LUÍS CARLOS LONDOÑO IRAGORRI
Jueves 14 de junio, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Luís Carlos Londoño Iragorri, empresario y mayor (r) de la aviación,
nacido en Silvia, Cauca, e hijo de Manuel Londoño Gutiérrez y Carmen
Iragorri Orozco, falleció en la ciudad de Cali el pasado lunes 11 de junio.
Con este motivo El Liberal publica la siguiente nota.

Cordialmente,

***

Se fue un líder caucano
Redacción El Liberal
Junio 14, 2007


Foto: El País
La noticia del fallecimiento del empresario y mayor (r) de la aviación Luís Carlos Londoño Iragorri, acaecido el pasado lunes en la ciudad de Cali no deja de causar tristeza en el Departamento del que es oriundo.

Nacido en Silvia, Cauca, el 18 de junio de 1918, el ‘mayorcito’, como cariñosamente le llamaban sus familiares y amigos más cercanos, se casó con Bertha Capurro Borrero, quien fue su apoyo incondicional en todas las metas que se propuso y que concretó y con quien tuvo a sus seis hijos: Luis Fernando, Carmen Eugenia, Manuel Guillermo, María Mercedes, Olga Lucía y Juan Carlos.

Londoño Iragorri cursó sus estudios primarios en el Seminario de Popayán. Ingresó a la Escuela de Aviación ‘Marco Fidel Suárez’ de la capital del Valle, donde se graduó con honores como piloto y aviador.

En la Universidad Nacional obtuvo el título de ingeniero civil. Fue designado como Jefe de Aeródromos, cargo en el que le correspondió cumplir con misiones estratégicas para el desarrollo del país como la construcción de los aeropuertos de Pasto, Pereira, Leticia, Riohacha, Tumaco, Condoto, Guapi y Buenaventura.

Así mismo, inauguró las rutas aéreas al Pacífico colombiano con su empresa de taxi aéreo Sota y fue pionero de las rutas nocturnas en Colombia. Por estos logros fue reconocido como uno de los grandes pioneros de la aviación nacional. En el sector automotriz incursionó con la reconocida marca Suzuki.

Fue Miembro y Presidente de varias juntas directivas de empresas nacionales y regionales como Banco Popular, Fedemetal, Datecsa e Inval.

En la década de los 90 fue el primer Embajador de Colombia ante Nueva Zelandia, cargo desde el cual impulsó el intercambio comercial con las naciones del Pacífico Sur.

Su último ideal como visionario del progreso de su patria fue la construcción del Canal Interoceánico Atrato – Truandó.

Con su trayectoria y conociendo parte del territorio nacional, pensaba con fe y optimismo en su país, en su región y en su gente. Fue un hombre feliz que pasó los mejores momentos de su vida con su familia y con quienes compartían su día a día.

Ahora, el Señor lo recibe al lado de su corte celestial para que viva en la eternidad.