COLEGIO MAYOR DEL CAUCA
Martes 13 de noviembre, 2007
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Foto: Colegio Mayor del Cauca
El Colegio Mayor del Cauca
, ha cumplido cuarenta
años de existencia y sobre él su ex-rectora Ruth
Cepeda Vargas ha escrito la nota que hoy reproducimos.
El Colegio ocupa dos monumentos históricos: el antiguo
y recordado Claustro de la Encarnación, en donde las
Agustinas iniciaron  la intención de la educación de la
mujer colombiana por primera vez y permanecieron allí por 272 años, continuando la
comunidad San José de Tarbes, Madres Josefinas, desde 1863 a 1920 y desde
1927 a 1977 las hermanas Salesianas. El Claustro fue declarado Monumento
Nacional el 12 de diciembre de 1995 por el Consejo de Monumentos Nacionales.

La Casa Obando, segunda sede del Colegio Mayor fue construida a comienzos del
Siglo XIX por Miguel Wenceslao Angulo y Gorbea, dueño de algunas minas de oro
en la región de Barbacoas. Entre los años 1903 y 1910 esta casona colonial es
vendida a diferentes familias prestantes de Popayán, siendo posteriormente cedida en
arrendamiento al Municipio de Popayán para el Cuartel de Policía, hasta 1922
cuando es devuelta y el contrato disuelto. La Casa pasa a ser propiedad de la familia
Obando y es adquirida por el Municipio de Popayán después del terremoto de 1983.

Cordialmente,

***

Cuarenta años de vida...
Por: Ruth Cepeda Vargas
Noviembre 11, 2007
El Liberal.


Esta historia empieza a escribirse un 13 de noviembre de 1.967 en una casa de paredes blancas, con un rosal a la entrada y un manzano en el patio de atrás.

Desde sus comienzos este lugar se convirtió en el hogar de nuestros estudiantes y en el espacio propicio para la fraternidad y el conocimiento. Supe entonces que educar no es sólo enseñar. Entendí que la tolerancia y la justicia van siempre de la mano. Conocí que es necesario vislumbrar ese mapa desconocido que es el alma ajena en donde crecen y se alimentan los sueños y las dudas para que ellos puedan alcanzar su vivencia

Durante quince años permanecimos en ese lugar. Vino el terremoto del 31 de marzo de 1.983 y dejó inhabitable la casa. Llegó entonces el milagro de recibir la herencia promisoria del claustro de la Encarnación, fundado desde 1.59l como el primer centro educativo para la mujer en Colombia. Sus ruinas nos fueron entregadas una noche de un julio de 1.983 por la Gobernadora Amalia Grueso y en diciembre de 1.985 tomamos posesión de uno de los sitios más bellos, poblado de historia y de leyendas y cuya restauración hecha por el Icce fue afortunada. Gracias a estos espacios los frentes de trabajo y el número de estudiantes crecieron.

El 2 de noviembre de 1.997 siendo alcalde José Gabriel Silva nos fue donada por el Concejo Municipal la Casa Obando. Fue restaurada por la Escuela Taller con recursos propios del Colegio Mayor del Cauca y la ayuda eficaz de la Agencia de Cooperación Española.

Hoy el Colegio Mayor del Cauca está regido por nuestra exalumna María Cecilia Vivas de Velasco quien trabaja incansablemente por su crecimiento y su bienestar. A mediados del año entrante se empezará la construcción de una nueva sede para el Colegio Mayor del Cauca. El lote está situado sobre la carrera séptima y el parque Julio Arboleda. El proyecto arquitectónico cumple con todos los requisitos exigidos y el radio de acción lógicamente ha de ampliarse un ciento por ciento.

La vida continúa y el tiempo pasa. Es grande el campo de trabajo que esta Institución Tecnológica tiene. Se aspira a convertirla en Institución Universitaria y se hace al respecto un trabajo muy amplio y muy serio para lograrlo. Desde mis “cuarteles de invierno” miro este panorama y lo veo promisorio Espero que esta departamentalización le sea positiva y le ayude a abrir los nuevos frentes en Educación Superior que necesita el Cauca.

Al fondo de esta historia vive y perdura la figura inolvidable de Luz Valencia de Uruburu. Ella fue la que impulsó la creación del Colegio Mayor del Cauca que se ha convertido a través de estos cuarenta años en una entidad indispensable, gracias a su manejo transparente y a su profunda vocación de servicio.