AEROPUERTO Y SACERDOCIO 
Domingo 18 de junio, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Para los temas de hoy, seguimos de cerca los textos que nos presenta El Liberal en su edición del 17 de junio, escritos por Servio Tulio Díaz

AEROPUERTO "Guillermo Valencia"

Se informa sobre este tema, que hay buenas posibilidades de que la Aerocivil adjudique los equipos de radio ayuda (tipo VOR-DMD) y luces de aproximación para aeropuertos que están en las bodegas de Bogotá, al aeropuerto de Popayán. En este caso, los equipos de radioayuda se instalarán sobre la cima del cerro Santa Helena y las luces de aproximación en el extremo de la pista. Los equipos en Santa Helena permitirán la integración del aeropuerto a la red satelital que enlaza al resto de aeropuertos colombianos. En cuanto a las luces, "Papi" Carlos Torres, controlador de vuelos en la torre del aeroparque explicó que se trata de indicadores de trayectoria de aproximación con un alto grado de precisión, pues indican al piloto qué tal alto o bajo se está aproximando a la pista. En la actualidad, esta operación, aproximación y descenso, se efectúa "al ojo".

Remodelación.

Mientras llegan los nuevos equipos, el edificio del aeropuerto es sometido a importantes trabajos de embellecimiento, en un esfuerzo del Administrador del Aeropuerto Guillermo Velasco Chaves por hacerlo más grato a la vista de caucanos y turistas. Las obras incluyen la construcción de una sala para personajes, baños para minusválidos, al tiempo que pisos, paredes, baños y cubiertas son sometidos a arreglos y pintura. También se está reparchando la plataforma y el cercamiento perimetral..

Servicios

El aeropuerto atiende cuatro vuelos regulares y un movimiento diario de 300 pasajeros. Las aerolineas Intercontinental, Avianca y Satena cubren la ruta a Bogotá y viceversa. Avianca-SAM efectúa cuatro vuelos semanales con Cali y viceversa. La estatal Satena vuela entre Popayán y Guapi, al tiempo que estudia la posibilidad de abrir un nuevo servicio con Pasto y Puerto Asís. Adicionalmente se estudia un vuelo semanal con Ibarra, Ecuador.

SACERDOCIO EN EL CAUCA

Sobre este tema, tomamos las siguientes informaciones:

Cada año ingresan al Seminario Mayor de esta ciudad alrededor de 15 aspirantes. Al final, sin embargo, sólo terminan entre cuatro y cinco, en promedio, dice el padre Álvaro Juan Quevedo Patarroyo, Rector de la institución desde hace siete y medio años. El año pasado fue, sin embargo, la excepción, porque se ordenaron nueve, un hecho inédito. La deserción es elevada, por la misma exigencia. Se trata, finalmente, de una vocación, lo que supone que quien no está para ella se va, "o le ayudamos a irse", dice con su buen humor el padre Quevedo Patarroyo.

Un panorama alentador

Este año, el Seminario reúne a 60 estudiantes, de los cuales - como hecho significativo - 10 proceden del Vicariato de Tierradentro. Para el padre Quevedo Patarroyo, el pan o rama es bueno y alentador, si bien no es el de hace un cuarto de siglo, cuando era mejor todavía. "Hay una respuesta positiva por parte de muchos jóvenes caucanos, deseosos de servir a la comunidad mediante el sacerdocio", dice. La formación de nuevos sacerdotes, en cambio, sí ha sufrido algunas transformaciones, acorde con los nuevos tiempos. "Antes se estudiaba Filosofía y Teología. Ahora, además de las dos materias anteriores, Sicología, Sociología e Historia".

En Teología se estudia el Dogma y la Cristología, áreas inabordables en otra época, y en Filosofía, Bioética, impensada hace un decenio. Persisten en el programa de estudios, empero, otras materias como Griego y Latín.

Lo que marca la diferencia con otras carreras, es en el número de años de estudio; la del Sacerdocio es larga, entre 9 y 10 años. Tres años de Filosofía, 4 de Teología, uno de Pastoral y otro año, que puede extenderse a dos, de prácticas en alguna parroquia de la Diócesis.

El sacerdote que quiera especializarse va a Bogotá, Roma o París, donde puede hacerlo en Biblia, Liturgia o Derecho Canónico. Hay varios sacerdotes caucanos especializados en Roma. Algunos estudian ahora mismo en la Ciudad Santa y otros en la capital colombiana.

De otra parte, y también a diferencia de otras profesiones, el sacerdocio no ofrece perspectivas económicas. Todo lo contrario, como reconoce el padre Quevedo Patarroyo, "quien se mete de cura por plata se engaña". Un sacerdote recibe, en promedio, salario y medio legal por mes, como sueldo, esto es, no más de 400 mil pesos. En cambio, estudiar para sacerdote cuesta, en promedio, 300 mil pesos mensuales, incluido el sostenimiento (comida y techo) dentro del Seminario.

El Seminario Diocesano de Popayán está a cargo de los padres Vicentinos, y los nuevos sacerdotes son enviados a alguna de las parroquias existentes en el Cauca.

Cordial saludo,