PABLO LUGARI CASTRILLÓN.
Domingo 27 de mayo, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano.

Amigos:

Eladio De Valdenebro, connotado arquitecto payanés
pregunta e informa: "Quién es el payanés de mayor
reconocimiento  por fuera del país?  Pablo Lugari.
Tan reconocido internacionalmente, como
desconocido en Colombia. Una de las más famosas
universidades de USA -Carneige Mellon- hace pocos
días le otorgó Doctorado Honoris Causa en ciencia
 y tecnología."

Agregamos a las palabras del arquitecto De Valdenebro los siguientes párrafos entresacados de diversas publicaciones consultadas que al respecto circulan en USA y que relatan las actividades de Paulo Lugari hasta finales del Siglo XX..

Paulo Lugari Castrillón, ingeniero civil y ambiental, nació en 1944 y creció en Popayán. La educación primera la obtuvo de su padre, Mariano, un ingeniero, abogado y geógrafo italiano que visitó Colombia y se casó con dama tataranieta de un presidente colombiano del siglo XIX. Su casa paterna siempre fue visitada por estadistas y diplomáticos. Una noche, en sus quince, preguntó a uno de los invitados por su padre, el famoso Louis Lebret: Cómo definía el desarrollo. Su tío Tomás Castrillón, Ministro de Obras Públicas, en ese entonces, dijo: Por la cantidad de kilómetros asfaltados por persona, El Ministro de Salud: Por el número de camas en hospitales por capita. Y Louis Lebret: Por hacer que el pueblo sea feliz. Y mirando a Paulo agregó: Antes de que usted gaste dinero en carreteras y fábricas, debe estar seguro de qué es lo que sus ciudadanos realmente necesitan.

Paulo pasó sus exámenes universitarios sin atender las clases. Fue un fogoso orador. Debido a sus conocimientos ganó una beca de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación para estudiar desarrollo en el lejano oriente. En Filipinas manejó proyectos de salud pública y tratamientos de agua y en plantas generadoras de potencia mediante desperdicios de caña.

Vuelto a Colombia en 1965 participó en la planificación del futuro del Chocó y un canal uniendo el Atlántico y Pacífico por el Chocó. Desde 1967 a 1970, cuando el trabajo en el Chocó lo permitía, viajaba a los Llanos orientales de Colombia coleccionando hierbas medicinales con los indios Guahibos, estudiando ríos, flora y fauna de esa región. 

Por ese entonces empezó a idear su proyecto Las Gaviotas que lo hizo famoso en el mundo entero y al que nos referiremos más adelante.

En 1983 el Presidente de Colombia designó a Paulo Lugari Castrillón la dirección de la reconstrucción de la ciudad de Popayán semidestruida por un terremoto y a Mario Calderón Rivera, Gerente del Banco Hipotecario, su financiamiento. En la plaza principal de Popayán frente a la derruida catedral exhortó a los payaneses en un vehemente discurso restaurar su heredad. Solicitó que en lugar de pago poner a su disposición un avión que lo trasladara del Vichada a Bogotá, aún trabajando en Popayán.

PROYECTO LAS GAVIOTAS

Las Gaviotas es un lugar que queda al oriente de Bogotá a 320 kilómetros a vuelo de pájaro. El viaje por jeep para cubrir esa distancia tarda 16 horas. La historia de este proyecto creado, dirigido y ejecutado por el payanés Pablo Lugari Castrillón, por el que Gabriel García Márquez ha llamado a Pablo Lugari "inventor del mundo", se inicia  en 1965 cuando Pablo Ugari desde un pequeño avión avisa dos depósitos abandonados. Nadie vivía a su alrededor: era una gran sabana, salvaje y húmeda, con algunos visitantes y dispersos indios guahibos. El suelo era tan tóxico que únicamente crecía la hierba mala.  Lugari pensó: si un pueblo puede vivir aquí, ellos pueden vivir en cualquier parte.

En 1966 Pablo Lugari creó el Centro de Investigaciones Ambientales Las Gaviotas en Vichada. En colaboración con un grupo de expertos y el apoyo financiero a lo largo de varios años del Programa  de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Central Hipotecario;  el Centro basa su reputación internacional en la utilización masiva de energías renovables: instalación de calentadores de agua y refrigeradores solares, creación de cocinas semi industriales que funcionan con aceite de algodón calentado a 180 grados Celsius en tubos al vacío ahorrando así combustibles contaminantes.

El hospital fundado por Las Gaviotas produce su propia energía, destila su agua, cuenta con un aire naturalmente acondicionado, cocina sus productos de agricultura biológica y cultiva sus plantas medicinales. Lugari lanzó un vasto programa de reforestación. Pese a la sequedad y la extrema acidez del suelo, al ritmo de un pino del Caribe plantado en unos pocos segundos las 24 horas del día durante tres meses, se reforestaron unas mil hectáreas.

Con la colofonia obtenida de la resina de los pinos se fabrican cajas de cartón reciclado tan ingeniosas que han recibido el premio nacional de innovación en materia de embalajes. Además, junto con el bosque ha regresado el agua. Purificada filtrándola a través del humus, se embotella y se vende a un precio módico para combatir las enfermedades digestivas que hacen estragos entre la población.

Las Gaviotas ha recibido visitas de conocidos personajes internacionales, entre ellos:  Aurelio Ceccie fundador del Club de Roma, quien falleció diez días después de esta visita. El Presidente Felipe González quien comentó "esto es lo que Hispanoamérica necesita".

Una descripción detallada de la historia y realizaciones de Las Gaviotas se encuentra en el "best seller""Gaviotas a Village to Reinvent the World" por Alan Weisman (1998, Chelsea Green Publishing Company).

Cordialmente,