VÍA DOLOROSA EN JERUSALÉN
Jueves Santo 5 de abril, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano.

La Vía Dolorosa o Via Crucis en Jerusalén es uno de los recorridos más impresionantes e inolvidables que el visitante a esta ciudad puede realizar. Es el mismo camino que la tradición religiosa señala como el sendero que recorrió Jesús con la cruz a cuestas. Cada viernes de la semana, a las tres de la tarde, se inicia allí la procesión encabezada por los franciscanos y los peregrinos. El Viernes Santo tiene un significado mayor.

Para ver las fotografías, en tamaño mayor de las Estaciones 12, 13 y 14, favor hacer clic sobre ellas. Estas fotos fueron tomadas en diciembre 2007.

Se inicia este recorrido -de aproximadamente un kilómetro- penetrando a la ciudad por su lado oriental, la Puerta de San Esteban o Los Leones, puerta que fue construida por Solimán El Magnifico en 1538 con el nombre en árabe de Puerta de la Virgen Maria que se refiere al lugar de Asunción de la Virgen Maria, que se halla cerca de allí, en el Valle de Josafat. El camino con la cruz acuestas se inició entre la Fortaleza Antonia, en donde se ubicaba el Pretorio, Sala del Tribunal de Poncio Pilatos  y, finalmente, el Gólgota o Calvario.  En aquel entonces el Calvario quedaba fuera de las murallas de la ciudad ya que es costumbre judía enterrar a sus muertos fuera de las murallas de la ciudad. 

De las catorce estaciones que tiene el recorrido, las cinco últimas están localizadas dentro de la Basílica del Santo Sepulcro.

Los participantes en este recorrido de los viernes, guiados por los padres franciscanos, se reúnen en el patio interior del Colegio El Omariye cercano a la Torre Antonia, sitio de la famosa fortaleza romana destruida en la rebelión judía del año 66 después de Cristo. La Segunda Estación está localizada frente a las capillas franciscanas de la Condenación y de la Flagelación, ubicadas en el lugar en donde según la tradición fue condenado Jesús. También comparten esta área el Convento del Ecce Homo, en donde comenzó la Pasión de Jesús y la coronación de espinas, lugar llamado Litóstrotos (Enlosado). Se encuentra allí también, el famoso Arco del Ecce Homo que servía de entrada de Aelia Capitolina, que según la tradición fue en donde Pilatos presentó a Jesús al pueblo: "¡He aquí el hombre!".
En la Estación Cuarta hay una capilla armenio católica que recuerda el sufrimiento de la Madre al ver pasar su hijo. Simón el Cirineo inicia su ayuda y para conmemorar esta acción está la Capilla del Cirineo. En el lugar de la Sexta Estación la tradición sitúa la casa de la Verónica; las ruinas del sótano, se dice, probablemente pertenecen a la habitaciones de San Cosme y San Damián, construcciones de los años 546-563.


En la Novena Estación se recuerda la tercera caída de Jesús. Una columna romana la señala. Hay una iglesia Copta en este lugar.

Estación Duodécima, dentro de la Basílica del Santo Sepulcro.  Un altar griego se levanta sobre la roca del Calvario. Es de estilo oriental y ricamente adornado. Se acompaña esta nota con una fotografía del lugar. Favor hacer clic sobre ella para verla en mayor tamaño.

Estación Décima Tercera. Viniendo del Calvario, sobre la vía al Santo Sepulcro y en frente de la entrada principal de la Basílica del Santo Sepulcro descansa "la piedra de la unción", sobre la cual, la tradición señala, embalsamaron el cuerpo de Jesús. Favor hacer clic sobre la fotografía para verla en tamaño mayor.

Estación Décima Cuarta. El lugar más santo de la Cristiandad, lugar de la sepultura y de la Resurrección de Cristo. La tumba de Cristo es el punto central de toda la Basílica del Santo Sepulcro. La edícula fue erigida por los Cruzados, sobre restos bizantinos del tiempo del emperador Constantino. Favor hacer clic sobre la fotografía para verla en tamaño mayor.

Cordialmente,