SILVIA
Viernes 23 de noviembre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Silvia, ciudad caucana de 40.000 habitantes y a hora y media en auto de
Popayán, es recomendada por las diferentes publicaciones turísticas que
aseguran que: "Si alguna vez deseó encontrar en un solo lugar belleza
natural, riqueza cultural y diversión a bajo costo, visite este
municipio de la geografía caucana, en Colombia"
.
El Municipio de Silvia Cauca fue fundado el 23 de Octubre de 1.562 por
Francisco Belalcázar hijo de Sebastián de Belalcázar y fue constituido
como Municipio en el año de 1.908.
Por favor haga clic aquí para ver una panorámica de Silvia.

Ferney Meneses explica porqué a Silvia se le conoce como :
"La Suiza de América".


Cordialmente,

***

La Silvia de América
Por: Ferney Meneses
El Liberal, noviembre, 2007


Sí, definitivamente el Cauca y por consiguiente Colombia, cuenta con regiones estratégicas en lo geográfico, lo turístico, lo ambiental y lo cultural.

A propósito de ello, nuestra tierra tiene que sentirse orgullosa de que uno de los municipios más hermosos del planeta se encuentre ubicado al oriente del departamento y ese paraíso se llama Silvia.

Históricamente a la tierra de mestizos campesinos y urbanos, de guambianos, de paeces, de quizgüeños y de ambaloes se le ha denominado también “La Suiza de América”, ya que un sacerdote franciscano suizo, Julio Kootel, quien prestó sus servicios hace varias décadas, acuñó esta expresión al referirse asombrado a la tierra donde había llegado por las coincidencias del paisaje con su natal tierra europea. Por supuesto que el Presbítero Kootel murió en Silvia y su deseo siempre fue que lo enterraran allí, lo cual se hizo.

Recientemente o mejor, en la administración del actual Alcalde, a la expresión acuñada por el sacerdote mencionado líneas atrás, se le hizo una pequeña modificación al asumir la expresión “La Silvia de América”, cuyo sentido y fuerza parecen salir de las entrañas de su misma gente, del rescate de lo nuestro, de lo propio, es decir, de ese mestizaje que deja fluir matices indios y blancos con el valor cultural adicional de mirar hacia toda la América.

Actualmente, ir a Silvia es energizarse con la influencia de la naturaleza que empieza recibiendo al visitante con sus diversas tonalidades de color verde, de cafés de ensueño, de bosques y nacimientos abundantes de agua, del susurro del viento en los crepúsculos, de las melodías que a manera de una gran polifonía, los pájaros entonan. Adicionalmente, Silvia se convierte poco a poco en un pequeño municipio universitario por cuanto hace presencia la Universidad del Cauca con carreras a nivel tecnológico como Telemática e Ingeniería Agroindustrial en este 2007 y para el 2008, se iniciarán, Ingeniería Ambiental y la licenciatura en Etnoeducación. A la par, el Sena, Regional Cauca ha contribuido con muchas opciones de capacitación tanto tecnológicas, técnicas y cursos.

Por otra parte, la tecnología no es ajena para los silvianos y silvianas, puesto que se cuenta con varios Telecentros, esto es, lugares con equipos de computación e Internet para capacitar a productores del sector agropecuario en temas productivos y de negocios. Por supuesto que los y las estudiantes también aprovechan este espacio y otras salas de Internet que se ofertan actualmente. De igual manera, existe la emisora comunitaria Guambía Estéreo, autorizada por el Ministerio de Comunicaciones y sorprendentemente, también se cuenta con un periódico mensual llamado La Ventana, que no tiene nada que envidiarle a otros periódicos de Popayán o del resto del Cauca.

En vías, la nueva carretera está como para no dejar de visitar esta bellísima población, por cuanto el tiempo para subir se redujo sustancialmente. Al llegar, usted puede alojarse en buenos hoteles, degustar la trucha Arco Iris en diversas formas, probar infinidad de quesos y otros lácteos, saborear las famosas fresas con crema, etc. La diversión no da espera y por eso, las discotecas con música a la moda, seducen; la pesca deportiva estremece, el alquilar caballos despierta ese espíritu de aventura y claro, los niños pueden jugar en parques infantiles de la zona urbana.

En fin, ir a Silvia es una experiencia obligatoriamente placentera, ya que como dijo un promotor turístico hace varios años: “Silvia, remanso de paz que invita al descanso”. Arme viaje, no se arrepentirá.