ALBERTO COSME TELLO
Viernes 19 de diciembre, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Con profundo pesar informamos sobre la defunción de Alberto Cosme Tello el pasado
15 de diciembre, 2008. Alberto fue una de las personas más estimadas y apreciadas en
el barrio de El Cacho de la ciudad de Popayán. Su vida fue ejemplar y notable. Nuestros
sentimientos de pesar para cada uno de los miembros de su distinguida familia.

Cordialmente,

***

Palabras pronunciadas por el Ingeniero Hugo A. Cosme V,
en el funeral de su Padre, ALBERTO COSME TELLO,
Popayan, 16 de diciembre, 2008.

“No hay más que una educación, y es el ejemplo".

Hemos querido tomar del Compositor Austríaco, Gustavo Mahler, esta bella frase que compagina el recorrido terrenal de nuestro Papá. No hubo algo más prioritario en sus principios, que enseñarnos su ejemplo lleno de valores: humildad, responsabilidad, honestidad, laboriosidad, lealtad, sinceridad, entrega y amor.

Desde 1922, en su entrañable Santander de Quilichao, a la sombra de nuestros abuelos, Salvador y Mercedes, mientras ellos tallaban la madera, el segundo hijo de la Familia Cosme Tello, a la par que se iniciaba en el trabajo, se nutría de las enseñanzas que el Instituto Técnico prodigaba desde entonces a los Quilichagüeños.

Allí aprendió su apego por los libros y cultivó la poesía. Pero su espíritu de líder afloró, cuando se dejó guiar de aquel consejo sabio que John Erskine nos entregó hace ya más de 100 años: “En pocas palabras, un líder es una persona que sabe a dónde quiere ir, se pone de pie y va”. A sus 20 años de edad, decidió venir sólo a Popayán, con su mochila llena de sueños, a sabiendas que de una pequeña semilla, nace también un gran árbol.

Fue vecino de la Iglesia de San Agustín, Almacenista de Bavaria durante varios años, propietario de la Farmacia La Enfermera, que dejó huella en la ciudad, por 40 años, comerciante activo en la Junta Directiva de Comerciantes del Cauca, Empresario de eventos taurinos y musicales, Concejal de Popayán, Miembro del Consejo de Gobierno Departamental, entusiasta Oficial del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Popayán, Presidente de las Ligas de Fútbol y Ciclismo del Cauca, Presidente de la Junta del Amo Ecce Homo, deportista del Club Upesca.

Pero algo especial que lo enorgullecía, eran sus callos de carguero: durante 57 años y hasta la edad de 75 años, portó año tras año, en sus hombros, muchas andas de las Procesiones de Semana Santa : María Salomé, El Señor del Huerto, El Perdón, su venerado Amo Ecce Homo, y sobretodo nuestro entrañable Paso de la Negación de San Agustín, al que rindió su devoción y entrega durante 50 años, cuando decidió legárnoslo a sus hijos para continuar el camino por él recorrido. Fue entonces Carguero, Síndico y Decano.

Papá: Si bien es cierto que no pudiste dar esta batalla, siempre fuiste guerrero de la vida. Saliste adelante, siempre triunfador, realizaste tus sueños de conformar una familia, al lado de esa mujer excepcional que es nuestra Mamá. Nunca te fallaremos Papá. A nosotros, Galo, Hugo y Luis Humberto, nos entregaste tu ejemplo con dignidad. Hoy recibimos tu posta, que mañana sabremos entregarla de nuevo a nuestros hijos.

Gracias infinitas Papá, por todo lo que hiciste. Te despedimos con las palabras de Leonardo Da Vinci: “Así como un día bien empleado produce un dulce sueño, así una vida bien utilizada conduce a una dulce muerte.”

Popayán, diciembre 16 de 2008