PRIMEROS POBLADORES DE POPAYÁN
Domingo 26 de abril, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

La raza que creó estas estatuas desapareció
antes de la llegada de los españoles.
Parque arqueológico de San Agustín.
Foto ampliada, favor oprimir.

 Nos preguntamos ¿Cuáles fueron los primeros pobladores del Valle de Pubenza y desde cuando?. Jaime Arroyo Hurtado (1815-1863)  investigó en detalle esta parte de la historia de Popayán, lo que nos ha permitido hacer un compendio de la importante información que nos suministra.

Las tradiciones señalan a los primitivos pobladores como seres venidos por mar de diversos lugares con rumbos inciertos y desconocidos. Se cree que los primeros fueron los Caras a quienes los incas conquistaron.
Los españoles encontraron a los Quichuas, Aztecas y los Chibchas quienes tenían un grado relativo de progreso, que asombró a los conquistadores. Los demás formaban grupos completamente salvajes.

Cualquiera que sea su origen, algunos desaparecieron, nos dejaron imponentes muestras de su cultura en las ruinas que aún hoy admiramos en San Agustín, Coconuco, Cobaló y muchas otras regiones del antiguo Cauca.

Los dialectos que hablaban eran numerosos, pero se ha notado que entre regiones lejanas y dispersas de Colombia, hay muchas similitudes, por lo que se cree que provenían de un mismo origen. Hay muchos  lugares, ríos, lagos y montes cuyo nombre es muy similar. Los primeros historiadores creen que los indígenas que poblaban la actual Colombia y el Ecuador tenían su origen en el Caribe. Pero hay un fundamento más razonable en las voces caribes que han llegado hasta nosotros y que conservan todavía en los nombres propios de sitios y lugares, de montes y de poblaciones; esos nombres no son en manera alguna de los que trajeron al Perú desde las Antillas los primeros conquistadores españoles; tampoco pertenecen al idioma quichua ni aymará; son genuinamente indígenas y encuentran fácil interpretación en la lengua caribe.

Los Caribes eran innumerables, sus tribus y parcialidades se diseminaron hasta la Florida, USA. Pero esta raza tan populosa y tan viajera no constituyó una nacionalidad, ni  formó una monarquía bien organizada; su género de vida era independiente, y cada parcialidad formaba un campo social por separado. Hablaban una lengua suave, hermosa, abundante en articulaciones vocales; pero variaba muchísimo, descomponiéndose en un número considerable de dialectos diversos. Conocían el cultivo del maíz, la yuca, la batata y del algodón; entre sus animales domésticos poseían un perrillo mudo y el conejillo de ludias, llamado cuy en la lengua de ellos.

A la llegada de los españoles, hacia el sur de la hoya del Patía habitaban las tribus Quillancingas algo mezcladas con los Caras. En las del Pacífico formaban una especie de confederación las salvajes tribus de los Guapíos, Telembíes y Barbacoas. El centro del Patía pertenecía a los Patías y Bojoleos. Al inicio de la hoya del Cauca, se encontraba la confederación de los Pubenenses, compuesta de varias tribus, entre las cuales se contaban las de los Coconucos y Chisquíos, sometidas al Yazgüen (régulo), cuya corte era Pubén, hoy Popayán.

Los Guachicono, los feroces Paeces, los famosos Pijaos, los Pantagoras y otras tribus crueles hacían sus irrupciones en los valles del Cauca y Magdalena. En la banda oriental del río Cauca hay noticias vagas de los Calococos, los Toribios y de algunas tribus más que obedecían al cacique Calambás, relacionadas, según conjeturas, unas con los Paéces y otras con los Pubenenses.

En los territorios bañados por los ríos que nacen en nuestras cordilleras y van hacia el río Amazonas, habitaban numerosas tribus entre ellas los feroces Cofanes que fueron civilizados por el jesuita Rafael Ferrer y otros, en los años entre 1603 y 1604. Los Cofanes llegaron a formar tres pueblos que, en ausencia de los jesuitas, llegaron a tal estado de salvajez que cuando Ferrer pretendió reconquistarlos le dieron muerte.

Finalmente, en el libro de Jaime Arroyo Hurtado los autores reflexionan que: ¿Cual era, poco más o menos, la población que sumaban todas estas tribus? Imposible determinarlo: los datos faltan y los calculadores discrepan de tal manera que es imposible resolverse a tomar un término medio como expresión de la verdad.  Carlos Benedetti, en su Historia de Colombia, 1887, dice que el territorio  que actualmente lleva ese nombre comprendía en la época de la conquista una población de seis á ocho millones de habitantes; pero nosotros creemos bien exagerada esa apreciación.

Cordialmente,