JULIO CESAR PERAFÁN FAJARDO
Jueves 17 de abril, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

José Rafael Rebolledo Chaux nos ha enviado la presente comunicación que
nos permitimos reproducirla en esta ocasión.

Cordialmente,

***

RECORDANDO A JULIO CESAR
POR JOSÉ RAFAEL REBOLLEDO CHAUX
SAN ANTONIO, TEXAS, USA


Amigos de la red:

Los varios artículos acerca de Julio César Perafán Fajardo publicados en la Red de Payaneses en el Exterior con motivo de su reciente fallecimiento destacan muy merecidamente sus cualidades sobresalientes, tanto en lo profesional en el campo de la Medicina como en lo personal. Además hacen mención importante de sus cualidades artísticas en el área de la fotografía. Yo estoy de acuerdo con esos elogios y de todo corazón me uno a ellos.

La razón por la cual escribo esta nota es que yo tengo mis motivos especiales para hacerlo. En primer lugar, teníamos un parentesco familiar no muy lejano, algo así como primos en segundo grado y, aunque durante mi niñez y juventud tempranas no tuve contacto significante con él, sí lo tuve con sus padres y con algunos de sus hermanos. Después, ya siendo yo profesional, nos encontramos en varias ocasiones, la última, cuando lo visité en su casa, en Popayán, hace algunos meses. En esta oportunidad, a pesar de sus dolencias físicas, siempre mostró la sonrisa en sus labios, su sentido del humor y su deseo de agradar a quienes estuviesen a su alrededor. Se complacía mucho en enseñar sus posesiones artísticas suministrando las explicaciones necesarias para cada una. Su dulce esposa, Estella, lo acompañaba y hacía aún más placentero el rato. Desgraciadamente, la visita fue breve y la despedida triste. (Caía entonces un aguacero torrencial como los que a menudo azotan la ciudad).

En segundo lugar, yo siempre consideré a Julio César como mi inspiración para seguir la carrera de Medicina. Recuerdo que en aquellos años turbulentos de los cincuenta, mi padre me ponía a Julio César, quien era ya un prestigioso profesional de la Medicina, como el ejemplo a seguir para triunfar en la vida. Por fortuna, los consejos de mi padre no fueron en vano. Adicionalmente, debo mencionar que Julio César fue mi profesor de Física Médica durante mi cuarto año de Medicina, en la Universidad el Cauca.

Julio César se ha marchado de este mundo, y con ello nuestra ciudad ha perdido uno de sus hombres mas meritorios. Afortunadamente, él ha dejado un legado muy valioso que perdurará entre sus allegados indefinidamente.

A la memoria de Julio César , estoy haciendo una donación al Asilo de San Vicente de Paúl. Conociendo sus cualidades de hombre generoso y caritativo, estoy seguro de que, en vida, esto habría sido muy de su agrado.

Para sus familiares cercanos, particularmente Estellita, su esposa adorada, mi más sentido pésame.

José R. Rebolledo Chaux