ANÉCDOTAS PATOJAS
Martes 16 de septiembre, 2008
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Entre nuestras anotaciones hemos encontrado las anécdotas patojas que transcribimos
en esta oportunidad y agradeceríamos nos indicaran la procedencia de las mismas
o del libro en donde las han leído, para incluirla en la versión permanente de esta nota.

Cordialmente,

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ANÉCDOTAS PATOJAS.

* Al ingeniero José María Obando Rebolledo llegó alguien a presentarle, por si quería firmarle, un memorial en el que se pedía a la Universidad del Cauca otorgarle el título de doctor "Honoris causa" en Filosofía y Letras al doctor José Rafael Cabanillas eminente filógolo y polígloto. En el grupo estaba un señor muy católico y honorable que lamentó no poder firmar el memorial porque la persona para quien se solicitaba el galardón, había recibido una sanción eclesiástica. Obando aclaró: "Con todo yo sí firmo porque el memorial no piden que lo canonicen".

* Durante la Navidad de Popayán un renombrado conjunto de chirimía estaba tocando en el comando de la policía. El Comandante, recién nombrado y llegado, al ver los músicos con atuendos propios de los indígenas, preguntó si eran indios de verdad o estaban disfrazados, y uno de los asistentes explicó: "Claro que son indios, pero ellos creen que están disfrazados".

* En vísperas de la Semana Santa de Popayán, un grupo de damas y caballeros exaltaba en animada reunión, la porfiada insistencia de Claudia Prócula ante Pilatos, su esposo, para que no fuera a cometer la flagrante injusticia de condenar a un justo como era Cristo. Dicen que Laurentino López Torres, fervoroso semanasantero, se levantó y contestó: "Mentiras! Cosas  de esa vieja por tirarse las procesiones de Popayán".

* José María Delgado Paredes, eminente galeno y hombre de mucha gente en el balcón, recibía clases de inglés avanzado en Popayán. Carolina la profesora, joven y muy esbelta, ostentaba entre sus atractivos unas hermosas y bien torneadas piernas. Cuando se fue de Popayán a USA, fue reemplazada por Mrs. Rollins, mujer de edad provecta, pero de encantador espíritu juvenil, que desempeñó magnífica labor en el Centro. Muy amiga de bromear, le dijo un día al doctor: "Ud., doctor Delgado, por estar mirándole las piernas a Carolina no aprendió inglés", a lo que el perspicaz alumno le replicó: "Con Ud., en cambio cómo estoy aprendiendo no?.

* Lucía Nates López tenía la caritativa costumbre de auxiliar al popular: "Chancaca". Uno de tantos días, al pasarle veinte pesos le dice: "Bueno Chancaquita, pero no te los vas a beber.. Son para que te tomes un buen desayuno". Al momento Chancaca le replica: "Pues si lo que Ud. pretende es que yo desayune, le cuesta más".

* Muy reconocidos como hombres de envidiable talento y extraordinaria prontitud mental fueron los hermanos Alberto y Carlos Arturo Mosquera Arboleda, humoristas y bohemios ambos. Dicen que alguna noche llegó Alberto muy tarde y pasado de copas, lo que mortificaba a su made doña Mariana. Viéndolo así Carlos Arturo le increpó diciéndole: "Es que vas a matar a mi mamá con semejante proceder?". Pero Alberto le devolvió la andanada diciéndole: "Ah carajo, es que querés matarla vos solo?".

* Luis Paz Urrutia y el doctor Velasco Rengifo eran excelentes amigos y el último muy dado a las chanzas. Se encontraban ambos una mañana comprando la presa en la esquina de la gobernación y Velasco algo le dijo a Paz. Este, a su vez, apuntando un botón del chaleco, le dijo : "Ud. cállese y más bien preste le abotono el chaleco". Terminada la breve operación, le dice Velasco: "Luisito, se lavó las manos?. Y el tío le respondió: "no, pero me las lavaré".