillado???, diagonal a San José.

Cómo dueles Popayán en la distancia, y qué mejores palabras como las que te cantó Silvio Fernández Valencia y que en las lunadas de Calibío, La Monja, El Troje cantábamos calentados por una fogata y acompañados por la guitarra, y de cuando en cuando nos escapábamos a la delicia de un columpio de vuelo: "Una cometa elevada, un corredor con escaños, una vega despejada y un guayacán lleno de años. El rumor de una chorrera, la tranquilidad de un lago, un barranco, una cantera un guayabal aromado. La nostalgia del invierno, la alegría de los veranos son recuerdos que llevo en mi memoria grabados."

¿¿¿Qué??? Eduardo Nates, ¿¿¿Homicidios a nuestra arquitectura payanesa??? ¡¡¡CRÍMENES DE LESA MAJESTAD!!! diría yo, y eso que Eduardo se quedó corto enunciando sólo los acaecidos antes del terremoto del 83. Olvidó el Hotel Limberg. ¿¿¿Y los siguientes, qué??? La casa de los Nates Buerbano, la casa de la esquina de la Carrera 3a con Calle 4a, y si seguimos por esta calle hasta San Francisco abajo, la de los Vivas, la de los Simmonds, la Gobernación, por Dios, el monstruo del Banco de El Estado en ese guatavitismo payanés (Creo que en esta esquina la historia arquitectónica está maldita, empezando con la casona republicana, nombrémosla así aunque es errado el término, que allí existía hacia 1912, para ser demolida no se cuando y dar paso a ese edificio moderno que fue disfrazado de NEO-POPAYÁN) los arcos que cerraban el atrio de lo que fue el Palacio de Justicia, hoy Hotel Monasterio, desaparecida hacia los 40, LA POLICÍA!!!!. Seguimos??? La casa de don Otón Sánchez, la llamada Casa de Humbolt. ¿¿¿Alguien me ayuda para continuar este listado de atrocidades, para que no se sigan perpetrando estos crímenes de LESA MAJESTAD en Popayán? Ello me sería de mucha ayuda para el doctorado que realizo en la UNAM.