TOMAS PACHAJOA BURBANO: II
Viernes 5 de mayo, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Notas Sociales
Mayo 3, 2007
El Liberal.


Agradecimiento.

En la plenitud de su vida falleció el 15 de abril de
2007, en esta ciudad, Tomás Pachajoa Burbano.
Patojo de pura cepa, al casarse con Nelly Herrera
Bonilla, emigró a Bogotá. En su profesión logró
grandes méritos. Ahora pensionado regresó a su
ciudad para degustar su histórico y añejo sabor y
saludar a sus viejos amigos y aquí lo sorprendió la
muerte.
Su esposa, hijos, nieto, hermanos y familiares
agradecen a sus amigos y conocidos las manifestaciones de pesar recibidas,
hallando en ellas consuelo a su dolor y en su recuerdo fortaleza.

HOMENAJE A TOMAS BOLÍVAR
POR: EL PRIMO JOSÉ ELÍAS MUÑOZ DAZA
Iglesia del Sagrado Corazón (Popayán)
Martes día 24 de Abril, 5 de la tarde.


Se dice que destino es el desencadenamiento necesario y desconocido de los acontecimientos. Tomás, ¿qué ineluctable destino te trajo a morir en Popayán? Concluido ya tu demasiado corto ciclo terrenal, no es difícil analizarlo.

Vuelvo a nuestra juventud. Veo y oigo tu característica e infaltable risa, y te miro lanzarte a atravesar nadando el Río Cauca. Tu cadencioso estilo libre te hace deslizarte con agilidad pasmosa en sus impetuosas aguas, cual si flotaras en una tabla sobre su superficie. Siento temor; admiración... envidia. Lo cruzas varias veces, y luego oigo tu risa y tu pregunta, ¿qué les pareció primo y Alejandro? Fuimos tus alumnos de natación, pero seguiste siendo el mejor.

Hiciste el famoso cuarto oscuro: aprendimos fotografía, y echamos a volar la imaginación.
¡Qué aventuras para captar los paisajes!. También hubo fotos familiares, clásicas, atrevidas, de protesta, irreverentes... Tomamos el humor con la irónica seriedad que nos caracterizó.

Muchas veladas fueron amenizadas por tus conocimientos matemáticos, pero ante todo por tu amabilidad extraordinaria y tu alegre risa que brotaba a cada frase nuestra, como invitándonos a seguir adelante y a sentimos cómodos con tu presencia. Eras el mejor conversador porque tenías la difícil capacidad de escuchar.

De repente...se nos vino la vida en serio. Me gradué y debí ir a trabajar a San Sebastián; te casaste y el destino te impelió a Bogotá. Los espacios que te dejaban tus trabajos en Ingeniería de Sistemas y Electrónica los dedicabas a manifestar tu amor a Nelly, Carlos y José Tomás. Luchaste hasta establecerlos en sus respectivas profesiones. Fue, entonces, cuando salió a relucir otro de tus valores: la ternura. Y se la diste a manos llenas a tu nieto Nicolás. Compartiste sus juegos, y -jugando, jugando- le fuiste inculcando tus conocimientos. Vino la época de tu pensión, y sentiste que ya podías descansar y dedicar más tiempo a tu hobby, la-fotografía. Tu felicidad era plena.

Pero... Siempre hay un pero. Desde Washington y desde el mismo Bogotá se escucharon rumores de que el "primo" estaba mal y vivía solo. Tu lealtad te sugirió que deberías venir a buscarlo. Así lo hiciste.

Me encontraste. Estaba solo, y a pesar de que nuestro reencuentro fue una amena charla de recuerdos alegres, de lecturas literarias, y de risas, advertiste en mí la nostalgia, la meta no alcanzada... La soledad, que es ese estado de quien vive abandonado de los seres que le fueron queridos.

Me prometiste hacer conocer mis escritos por Internet con la intervención de Mario. Me invitaste a pasar unos días en tu casa y a continuar con toda la asiduidad del caso nuestra comunicación.

Sin embargo te fuiste a almorzar pensativo. Tu esposa e hijos tenían un derrotero definido y caminaban unidos a lograrlo. Tu primo, en cambio, perdido su norte, marcha vacilante; retrocede...; está solo.

Y es, entonces, cuando sale a relucir toda la nobleza de tu corazón, y comprendes que tu DESTINO FINAL es quedarte aquí, con tu primo, acompañando su soledad. Por eso moriste en Popayán.

Tomás, ya siento tu cálida mano en mi corazón; en mi mente; en mi alma.

¡Sé que con tu ayuda espiritual saldré adelante!

TU PRIMO