LA CAMPANA DE SAN ANTONIO
Miércoles 24 de septiembre, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Hedwig Hartmann Garcés ha escrito sobre la Campana de San Antonio que se encuentra en el campanario de la Iglesia de San Francisco de Popayán y de él hemos tomado fragmentos, utilizando el texto del Boletín de Historia y Antigüedades.

San Francisco antes de 1983
El nombre de esta famosa campana, San Antonio, lo adoptó el Capitán de Milicias Antonio García, notable arquitecto español, fallador de la real casa, en honor del fraile franciscano San Antonio de Padua.

La iglesia de San Francisco se bendijo el 12 de julio de 1787 y fue terminada un año después. La dirección y parte del diseño de la obra, la hicieron: Antonio García y el lego Fray Antonio de San Pedro quien llegó a Popayán en 1784.

En concepto de los expertos la fachada de la iglesia es la más interesante del Barroco Neogranadino. Las esculturas fueron ejecutadas por Roque Navarrete. Fray Antonio fue también el arquitecto del ábside que se enriqueció con tres camarines. En el subsuelo se hallan los panteones de algunos religiosos y de las familias benefactores del convento y la construcción, Mosquera y Valencia.  Pedro Agustín de Valencia, Tesorero de la Real Casa de Moneda de Popayán, donó, en 1763, el terreno para la iglesia. Posteriormente dotó de valiosas alhajas, el órgano y la campana de San Antonio.

La campana San Antonio fue fundida en la Casa Moneda de Popayán, bajo la dirección y notoria asistencia de Antonio García, después de dos intentos malogrados. La campana recibió una aleación de oro y joyas de mucha gente. El escritor Arcesio Aragón en su libro "Popayán" dice que "la construcción de la campana, costó 200.000 pesos".

Aunque la fundición terminó en 1790 no fue sino hasta 1903 que pudo ser subida hasta cumbre del campanario. Tomás Ibarra, hijo de una de las personas que ayudaron a subirla, cuenta que la mayor dificultad estuvo en el hecho de que la torre era my estrecha y por ello se gastó una semana subiendo entre 4 y 6 metros diarios. Una vez subida, fue sostenida con rejos y luego se cambiaron por alambres. Varias veces durante la subida de la campana y debido a su peso, la torre alcanzó a cimbrar.  Entre las personas que ayudaron a subirla están: Tomás Ibarra Hurtado, Tomás E Mosquera, Darío Realpe, Antonio Solís, Miguel Illera y Pedro Campo.

Cordialmente,