CAUSAS DE LA MUERTE DEL ADELANTADO
Lunes 15 de mayo, 2000
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Oscar Tobar Gómez nos ofrece una detallada disertación sobre la causa de defunción de Sebastián de Belalcáar. Nuestros agradecimientos a Oscar por ofrecernos la oportunidad de leer su elaborado e interesante artículo.

Cordial saludo,

*** ¿CUAL FUE LA CAUSA DE LA MUERTE DEL ADELANTADO?
Por. OSCAR TOBAR GOMEZ.M.D.

El 30 de Abril de 1.551, dejó de existir en Cartagena de Indias El Adelantado de la Gobernación de Popayán, Mariscal y Capitán de la Conquista, Don. Sebastián de Belalcázar, Fundador de Ciudades, una de las más egregias figuras españolas en el nuevo continente, que junto a Cortés, Pizarro y Jiménez de Quezada constituyen el grupo más importante de los conquistadores de la América Hispana.

Su muerte, además de muchos apartes de su vida, es aún un misterio por la falta de documentación adecuada que permita dar claridad a esos episodios de tan ilustre existencia.

En nuestro deseo de buscar explicaciones aproximadas a estos interrogantes históricos hemos establecido una serie de considerándos, no con el de deseo de pontificar en historia ni mucho menos en medicina, sino, de tratar de hacer APROXIMACIONES históricas que tal vez puedan dar alguna luz u orientación en el sendero de la verdad.

Tal como describen algunos cronistas de indias al ilustre Adelantado, se puede sostener con cierta firmeza que era un hombre de talla baja aunque corpulento, "hombre mediano pero bien compuesto y algunas veces de severo gesto" muy diestro a caballo y a pie, dado a la buena mesa cuando no estaba en campaña y con ciertas licencias en el amor teniendo en cuenta que sentía una especial atracción por las doncellas indígenas, en muchas de las cuales dejó una extensa prole entre El Darien y Nicaragua, siendo, eso sí un excelente padre, responsable y cabe decir muy amoroso, pues lo primero que hizo después de su establecimiento en su nueva gobernación, fue traer a sus hijos e hijas desde Ciudad León y dotarlos a todos de estancias y encomiendas para su sustento. Hijos suyos fueron Sebastián, Francisco, Lázaro, Catalina, María y Magdalena, pero nada se sabe de las mujeres modestas y sufridas que acompañaron a Belalcázar en su vida trashumante de guerrero, que cuidaron y amamantaron a sus hijos.

Durante toda su vida fue en gran consumidor de carne de cerdo, desde los criaderos de porcinos en Santo Domingo, donde se aficionó a este tipo de industria después de su llegada en 1.507 y en donde vivió durante mucho tiempo en medio de los isleños que después serían sus compañeros de conquista, (pues isleños fueron Juan de Ampudia, Pedro de Añasco y algunos otros que llegados de España, permanecieron en las islas durante varios años antes de iniciar su periplo por el continente), hasta la ratificación de sus derechos como conquistador y adelantado de la Gobernación de Popayán, pues es sabido como dato histórico fehaciente que en sus largas marchas llevaba piaras de cerdos, para el sustento de la tropa, piaras que eran arreadas por indios yanacona encargados especialmente del cuidado de dichos animales.

El consumo de carne de cerdo era ya una costumbre traída de España, donde era uno de los alimentos de mayor uso y lo era desde tiempo inmemorial, incluso de connotaciones político religiosas, ya que a los judíos les estaba prohibido el consumo de este tipo de carne, lo cual establecía una diferencia entre "cristianos viejos" y los mismos judíos conversos o no.

Sabemos muy bien que el consumo reiterado de grasas saturadas, tiende a la producción de la arteriosclerosis, por el aumento del colesterol y triglicéridos en el organismo, lo cual conduce a enfermedades de tipo cardiovascular. Este consumo de la carne de porcinos puede también producir otras enfermedades entre ellas la cisticercosis, sin embargo no encontramos datos que verifiquen que el Adelantado presentó problemas neurológicos antes de su muerte , pues conservó toda su lucidez hasta él ultimo momento, como lo demuestran las declaraciones de sus albaceas y escribanos Hernando Andigno, Juan Díaz hidalgo y Francisco lozano.

Su carácter descrito con exactitud lo muestra como un hombre voluntarioso, de firme voluntad y recia personalidad, en ocasiones irascible, en sus primeros años, que deseaba independizarse de sus compañeros de conquista, Pizarro y Almagro, para obtener su propia gobernación, esa energía fue minándose con el paso de los años y lo llevo a cometer errores de juicio que culminaron con la muerte del Mariscal Robledo en forma ignominiosa y con la licencia abusiva en el tratamiento violento dado a los indígenas por sus capitanes, lo que lo llevó a un juicio de residencia severo y eventualmente a perder su gobernación y ser condenado a la pena capital por el visitador Francisco Briceño, concediéndosele la apelación ante la corte española para lo cual debió viajar a Cartagena para dirigirse posteriormente a España a ejercer su derecho de apelar.

Todo esto debió producir una profunda decepción al anciano Adelantado y sumirlo en un estado depresivo natural de profunda angustia después de una vida de esfuerzo permanente, por sobresalir de entre el común.

Pero el Adelantado además, debió someterse a luchas constantes contra los indígenas Paeces y Yalcones de su gobernación y a permanentes estados de alarma por las presiones ejercidas sobre él por el Marquez de Atavillos Francisco Pizarro y por las facciones políticas desencadenadas en el virreinato del Perú entre Almagristas y Pizarristas en las cuales se vio

involucrado por la corona española al tener que tomar partido a nombre de su majestad y acompañar primero al licenciado Vaca de castro, después a Blasco Núñez vela y luego a Pedro de la Gasca, en el sometimiento de los rebeldes Peruanos, tal situación es más que natural, debió ir minando las fuerzas del esforzado Capitán y traducirse en una constante zozobra e inquietud produciendo un estado de fatiga crónica del cual se queja en sus ultimas cartas al rey cuando menciona en varias oportunidades que se encuentra "viejo cansado y fatigado", hecho mencionado en forma reiterada en las ultimas de sus cartas enviadas a la corte desde la ciudad de Santiago de Cali.

Este estado de cansancio crónico puede muy bien asimilarse al estado del stress moderno y la fatiga al conocido cuadro de "disnea" o dificultad respiratoria propia de los enfermos cardiovasculares.

En su testamento encontramos otros datos que orientan hacia los motivos de su deceso veamos: Entre otras cosas se declaran las siguientes pertenencias de ropa de cama y ropa blanca.

Tres camisas viejas blancas. Un capote de paño colorado traído. (¿raído?) Una chamarra con unos zaragüelles y unas medias calzas de lo mismo. Dos chamarras de terciopelo traídas (¿raídas?), la una tiene un botón de oro con una esmeralda. Un colchón con su lana. "Tres almohadas labradas y blancas". Un paño de grana colorado. Etc.

Para un hombre de 61 años de edad aproximadamente, que es la edad que conocidos investigadores atribuyen al Capitán Belalcázar hacia 1.551, el hecho de utilizar "tres almohadas" hace deducir que debería dormir semisentado, posiblemente por sufrir la ya mencionada disnea en estados paroxísticos nocturnos lo cual constituye la ortopnea propia del enfermo cardíaco.

La mayoría de los cronistas de indias en su relato de la muerte del adelantado coinciden en afirmar que por su estado de salud Don. Sebastián "no pudo salir a conocer Cartagena" mientras esperaba la salida del Santa Clara para partir rumbo a España, este estado de salud que le impedía caminar puede muy bien atribuirse a los edemas de miembros inferiores propios de la Insuficiencia Cardiaca, que producen un aumento del volumen de las extremidades, que impide la colocación del calzado y la libre movilización.

Además si tenemos en cuenta la farmacopea y medicina de la época en la que las famosas sangrías eran una de las formas de curación mas utilizadas, concluiremos que el estado de anemización producido por las mismas, contribuiría en gran forma a aumentar el estado de incapacidad del Gobernador de Popayán y a acelerar su deceso.

Concluyendo y de acuerdo con estos considerandos, creemos que el Adelantado Don Sebastián de Belacázar pudo muy bien padecer una Hipertensión Arterial, Enfermedad Coronaria e Insuficiencia Cardiaca Congestiva, que le llevó rápidamente a la tumba, producida por los factores antes mencionados, agravados por el tremendo esfuerzo que debió realizar para recorrer el trayecto entre la ciudad de Cali y el Puerto de Buenaventura, que para la época era considerado impracticable por las condiciones del terreno.

Dice textualmente el Dr. Diego Garcés Giraldo en una de las mejores y más bien documentadas biografías del Adelantado: "No es difícil imaginarnos las penalidades del viaje de Belalcázar al puerto de Buenaventura. Muy poco se había hecho por mejorar el camino para llegar al mar desde cuando Pascual de Andagoya hizo su entrada diez años atrás, que era tan áspera la tierra" que muchos de los perros no pudiendo pasar tras la gente se volvieron a la mar", recordemos también la llegada por esa vía del licenciado Vaca de Castro que estuvo "a la muerte" y necesitó tres meses para recuperarse no obstante que fue llevado en silla. La pérdida de vidas de españoles que transitaban por ese camino era inevitable. "Seguramente todo esto contribuyó en gran parte al agravamiento de los padecimientos de nuestro fundador, los que finalmente lo llevaron a la tumba.

Cordialmente. OSCAR TOBAR GOMEZ. Popayán Abril 2.000.