EL CÓNDOR
Martes 16 de octubre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

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Foto: Gabriel Rojo
El cóndor (vultus gryplus) fue escogido en 1834 como emblema de libertad y soberanía para el escudo nacional. Así mismo se encuentra en los escudos de Bolivia, Chile, Ecuador. Desafortunadamente está en vía de extinción. La majestad del cóndor de los Andes se asocia con las glorias de nuestra patria. Es el ave de los Andes más grande, de mayor envergadura y el que vuela a mayor altura. Una vez por año la hembra pone un huevo y después de una incubación de 58 días el condorcito nace.

El cóndor no es cazador, no tiene las fuertes garras para capturar y matar. Se alimenta sobre todo de animales muertos, extrayendo primero el corazón. También puede comer ovejas y llamas jóvenes. No suele luchar por un trozo de comida con otras aves, porque podría dañar su delicado plumaje.

Puede vivir 50 ó más años. Un cóndor en cautividad vivió 77 años. Puede volar después de seis meses de nacido y está habilitado para recorrer en un día 250 kilómetros (150) millas. Se le llama el ave eterna. Vuela con sus padres hasta los dos años de edad. Puede sobrevivir varios días sin comer. El largo de las alas del cóndor macho de los Andes alcanza hasta 3,20 metros (10,5 pies). En promedio pesa de 9 a 11,25 kilogramos (20 a 25 libras).

La descripción científica más antigua del ave emblemática, hecha en Colombia, se debe a fray Diego García (1745-1794), uno de los comisionados de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Fray Diego, un sacerdote franciscano natural de Cartagena, laboró con la Expedición a partir de 1783 y puede ser considerado con justicia como el primer zoólogo colombiano. Fray Diego envió su descripción a José Celestino Mutis desde Las Piedras (Tolima) el 13 de octubre de 1785.

Cordialmente,