HIMNO NACIONAL DE COLOMBIA
Domingo 11 de noviembre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Hoy se cumplen 120 años de haber sido compuesto el Himno
Nacional de Colombia. Fue escrito por Rafael Núñez y la
música por el compositor Italiano Oreste Síndice, quien nació
en Roma en 1837 y murió en Bogotá en 1904.  Oreste se
nacionalizó colombiano. El himno fue hecho para
conmemorar la independencia de Cartagena el 11 de
noviembre de 1887. Ese día se cantó por primera vez en
público, en un pequeño teatro de variedades improvisado en
el antiguo edificio de la escuela pública de la Catedral.
Al mes siguiente el 6 de diciembre de 1887 hacía
estruendosa y solemne aparición oficial en el salón de grados,
frente al Palacio de San Carlos; con asistencia del doctor
Núñez, de todas las autoridades civiles, eclesiásticas, militares
y los ministros del cuerpo diplomático. Lo cantaron un coro de
25 voces con orquesta y dirigido por el maestro Sindici.

El Presidente Marco Fidel Suárez sancionó la Ley respectiva,
número 33, el 28 de octubre de 1920. El himno tiene un coro y
11 estrofas.

Posteriormente el compositor y director José Rozo Contreras,
hizo al himno los arreglos musicales que la técnica exigía, y así
fue adoptado por el Gobierno Nacional por decreto ejecutivo
número 1963 el 4 de julio de 1946.

Cordialmente,

***

HIMNO NACIONAL DE COLOMBIA
Ley 33, 28 de octubre de 1920.
Decreto ejecutivo Nro. 1963
4 de julio de 1946.

Coro

¡Oh gloria inmarcesible!
¡Oh júbilo inmortal!
¡En surcos de dolores
El bien germina ya!.

I
Cesó la horrible noche,
La libertad sublime
Derrama las auroras
De su invencible luz.
La humanidad entera,
Que entre cadenas gime
Comprende las palabras
Del que murió en la cruz

¡Oh gloria inmarcesible!

II
"¡ Independencia!" grita
el mundo americano;
se baña en sangre de héroes
la tierra de Colón.
Pero este gran principio:
"el rey no es soberano".
Resuena, y los que sufren,
Bendicen su pasión.

¡Oh gloria inmarcesible!

III
Del Orinoco el cauce
Se colma de despojos;
De sangre y llanto un río
Se mira allí correr.
En Bárbula no saben,
Las almas ni los ojos,
Si admiración o espanto
Sentir o padecer.

¡Oh gloria inmarcesible!

IV
A orillas del Caribe
Hambriento un pueblo lucha.
Horrores prefiriendo
A pérfida salud.
¡Oh si!, de Cartagena
la abnegación es mucha,
y escombros de la muerte
desprecia su virtud.

¡¡Oh gloria inmarcesible!

V
De Boyacá en los campos
El genio de la gloria,
Con cada espiga un héroe,
Invicto coronó.
Soldados sin coraza
Ganaron la victoria;
Su varonil aliento
De escudo les sirvió.

¡Oh gloria inmarcesible!
 
VI
Bolívar cruza el Ande,
Que riegan dos océanos:
Espadas cual centellas
Fulguran en Junín.
Centauros indomables
Descienden a los llanos,
Y empieza a presentirse
De la epopeya el fin.

¡Oh gloria inmarcesible!

VII
La trompa victoriosa
En Ayacucho truena;
Que en cada triunfo crece
Su formidable son.
En su expansivo empuje
La libertad se estrena
Del cielo americano
Formando un pabellón.

¡Oh gloria inmarcesible!

VIII
La Virgen sus cabellos
Arranca en agonía,
Y de su amor viuda,
Los cuelga del ciprés.
Lamenta su esperanza
Que cubre losa fría,
Pero glorioso orgullo,
Circunda su alba tez.

¡Oh gloria inmarcesible!

IX
La patria así se forma
Termópilas brotando;
Constelación de cíclopes
Su noche iluminó.
La flor estremecida,
Mortal el viento hallando,
Debajo los laureles
Seguridad buscó.

¡Oh gloria inmarcesible!

X
Más no es completa gloria
Vencer en la batalla,
Que al brazo que combate
Lo anima la verdad
La independencia sola
El gran clamor no acalla:
Si el sol alumbra a todos,
Justicia es libertad.

¡Oh gloria inmarcesible!

XI
Del hombre los derechos
Nariño predicando,
El alma de la lucha
Profético enseñó.
Ricaurte en San Mateo,
En átomos volando,
"Deber antes que vida",
Con llamas escribió.