RED PAYANESA
AURELIO GRUESO ORTEGA
De: Amalia Grueso de Salazar
Enero l3 de 2015

Recordar al primo Aurelio Grueso Ortega me llena de nostalgia al saber que ya no está en este mundo.

Fueron muchas las vivencias trascurridas en nuestras familias, con nuestros padres, en los veraneos y

reuniones o en San José, Galicia, Santillana o La julia en donde aprendimos con mis hermanos: María

Eugenia, Hernando, Elizabeth y Luz María a cimentar esos lazos familiares con Mabel, Reynaldo, Fabito,

Julia Emma y con los primos Hincapié Grueso: Julita, Jaime y Olga y cuando esporádicamente nos

visitaban las primas Grueso Gonzales: Yolanda, Pilar y Patricia. No se pueden borrar los recuerdos de

infancia y de la primera juventud como también lo que significa y ha significado nuestra familia en

nuestro Popayán y en nuestro diario vivir.

Fueron los cuatro Grueso Arboleda: Jorge, Ana Julia, Fabio y Hernando mi padre, personas honestas,

sencillos, trabajadores y poseedores de un gran sentimiento cristiano y de un amor constante por su

familia. Los cuatro hermanos formaron hogares admirables, dignos, ejemplares al lado de sus esposos:

Lola, Marquito, Ana Julia y Amalia. Por todo esto, quiero hacer énfasis en el valor de la familia con

motivo de la muerte de uno de los seres querido de la familia Grueso: Aurelio.

Recuerdo a Aurelio cuando murió mi tío Fabio, como sufrió, como lo extraño, como recordaba todas sus

enseñanzas y así fue su vida. Desde el momento en que entró a la Carrera Militar y consiguió su grado

de teniente se distinguió por su caballerosidad, hidalguía, y dedicación a su profesión. Con razón

personas que lo conocieron en esa época en el Batallón Tenerife, años después me hicieron los mejores

comentarios alusivos al primo.

Su paso por la Fundación Carvajal fue la época de oro de la Empresa, en donde tantas cosas buenas el

inicio, mantuvo e impulso durante muchos años destacándose en el concierto Nacional e

Internacional. . En Empaques del Cauca fue su Gerente por sinnúmero de años, le dio un

impulso muy grande a la empresa y Aurelio se convirtió en el permanente e incansable

defensor de los trabajadores del Cauca y de Popayán.

Estoy segura que todas aquellas personas que conocieron a Aurelio hoy día valoran su trabajo

y recordarán que años más tarde, cuando estaba viviendo en Cali lo llamaron nuevamente para

que fuera a Popayán a seguir la labor que en otras épocas él había emprendido.

Hoy Aurelio te decimos adiós y nos harás mucha falta, tu ayuda incondicional cuando ocupe la

Gobernación del Cauca fue muy importante, no sólo por tu presencia, sino por tus consejos y

compañía en momentos difíciles de nuestro Departamento. Por todo ello mil y mil gracias y hoy

que estas al lado de Fabio, Ana Julia tus padres adorados y de tu hermano Fabito gozando de

la presencia de Dios, elevamos un acción de gracias por todo lo bueno que hiciste durante tu

vida.

Para Nydia tu compañera perfecta, a quién quisiste tanto, para tus hijos: Angela María, Gustavo

y Juan Fernando les envío un saludo cariñoso y les expreso el más sentido pésame por la

muerte de un ser tan especial. Sabemos el dolor que los embarga en este momento y la

recompensa es que Aurelio desde el cielo seguirá velando por todos ustedes con el mismo

amor y dedicación como fue su vida.

Para su yerno Juan Guillermo para su nuera Stella y para sus nietos les hacemos extensivo

también este saludo.

De corazón los he acompañado a toda la familia y quiero también por este medio enviar a

Mabel, Reynaldo, María Elvira, Miguel, Julia Emma, María Elena y demás familiares la más

expresiva voz de condolencia en nombre de José María, de nuestros hijos y en el mío propio.

Reciban un abrazo. Adiós Aurelio descansa en paz .Con todo el afecto de,

Amalia Grueso de Salazar Bucheli