MARÍA TERESA OTOYA DE MUÑOZ
Lunes 9 de noviembre, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/

Amigos:

Harold Mosquera Rivas se refiere a una persona dispuesta siempre
a tender la mano a quienes requirieron de su colaboración.

Cordialmente,

***

Recordando a una amiga
Escrito por Harold Mosquera Rivas
viernes, 06 de noviembre de 2009
El Liberal.


Quienes llegamos a Popayán por inmigración académica y nos integramos a la sociedad payanesa, encontramos en esta ciudad personas realmente especiales. Hoy quiero referirme a una amiga, que se caracterizó por su don de gentes, su espíritu de servicio y su inquebrantable voluntad por aportarle a la sociedad toda su capacidad y un poco más, en procura del bienestar colectivo.

Esta amiga a la que me refiero, como servidora de la Universidad del Cauca estuvo siempre presta a tender la mano a quienes requirieron de su colaboración, en la Secretaría de la Facultad de derecho, en la Decanatura de la misma, en la Secretaría General, en la Caja de previsión y luego en la unidad de salud.

Recuerdo una ocasión en que de visita por Garzón (Huila) fui hospitalizado de urgencia por un problema pulmonar, los médicos se negaban a atenderme porque no conocían la Unidad de Salud de la Universidad del Cauca, en medio del dolor de la enfermedad atiné a dar el nombre y teléfono de mi amiga y en 15 minutos llegó al Hospital un fax que permitió la atención inmediata del suscrito y la hospitalización por 13 días en un tratamiento bastante oneroso para la Universidad que fue cancelado sin objeción alguna, ese fax pudo salvar mi vida, como ha podido demorarse varios días y llegar lo suficientemente tarde como para que no hubiese alcanzado a escribir este artículo.

Esta pequeña anécdota es solo una muestra de las cosas que con frecuencia hacía esta amiga por la gente que la rodeaba e imagino que todos los que con ella compartimos podríamos referir muchas más como ejemplo para tantas personas que desde la función pública se olvidan de la condición humana o se vuelven insensibles ante la tragedia de quien demanda su atención.

Quisiera invitar a todos los que le conocimos a mantener vigente en la memoria de nuestra gente a esta amiga especial cuyo legado es fiel al lema de la Universidad que recomienda a cada mortal pasar su luz a la posteridad. Seguramente en presencia del creador estará pidiendo bendiciones por los que la seguiremos al inexorable encuentro con la eternidad. Paz en la tumba de nuestra irrepetible amiga MARÍA TERESA OTOYA DE MUÑOZ.