PAMBASOS Y TRIPITENORIOS
Sábado 7 de febrero, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Los Pambasos y Tripitenorios es una de las historias payanesas más llamativas. Los cronistas de la época se refirieron en todos los términos al escribirla. Se afirmó que fueron "desórdenes ridículos y asainetados".

Para esta nota hemos seguido los escritos de Juan Manuel de Velasco (1727-1792), Jaime Arroyo (1815-1863) y Arcesio Aragón Holguín (1872-1956), entre otros historiadores.

Designado Gobernador de Popayán, Jerónimo José de la Vega y Valdés, marqués de Nevares, se posesionó como tal el 11 de abril de 1696 y nombró como su Teniente General a José Diego de Velasco. Terminado el período del Marqués en 1701, llegó en agosto del mismo año, Juan de Miera y Ceballos Maese de campo a tomar posesión de la Gobernación, pero el Cabildo de Popayán se opuso por los siguientes motivos:

El nombramiento de Ceballos, cuyo título fue expedido por el Rey el 6 de julio de 1695, era para posesionarse cuando concluyera el período de Tomás Ponce de León, designado para suceder al Marqués de Nevara. Además, antes de fallecer el Rey de España, éste decidió que todos los gobernantes del Nuevo Mundo debían continuar en sus cargos, hasta cuando el nuevo Rey asumiera el reinado.

Se elevó a la consideración de la Real Audiencia de Quito la solución de este problema. Viendo Quito el enredo de estos dos partidos igualmente poderosos y ciegamente empeñados, se recurrió al Rey.

Ceballos tuvo que retirarse a Pasto, cuyo cabildo lo reconoció sin dificultad y nombró como su Teniente General a José Diego de Velasco.

Los Tenientes Generales del Marqués y de Ceballos, tenían sendos Alguaciles cuyos apodos eran: el del Alguacil del Marqués, Tripitenorio y el de Ceballos, Pambaso.

Los litigantes, viendo que los resultados tardarían mucho tiempo en llegar, resolvieron decidirlo cuanto antes por las armas. Toda la acción de una y otra parte fue acometida por los dos Tenientes Generales y a las dos partes se las empezó a llamar los pambasos y los tripitenorios y esta denominación continuó por varios años.
Cada grupo salió por su lado, a levantar tropas a las demás ciudades de la gobernación pidiendo auxilio, fusilería y armas blancas. La batalla no se dio. No corrió ni una gota de sangre.

La Audiencia de Quito, para apoyar a Ceballos, envió a Popayán al oidor Juan Ricaurte con fuerzas armadas y Ceballos pudo posesionarse el 18 de febrero de 1702, habiendo huido antes el marqués de Nevares. Ceballos nombró como su Teniente a Francisco Hurtado.

El primero de abril de 1702 la Corona expidió el título de Gobernador a Pedro Bolaños y Mendoza, Capitán de coraceros, (soldados de caballería armados de coraza), presentándose en Popayán en octubre de 1702, pero el Cabildo le negó el reconocimiento, expresando que su nombramiento se había hecho sin notificar que Ceballos ejerciera ya el gobierno y se decidió consultar al Consejo de Indias. La Audiencia de Quito suspendió a Ceballos y Bolaños entró a ejercer la Gobernación el 29 de diciembre de 1703.

Absuelto Ceballos, el Virrey del Perú solicitó que se diera posesión nuevamente a Ceballos. Bolaños se negó a entregar la Gobernación y desconoció la autoridad del Virrey del Perú, sobre la Gobernación de Popayán.

En 1705 Ceballos quiso despojar violentamente a Bolaños de la gobernación, lo que dio por resultado nuevos disturbios entre los tripitenorios y pambasos.

Como solución, la Audiencia de Quito en 1705 suspendió a ambos pretendientes y Manuel García de Salcedo, Capitán de coraceros, fue nombrado interino por el Presidente de Santa Fe y tomó posesión de la Gobernación de Popayán el 27 de febrero de 1707.

Cordialmente,