AMALIA GRUESO DE SALAZAR BUCHELI
Viernes 29 de octubre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses emprendedores
Tejiendo sueños desde tierras lejanas
POPAYÁN
El Liberal
27 de octubre, 2004


Foto: El Liberal
Es un nuevo día para Amalia Grueso de Salazar, una colombiana oriunda de Popayán que reside desde hace más de 25 años en Washington y como de costumbre su jornada laboral siempre está al servicio de mucha gente, pero esta vez de los latinos más necesitados quienes en su mayoría son indocumentados.

Desde que llegó a ese país a encontrarse con su esposo y sus hijos que ya residían desde hacía algunos años allí decidió que aquel espíritu social que le nació desde que su mamá Amalia Vejarano de Grueso la llevaba a vender la ropa usada que colectaban para donar el dinero a las monjas del Colegio Cristo Rey de Popayán, ya se había convertido en parte de su naturaleza humana.

En la ‘Clínica Multicultural’ en donde el Gobierno norteamericano ayuda humanitariamente a latinos que no tienen seguro Amalia Grueso presta su servicio profesional como psicóloga de tiempo completo y en su rato libre le gusta asistir con terapias individuales y de grupo a mujeres que padecen de cáncer de seno quienes son atendidas en la Clínica ‘Nueva Vida’.

Y es que esta mujer quien es considerada en su tierra natal como una líder innata ha sido promotora de muchas obras sociales que han beneficiado a la población vulnerable de Popayán de escasos recursos. Entre ellas se encuentra el aporte mensual de un incentivo económico para los niños del Instituto Técnico Industrial Don Bosco, colegio fundado por su mamá, al que ella continuó apoyando desde la lejanía.

Espíritu Salesiano

“En Washington tenemos un costurero llamado ‘Amanecer’ al que pertenecen Marcela Ayerbe de Burson, María Cecilia Lemos y María Cristina Puertas, con quienes hemos agrupado a varias amigas de diferentes países latinoamericanos para coser y reunir dinero con el fin de enviar algunos aportes a los niños de Don Bosco” indicó.

Ahora de paso en Popayán tras la invitación que le hizo la Gobernación de Nariño a su esposo José María Salazar Buchelli ex gobernador de este Departamento para rendirle un reconocimiento especial, ella y su madre Amalia Vejarano de Grueso también fueron homenajeadas por la Comunidad Salesiana del Instituto Don Bosco por su labor incondicional.

Durante esta ceremonia Amalia Grueso hizo entrega de seis millones de pesos al Rector del Colegio, Presbítero José Javier Zapata, que estarán destinados para la construcción de los baños del preescolar.

Pero detrás de esta donación se esconde una historia muy curiosa que según ella cuenta inició cuando al Sacerdote Jenaro Rojas Chaux le regalaron un valioso collar que él rifó para hacer una colecta y ella misma le ayudó a vender algunas boletas además de comprar una, cuál sería su sorpresa cuando después de un tiempo el sacerdote le informó que se había ganado el premio.

“Volví a rifar el collar y ofrecí las boletas durante el Encuentro de Payaneses y así fue que pude reunir los seis millones de pesos” comentó entusiasmada.

Otras obras

Pero no solamente Amalia a estado al frente de ayudas sociales en el Cauca también cuando su esposo fue Gobernador creó tres guarderías, un centro comunitario para la infancia y una escuela en Nariño y después cuando lo nombraron Ministro de Salud ella conformó un “comité de señoras de ministros” para luchar en pro de las poblaciones marginadas a nivel nacional además de crear la ‘Obess’, Organización para el Bienestar de Empleados del Sector Salud.

Tal vez una de las experiencias más enriquecedoras en la vida de esta líder que le permitió abarcar con amplitud su condición altruista de benefactora fue durante su periodo como Gobernadora del Cauca “en aquella época fue difícil porque me tocó asumir la catástrofe del terremoto de Popayán, recuerdo que gracias al contacto que tenía en todas las esferas gubernamentales pude recibir la ayuda necesaria” y agregó con una profunda convicción “mi espíritu era fuerte y logré salir adelante”.

Desde Washington

‘Popayán Corporation’ es el proyecto que preside actualmente en Estados Unidos, Amalia Grueso junto con Mario Pachajoa, uno de sus más leales amigos y compañeros de trabajo “Con el apoyo de Mario consolidamos inicialmente desde hace seis años la ‘Red de Payaneses’ en el exterior. En cierto viaje me encontré con Guillermo Borrero Aragón un psiquiatra que me propuso que hiciéramos el ‘Encuentro de Payaneses’ y fue allí que se concretó otra idea mas ambiciosa”.

Después de reunir a payaneses de varios estados en un evento que desde hace cuatro años se ha posicionado como uno de los más importantes para la colonia caucana y colombiana que reside en Estados Unidos se conformó la ‘Popayán Corporation’ que surgió del Segundo Encuentro que tuvo lugar en New York y se formalizó como un ente jurídico en la tercera y cuarta reunión.

“El trabajo es voluntario e impulsar a la gente no es tan fácil pero se espera sacar bastantes frutos de esta Corporación que trabaja en pro de los payaneses y caucanos”.

Una de las acciones que próximamente hará efectiva la ‘Popayán Corporation’ será la donación de 20 millones de pesos por parte de Julián Iragorri hijo del payanés Julián Iragorri Cajiao e Irma Sus Pastrana, que están destinados para el ‘Salón de Fisioterapia’ de la Fundación Hogar San Vicente de Paúl que llevará el nombre de su madre y se inaugurará el próximo mes de noviembre en Popayán.