BLAS DE LEZO
Miércoles 29 de julio, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano

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Blas de Lezo. Castillo San Felipe. Cartagena
Blas de Lezo y Olavarrieta
(1688-1741), Almirante de la Armada española, sin un ojo, ni pierna, ni brazo, venció en 1741, en las costas de Cartagena de Indias, Colombia, a la Armada Inglesa "la invencible", comandada por el insigne y notable Almirante inglés Edward Vernon, (1684–1757). La derrota fue tan trágica y humillante para los ingleses que esta información jamás fue añadida a la historia de la Royal Navy, fue ignorada por los historiadores ingleses y prohibida su difusión por el rey Jorge I de Inglaterra.

Blas de Lezo, en 1704, durante la Guerra de Sucesión española, en batalla librada frente a Vélez Málaga perdió la pierna izquierda por una bala de cañón. En la defensa del castillo de Santa Catalina en Tolón perdió el ojo izquierdo y en 1714 en el segundo sitio de Barcelona perdió el brazo derecho.

El Almirante Vernon estaba tan seguro del triunfo en Cartagena que se apresuró en anunciarlo a Inglaterra, noticia  que fue recibida con júbilo extraordinario en Londres y pareció a los britanos que ya se había puesto el sol en los dominios de los sucesores de Carlos V y labraron medallas en honor de Vernon representando a Blas de Lezo arrodillado a sus pies, rindiéndole su espada, por suponerlo prisionero. En el Museo Nacional de Bogotá se guardan algunas de estas medallas de bronce.

Vernon, murió en 1757 repudiado y olvidado por su pueblo. Inglaterra no volvió a amenazar seriamente al Imperio español que subsistió un siglo más.

La corte honró la memoria de Blas de Lezo dando a sus descendientes el titulo de marqués de Oviedo y la Armada Española tiene la costumbre de que exista siempre un navío de la Armada bautizado con su nombre. Sin embargo, más de doscientos cincuenta años más tarde, en Madrid no hay ninguna calle ni plaza que honre a este gran marino. Aunque, afortunadamente, hay iniciativas, marzo 2008, como la recogida de firmas, que tal vez algún día, consigan que se le rinda a Blas de Lezo el homenaje que merece.

Unas semanas después de su triunfo, 7 de septiembre de 1741, .Blas de Lezo, malherido y extenuado por la batalla se hunde en las tinieblas del olvido. Sus últimos momentos se enmarcan dentro de la ingratitud y la amnesia de un camastro en algún hospital de Cartagena. Prácticamente solo pocos acuden a su sepelio, por miedo a represalias del Virrey Sebastián de Eslava y Lazaga (1684–1759). Su cuerpo cercenado se deposita sin honores y se ignora en donde está enterrado.

LA ARMADA BRITÁNICA

Los ingleses atacaron con su armada a Cartagena de Indias pensando incomunicar a España con el Nuevo Mundo, reducirla a términos más pacíficos y humildes, privándola de los tesoros de América. Aunque también la excusa de los ingleses para iniciar un conflicto con España fue el apresamiento del barco corsario Rebeca comandado por Robert Jenkins cerca de la costa de Florida. El capitán de navío Julio León Fandiño apresó el barco corsario y cortó la oreja de su capitán al tiempo que le decía (según el testimonio del inglés): "Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". A la sazón, el tráfico de ultramar español se veía constantemente entorpecido e interrumpido por los piratas ingleses. En su comparecencia ante la Cámara de los Lores, Jenkins denunció el caso con la oreja en la mano, de ahí que los ingleses conozcan el conflicto como "Guerra de la oreja de Jenkins"..

El 15 de marzo de 1741 la escuadra inglesa se avistó frente a Cartagena de Indias. La flota inglesa era la agrupación más grande de buques de guerra que hasta entonces había surcado los mares:  2.000 cañones en 180 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte. Se encontraban 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos macheteros de Jamaica, más de 4.000 reclutas de Virginia, USA, ("Vernón les había prometido montones de oro") bajo las órdenes de Lawrence Washington (1718-1752), medio hermano del primer Presidente de USA George Washington (Calendario gregoriano 1732-1799). (Lawrence fue el primero en vivir en su famosa y extensa finca Mount Vernon, (en honor del Almirante Vernon), Alexandria, Virginia, USA). Esta flota ha sido la segunda más grande todos los siglos, después de la armada que atacó las costas de Normandía en la II Guerra Mundial.

En la madrugada del 20 de abril, el invasor atacó el castillo de San Felipe de Barajas con gran tesón, y tal fue el fuego sobre las fortificaciones, que la fuerza española dio una carga de bayoneta a la desesperada y los asaltantes huyeron en derrota dejando en el campo muchos muertos y prisioneros; en los días posteriores hasta el 25, los esfuerzos de Vernon no tuvieron resultado. El 28 de abril comenzó la retirada del inglés; y, por fin, el 20 de mayo, después de demoler algunas fortificaciones, el Almirante cubrió su retaguardia y dirigió la proa a Jamaica. Había experimentado una pérdida total de cerca de 18.000 hombres, debida no tan sólo a las balas enemigas sino a la disentería y al escorbuto. Lawrence Washington, después de la batalla, escribía a su familia en Alexandria, Virginia, que en esta batalla perecieron por enfermedades y sin disparar un solo tiro, el 90% de sus soldados.

Los historiadores relatan que "Para hacerse idea del mérito estratégico de la victoria, baste decir que las defensas de Cartagena no pasaban de 3.000 hombres entre tropa regular, milicianos, 600 indios flecheros traídos del interior, más la marinería y tropa de desembarco de los seis únicos navíos de guerra de los que disponía la ciudad: Galicia, que era la nave Capitana, San Felipe, San Carlos, África, Dragón y Conquistador. Blas de Lezo, sin embargo, contaba con la experiencia de 22 batallas. El sitio de Cartagena de Indias fue una gran victoria con una enorme desproporción entre los dos bandos".

La colosal derrota de los ingleses aseguró el dominio español de los mares hasta 1805 en los que los británicos vencieron en Trafalgar a las flotas combinadas de España y Francia.

Cordialmente,