ALEA SANAPI
Viernes 12 de marzo, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Foto: Cronopios

Neftali Sandoval Vekaric
, payanés, escritor, poeta, nos envía este
hermoso cuento escrito por una indígena nacida en las selvas del
Putumayo, en donde se hizo amiga de un antropólogo holandés que le
enseñó a leer y le regaló muchos libros que le contagiaron la necesidad
de escribir cuentos como este. Alea Sanapí, que así se llama, tiene
ahora 22 años. El cuento lo distribuyó Cronopios en diciembre de 2002.

Cordial saludo,

***

Y en silencio nos fuimos
nunca supimos para dónde
Por Alea Sanapí

Cronopios

Cuando iba a terminar el año viejo regresé a Mitú para recoger todo lo
que allí tenía porque quería que apenas comenzara el año nuevo los
poetas me enseñaran más palabras para poder estar segura de mí misma
pero nadie quiso creerme que volvería al día siguiente a la ciudad donde
había descubierto la poesía tú no te puedes ir me dijo Eloy
agarrándome duro la mano por la muñeca y preguntándome qué me
había pasado si yo sabía bien que mi mundo era la selva y que en la
ciudad me perdería como sucede con los patiblancos que se van del
nido tan pequeños y después no saben cómo volver y si acaso lo logran
algún día sus padres ya están muertos de tristeza yo le dije que no que
en la ciudad había descubierto la poesía y que un poeta me había dicho
que mientras la poesía estuviera conmigo nadie podría hacerme daño y
Eloy entonces mirándome a los ojos sin quitarme los suyos ni sus
lágrimas me dijo qué es la poesía y yo le dije suéltame y te digo y él me
soltó y le dije por ejemplo la poesía es una paloma blanca y él me llevó
al palomar y dijo toma tenla para que no te vayas pero no me entendía
que la poesía no era una paloma blanca de verdad sino de eso que se
siente cuando uno dice o escribe paloma blanca y traté de explicarle y él
me dijo estás loca y así no puedes irte y yo le dije no yo no estoy loca la
poesía puede ser también algo sin nombre y él se quitó el sombrero y se
secó las lágrimas y dijo que lo que hubiera que hacer para conseguirme
poesía él lo haría porque él me quería y no quería que me fuera y yo le
dije mira eso por ejemplo puede ser poesía quererme pero dejarme ir
que puedes seguir queriéndome aunque yo me vaya y nunca vuelva y él
se quedó en silencio y yo el silencio lo sentí poesía y entonces fui yo
quien le cogió la mano pero suave y se la acaricié y puse mis ojos bien
firmes en sus ojos y le dije me voy de nuevo a la ciudad y si un día tú
descubres lo que es la poesía allá te espero pero eso sí te advierto que
casi todos los poetas de la ciudad me aman y que yo amo a todos y sólo
vine para despedirme yo no creo que vuelva y si tú vas te quedas pero
tienes que decirme ahora mismo si estás interesado en la poesía o si
sólo me quieres a mí para vivir conmigo y tener hijos y eso yo no lo
quiero lo que quiero es aprender muchas palabras que aquí nunca se
dicen y que si se saben mezclar son poesía y él me dijo que cuáles por
ejemplo y yo empecé a decirle como si fuera una cascada de palabras
necoclí salsipuedes dónde pajarito ulalume presagio ventolera feijoa
pasamanos ayúdame armadillo gaviota dulceabrigo y yo notaba que a
medida que iba diciéndole las palabras que a mí me parecían poesía él
iba quedando hipnotizado y me quería más y yo decía por ejemplo risa y
a él le brotaban carcajadas del sombrero y si yo pronunciaba la palabra
tranvía él sacaba la lengua y se ponía la mano en la cintura y si
nombraba paranoia él se lleva la mano al corazón y así estuvimos yo
diciéndole palabras locas y él haciendo mil cosas que parecían palabras
con las manos y los ojos y el cuerpo y el sombrero y el pelo que
florecía lleno de patiblancos perdidos en el vuelo hacia nunca y fue
cuando me dijo quiero irme contigo porque ya entiendo y siento qué es
la poesía y yo le dije a ver dime palabras que sean poesía y él me dijo no
yo no puedo hacer poesía con palabras porque yo aún no conozco la
ciudad yo siento mi poesía en el aire de las manos y en cómo me da el
sol sobre la cara o me resbala el agua por el pensamiento y yo quedé
petrificada porque yo no sabía que de esa clase también podía ser la
poesía y le acepté que se fuera conmigo a la ciudad y así nos fuimos los
dos al día siguiente en un avión sin decirle nada a nadie porque
sabíamos que si contagiábamos a todos con la poesía todos querrían
irse con nosotros y el pueblo entonces qué para qué decir pueblo si es
caserío más bien aldea pequeña casa de toda la familia y cuando ya
estuvimos en el pueblo grande los poetas salieron a recibirnos pero
cuando me vieron llegar con Eloy se disgustaron y dijeron que yo no
podía traer pareja porque todos me amaban y que Eloy se tenía que
devolver y Eloy les dijo no señores yo sé lo que es la poesía y ya tengo
derecho de estar aquí con ella y les dijo la poesía no son sólo palabras y
les dio explicaciones y demostraciones con sus manos y con sus
miradas y con la manera de andar por entre el gentío y todos se
quedaron asombrados y acordaron que lo dejaban siempre y cuando
con su manera de poetizar no enloqueciera a nadie y ni siquiera se
habían dado cuenta que yo ya estaba loca por Eloy y que era mejor la
poesía del silencio que la de las palabras y en silencio nos cogió el año
viejo cruzando al año nuevo y en silencio nos fuimos nunca supimos
para donde.