MATILDE ELJACH PACHECO: SU NUEVO LIBRO
Martes 26 de septiembre, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Matilde Eljach Pacheco, socióloga, maestría en Antropología Jurídica, profesora de la Universidad del Cauca, escritora de varios libros, agrega a ellos su nueva obra  "La construcción jurídica del negro en la Colonia". En su escrito anterior que publicó Convergencia de México en 2005 "Un territorio blanco para Maria mandinga" trató el tema de la diversidad en escenarios de apropiación cultural, la inserción de la mujer esclavizada en el territorio Colonial y cómo se expresó su presencia. En su nueva contribución ofrece las normas que existían en la Colonia referidas a los negros libertos y esclavos, las leyes de las Indias, ordenanzas del Cabildo de Cartagena que resaltan "cómo la moral de la época fue la que construyó discursivamente en “negros” a los africanos esclavizados que llegaron al territorio americano".

La escritora Gloria Cepeda Vargas se refiere a este libro de Matilde en un Especial para El Liberal.

Cordialmente,

***

Un libro de Matilde Eljach
Por Gloria Cepeda Vargas
Especial para El Liberal.

En abril del 2006, en hermosa compilación de Ediciones Axis Mundi, apareció en Popayán ‘La construcción jurídica del negro en la Colonia’, trabajo de grado con el cual la socióloga y escritora Matilde Eljach, optó a la Maestría en Antropología Jurídica.

En un espacio reducido como éste y dados los menguados recursos que poseo para abordar con lucidez tan complejo tema, me es imposible diseccionar como se debe el contenido de este libro, cuya sustancia rebasa la andadura de 161 páginas bien aderezadas.

“Motivada por el interés de desentrañar nuevas explicaciones acerca de la vida de los hombres y mujeres esclavizados en la Colonia, sobre la huella que plantaron en la historia de nuestra cultura y el tejido social que construyeron con su rebeldía y a la vez con su sometimiento, me propuse indagar sobre las condiciones históricas implícitas en la construcción del negro desde el discurso jurídico en la Colonia, partiendo de la presunción de que éste ‘invisibiliza’ al negro...”, dice la autora a manera de exordio, para después levantar la estructura temática sobre bases seguras: Benkos Biohó, Invisibilidad, Construcción del ‘otro’, Discurso legal y Colonia.

Son cinco acápites, cada uno complementario del otro, que delatan sucesivamente el porqué de esta denuncia irrebatible.

Desde José Félix Restrepo (1821), exponiendo ante el Congreso de Cúcuta su opinión favorable a la ley de manumisión de partos, seguido por Eduardo Posada y Carlos Restrepo Canal con el primero y segundo tomos de ‘La esclavitud en Colombia’, aparecidos en 1932 y 1938 respectivamente, empieza a caminar la bibliografía saludable. Vienen después los años 50 y 60, ricos los primeros en escritura concerniente al negro esclavizado y sus circunstancias; polémicos los segundos debido a los insurgentes procesos sociales y políticos acaecidos en su entorno.

Las ‘Notas sobre el palenque de San Basilio, una comunidad negra en Colombia’, de Aquiles Escalante, aparece en 1954; Ildefonso Gutiérrez , con la ‘Historia del negro en Colombia ¿sumisión o rebeldía?’, ilumina la década de los 80; Manuel Zapata Olivella y ‘Changó, el gran Putas’ (1983), ratifican la veracidad de las palabras viscerales, para terminar esta enumeración hecha a vuelo de pájaro, con mención especial para ‘La palabra poética del afro-colombiano’, de la profesora Hortensia Alaix de Valencia (2001).

‘La construcción jurídica del negro en la Colonia’
, no es sólo búsqueda para “determinar el origen de la legislación referida a los negros esclavos y libertos durante la Colonia”, ni pretensión “desde la antropología jurídica” de “analizar los pluralismos jurídicos en el territorio colonial, sino la negación de las diferencias culturales por gracia de las construcciones discursivas de carácter legal de la cultura hegemónica”.

Ésta es apenas la piel de la criatura. La parte retórica y sensorial que fácilmente se nos entrega. Lo otro: el substrato donde anidan y medran los oros del espíritu, fuerza misteriosa que deslinda lo tangible, casi siempre modificable, de lo inmaterial, constituye el referente medular de esta obra.

‘La alteridad no es una cosa, es una relación’ (Augé, 1996: 77). Con estas palabras, Matilde abre la puerta. La ‘Condición del otro’ define, al margen de cualquier consideración jurídica, la larga historia de dolor del esclavo. Sólo en ceremonia de crueldad refinada, la piel ajena suple la propia. Una suplantación que va de la carne a la mitología, nos recuerda a lo largo de estas páginas, cómo desde el origen, fuimos diezmados y desaparecido y cómo nos empeñamos todavía en casar infructuosamente las piezas de este rompecabezas cuya desolada anarquía resiste hasta los huracanes de la reflexión y la tecnología. Quizá sin proponérselo, la autora pregunta a quien quiera oír, por qué la carimba, el más infamante trasunto de territorialidad ejercida a sabiendas, humea aún sobre la conciencia colectiva.

‘La construcción jurídica del negro en la Colonia’, es un libro esclarecedor. Creo que la crítica de esta villa, empeñada a veces en mirar el paisaje con un solo ojo, debería reconocer que venimos de una historia común en buena hora convocada para enseñarnos que al exhumar con rigor el pasado, evitamos, en lo posible, la inhumación del futuro.