UN MILAGRO DE DIOS EN EL ABISMO
Domingo 31 de agosto, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

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Agradecemos a las personas que nos enviaron notas con motivo de nuestras
vacaciones.


Foto: M Pachajoa, agosto 2008
Virgen de las Lajas 2008

Uno, de la serie de milagros más extraordinarios que registra la Iglesia Católica, se relaciona con las apariciones de la Virgen de Nuestra Señora en Las Lajas, Nariño, realizadas en 1754. Las Lajas es un caserío a siete kilómetros de la ciudad de Ipiales, al sur de Colombia.

Hace 254 años y en medio de una gran tormenta, se refugiaban en una cueva en los rocosos acantilados que bordean el río Guáitara, la indígena descendiente de caciques María Mueses de Quiñones y su hijita sordomuda Rosita, de 7 a 8 años de edad. Cuando la niña empieza a trepar por entre las rocas y ante el asombro de la madre, Rosita empieza a gritar (primer milagro): "mamita, vea esa mestiza que se ha despeñado con un mesticito en los brazos y dos mestizos a los lados". María Mueses no podía creer lo que le oía ya que era la primera vez que esto le sucedía a Rosita. María llena de temor dejó a Rosita en el poblado Potosí, a escasos dos kilómetros de la cueva, ya que no pudo constatar la visión de su hijita y regresó a Ipiales, a la casa de sus patrones Torresano, a quienes les contó lo sucedido a Rosa, pero ellos no le creyeron y se burlaron de ella.

Regresó a Potosí para recoger a su hija totalmente sana, y de vuelta a Ipiales, pasaron por el lugar de la aparición. Allí la niña se soltó de las manos de María y grita: "mamita, mamita, la mestiza me llama". María siguió a Rosita y se encuentra frente a una hermosísima imagen de Nuestra Señora del Rosario (segundo milagro). Llena de gozo y con Rosita a su espalda, va a la casa de su patrón Torresano, quien al verificar la curación de María, recurre al párroco de San Pedro Mártir de Ipiales, presbítero Gabriel de Villafuerte. El padre Gabriel resuelve ir al lugar de la aparición, para constatar con los presentes.

"Efectivamente allí estaba la imagen más hermosa que ellos hayan visto jamás, (tercer milagro). El padre Villafuerte cae de rodillas y con él todo el pueblo y dice entre sollozos: "hermanos recemos el Santo Rosario, aquí se ha aparecido la madre de Dios. Eran las doce del día del 15 de septiembre de 1754, fiesta del Santísimo Nombre de María".

"Después de dos años la niña enfermó, y con profundo dolor de su madre, murió. María Mueses en su desesperación toma el cadáver de su hija y lo lleva a presentarlo a la Virgen. Lo deposita a los pies de la imagen y exclama: "devuelve la vida a mi hijita, no te la lleves todavía". La niña volvió a la vida (cuarto milagro) y aquí termina la historia de María y su hija" .

Nota: Los párrafos entre comillas fueron transcritos de "Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas", libro que lleva el "Nihil Obstat" del Obispo de Ipiales, Arturo de Jesús Correa Toro.

Cordialmente,