CARMIÑA SIMMONDS DE NADER
Martes 5 de junio, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Con gran nostalgia hemos recibido la noticia de la muerte de Carmiña Simmonds de Nader en el día de ayer en la ciudad de Bogotá. Los que tuvimos el gran placer de conocer y contar con la amistad de Don Carlos Simmonds y de Doña Merceditas Pardo de Simmonds sabemos los que sus once hijos significaron para ellos, para Popayán, para el Cauca y para Colombia.

Hoy queremos recordar a Carmiña por su belleza, por su don de gentes, por su exquisita simpatía y cariño no sólo para su familia sino también para su tierra. Carmiña fue una de las primeras personas que recibió el titulo de Comercio en Popayán, cuando en ese tiempo las mujeres no estudiaban carreras profesionales. Carmiña fue reina de los estudiantes de la Universidad del Cauca y fue en ese entonces que Eduardo Carranza le dedicó el poema denominado “Carmiña Bahía Celeste”. Su señorío heredado de sus progenitores resaltaba cada vez que se reunían en la casa de Popayán o en Calibio, la histórica Hacienda de sus padres, para una reunión familiar, o para atender a los amigos y visitantes.

Carmiña se casó con el médico Demetrio Nader quien estudió en John Hopkins y fue su compañero ideal. Carmiña desde ese entonces quiso que la Hacienda Centenario de la familia Nader, a orillas del Río San Jorge fuera una prolongación de lo que Calibio significaba para ella. Fue así como la pareja Nader Simmonds en Córdoba, Bogotá o Popayán hacían que el visitante se sintiera gratamente en su compañía.

Demetrio y Carmiña eran los huéspedes permanentes en casa de sus padres y en todas las fiestas importantes de nuestra bella y amada ciudad. En los balcones de la casa de Don Carlos, Carmiña siempre estaba en Semana Santa y gozaba que sus amigos de Bogotá o de otras ciudades visitaran la ciudad.

Hoy Demetrio y Carmiña están gozando de la presencia de Dios, pero quedan sus dos hijos a quienes Carmiña amó entrañablemente. Son ellos Carlos Salomón y Alberto a quienes enviamos nuestro más sentido pésame, lo mismo que a sus hijos.

Para Stellita Simmonds de Perafán la única sobreviviente de esta gran familia Simmonds Pardo le enviamos nuestra voz de condolencia. Entendemos lo que ella debe estar sintiendo. Sabemos que su hogar formado al lado del ilustre médico y amigo Julio Cesar Perafán es la prolongación de la casa de Don Carlos y De Doña Merceditas en donde todos nos sentimos tan acogidos y pasamos felices gozando de su amistad y cariño.

En nombre de la Red de Payaneses y de “Popayan Corporation” les enviamos a todos los descendientes de la familia Simmonds Pardo y Nader Simmonds nuestra más sentido pésame.

Reciban un abrazo de,

Amalia Grueso de Salazar Bucheli