ASÍ ÉRAMOS LOS PATOJOS
Sábado 10 de octubre, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/
 

Amigos:

Horacio Dorado Gómez, horaciodoradog@hotmail.com, escritor y columnista
payanés, describe los payaneses, "patojos", de años pasados.

Cordialmente,


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Así éramos los “patojos” en mis tiempos
jueves, 08 de octubre de 2009
Escrito por Horacio Dorado Gómez,
El Liberal.

popayancity
Ameno, simpático y entretenido era el patojo de otros tiempos. Ocurrente, lleno de dichos y gracejos, cultamente preparado. Por desgracia, hace mucho tiempo empezamos a perder hasta el liderazgo del humor fino similar al bogotano que teníamos los `patojos`.

Desde hace mucho tiempo, cuando fueron llegando los sureños con su chispa pastusa; el paisa con su parceros; el boyacense con su merced; el costeño con su güepaje; y los pingos santandereanos, fuimos perdiendo el manejo prodigioso del requiebro y aforismo por las frases comunes y dichos vulgares que hoy cruzan en todos los sentidos a nuestra bella Popayán. Lo triste es que no hay reversa, pues la moda del desorden se impone y lo que está de moda no incomoda. Se han ido nuestros vates, se fue el cacumen, la materia gris de sus fuentes y quedamos huérfanos de esa inteligencia, a veces sardónica y ácida, de nuestros poetas ¿Qué hacer? Darle campo a los que vienen, pero sin hacernos a un lado.

Sí seguimos así perderemos lentamente nuestra identidad. Fíjense los cambios: pregúntele al taxista por los tamales del Idema, que nos lleve a “chuleta de pobre”, a comer chorizos de “la blanca”, responderá, que mejor se come en “Punto 30” en donde encuentra su tamal (lío) de la mano de una traviesa blanca o una negra al gusto. Y si el apetito sexual nos acosa, darse una vueltica por el antiguo Idema para ahuyentar las ganas. En jueves y viernes santos la gente ya no saca taburetes para ver las procesiones, sino que pide asiento en “Milenio”. Acabaron el “maní, maní fresquito y tostadito”, porque introdujeron las obleas con arequipe. Empanadas de pipián sólo quedan en la tolda de la “calle de la alegría” porque pizzas y arepas hay en cada esquina. Las citas del Café Alcázar, se trasladaron al Éxito y Campanario.

El juego del Café Colombia y el “Pez que fuma”, lo innovaron por casinos y salones de maquinitas llamadas “bazuco electrónico”. Se secó el chorro de la Pamba y el aguarnís de Belén, porque ahora el “chorro” es con guarilaque extranjero. Ya no vemos el crepúsculo desde “el Morro”, porque nos bajan…, nos bajan de todo. Añoramos los carros de balineras en que nos rodábamos sin rompernos un hueso, los chichones los aliviábamos con pomada yodada. Nos hacían reposar una hora después de almuerzo. Viajábamos en automóviles sin cinturones ni air bag.

Ahora no salimos de noche al pueblito patojo a hablar física m…da, porque nos atracan o nos dejan oliendo a gladiolo. Montar en “bici” en la “papal” o en la “torre” es un riesgo, porque nos la cambian por una chuzada y nos dan de ñapa casco y chaleco. Antes bebíamos agua de manguera y no la cara de botella que dicen es mineral. No existían los celulares, ni el teléfono fijo ni tampoco la chuzada en las facturas.
Civilidad: Cómo han pasado los años, cómo han cambiado las cosas (bolero)