INÉS DE SUÁREZ
Domingo 10 de diciembre, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Inés de Suárez fue la única mujer blanca que integró una expedición de Conquista del Nuevo Mundo. Como en nuestras notas anteriores sobre Conquistadores y Expedicionarios españoles de Américas, la vida de Inés es toda una novela. De hecho la hay: Inés del Alma mía de Isabel Allende (2006).

Nació en Placencia, España hacia 1507 y murió en Chile en 1580. Su madre fue quien le enseñó el oficio de costurera y tuvo una hermana llamada Asunción. A la edad de 19 años contrajo matrimonio con Juan de Málaga un aventurero español. Juan se embarcó sin Inés para el Nuevo Mundo para prestar servicio a los hermanos Pizarro y no regresó.  Inés consiguió Licencia real y se embarcó para las Indias en 1537 en su búsqueda de Juan y encontró su cadáver en el Perú. Como viuda de un soldado español, recibió una pequeña extensión de tierra en Cuzco, donde se instaló, así como una encomienda de indígenas. En Cuzco conoció a Pedro de Valdivia el Conquistador de Chile y llegaron hacer amantes.

A finales de 1539, cautivada con los planes de Valdivia de conquistar las tierras descubiertas años atrás, marchó junto a él a pesar de las protestas de índole moralista . Valdivia pidió permiso oficial para que Inés le acompañase en una expedición hacia el sur. Francisco Pizarro dio su consentimiento.

En la ardua caminata que siguió Inés se encargó de tratar a los heridos, encontrar agua en medio del desierto, vigilar a los yanaconas y salvar la vida de Pedro de Valdivia cuando sus enemigos estuvieron a punto de matarlo en Atacama. Tardaron once meses, diciembre de 1540 en dar por finalizada su travesía, fundando la capital del territorio con el nombre de Santiago de Nueva Extremadura el 12 de febrero de 1541.

El 11 de septiembre de 1541 la ciudad de Santiago fue atacada por los indígenas e Inés de Suárez asumió una importante tarea. Viendo Inés que los españoles iban en derrota echó sobre sus hombros una cota de malla y salió a la plaza y delante de todos los soldados los animó más que si fuera un valeroso capitán, tomó una espada y ordenó que siete caciques prisioneros fueran ejecutados, con el fin de atemorizar a los nativos.  Pedro de Valdivia más tarde destacó la actuación de Inés y la recompensó otorgándole una condecoración.

La relación de Inés con Pedro duró más de 10 años, mientras tomaba Valdivia para sí nombre y fama. En 1548 fue nombrado Gobernador y Comandante en Jefe, pero el vínculo con Inés no fue bien visto entre algunos de los vecinos quienes provocaron un juicio de residencia a Pedro de Valdivia, entre ellos, por la unión ilegitima con Inés de Suárez. El Virrey del Perú Pedro De la Gasca, canónigo de la universidad de Sevilla, después de escuchar los alegatos, se da cuenta de que existía muy poca objetividad, felonías y mucho egoísmo en las acusaciones y lo exonera de todos los cargos, excepto de lo relacionado con Inés de Suárez. De la Gasca ordena a Pedro de Valdivia:  terminar su relación con Inés de Suárez, casarla con un vecino de su elección y a traer de España a su esposa. Valdivia promete al Virrey dar cumplimiento a la sentencia dictada.

En 1549 Inés contrae matrimonio con Rodrigo de Quiroga y, más tarde,  la esposa de Valdivia, Marina Ortiz De Gaete viaja de España a América para establecerse junto a Valdivia.

Como esposa de Quiroga, Inés se caracterizó por llevar una vida tranquila y religiosa; con su marido, quien fue un principal del reino, contribuyó a la construcción del templo de la Merced y de la ermita de Monserrat, en Santiago.
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Pedro de Valdivia no llegó a volverse a ver con su esposa Marina Ortíz de Gaete, pues antes de la llegada de esta al Nuevo Mundo, Pedro de Valdivia (diciembre 1553) moría manos de Felipe Lautaro, hijo del cacique Curiñancu. Lautaro fue paje de Valdivia cuando era un jovencito.

Inés de Suárez murió en 1580, el mismo año que falleció su marido Rodrigo de Quiroga.

Cordialmente,