CARNAVALES DE POPAYÁN
De:  Mario Pachajoa Burbano
Domingo 4 de enero, 2015
 mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos::

Ferney Meneses Gutiérrez, ofrece la historia de  los carnavales de Popayán con 400 años de historia en sus diferenes etapas a lo largo de la misma hasta  nuestros dias. Ferney Meneses Gutiérrez es comunicador Social de la Universidad del Cauca con experiencia en administración de portales web sobre periodismo científico. Webmaster y productor audiovisual. Actualmente corresponsal para el principal diario de Colombia. Carrozas en el Carnaval de Pubenza, 1941 y 2014 / Fotos: Archivo Particular

Cordialmente,

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EL AYER Y HOY  DEL CARNAVAL EN POPAYÁN
Por: Ferney Meneses Gutiérrez
Alianza Agendapropia.com / El Nuevo Liberal
Popayán. Enero 2015


Las fiestas de inicio de año se remontan a la petición que hicieron esclavos del Gran Cauca para gozar de libertad cada 5 de enero hace 400 años. Hoy el Carnaval de Pubenza, que también recibió aportes de la festividad religiosa se ha fortalecido, tanto que para su versión 2015 MinCultura empezó a apoyar activamente.

Tal como lo reseña el historiador Mario Pachajoa Burbano, en el siglo XVII, una especie de autorización que dio España a la petición de los negros esclavos del Gran Cauca fue el detonante para que la fiesta empezara a ser parte esencial de los primeros días del año nuevo en Popayán y en otras ciudades como Pasto, en el vecino departamento de Nariño.

La petición de los esclavos de esta región, se basó en la huida de cientos de sus semejantes de Remedios, Antioquia (indultados por Cédula Real que siguieron hacia el sur), y consistió en pedir en los inicios de 1607 que el 5 de enero de cada año pudieran realizar actividades en completa libertad.

“En Popayán se enteraron de lo sucedido en Remedios y los esclavos en masa se presentaron a las autoridades coloniales para solicitar que se les concediera un día totalmente libre de verdad, en recompensa por el trabajo de doce meses. La solicitud fue a España y retornó con la declaratoria del día 5 de enero, vísperas de los Reyes Magos, como el día de los negros”, se registra en ‘Días Merecidos’, libro Colombia País de Regiones (CINEP/1998).

Durante esa jornada de la libertad todos los esclavos del Gran Cauca salían a las calles, para revivir y gozar de su música ancestral vistiendo trajes multicolores y tiznando a todos los blancos que se encontraran en el camino, pero no todo quedaba allí, en medio de la fiesta, lo importante era que la alegría les daba 24 horas de igualdad.

Cuentan personas apasionadas por la historia, como Guido Eugenio Enríquez Ruíz, abogado payanés, quien además es doctor en Filosofía, y licenciado en Literatura, que cada 5 de enero reinaba la desobediencia a los amos y patrones y que el hecho de que las personas hoy se continúen pintando la cara en las plazas y calles por estas fechas viene de la iniciativa de los propios esclavos que no dudaban en “pintarles unas manchas a sus ‘dueños’ en la cara como diciéndoles bueno hoy somos iguales”.

El aporte religioso

“Por lo que uno ha leído y le oía a los viejos y por lo que me contaba mi abuelo materno, que nació en 1863 y murió en 1948, antiguamente no había propiamente el carnaval sino que eran las fiestas que procedían de las celebraciones religiosas, por ejemplo las fiestas del 6 de enero, los Reyes Magos”, cuenta Guido Eugenio Enríquez Ruíz sobre el otro aporte importante a las festividades que se adelantan por estos días en la capital caucana.

Añadió que en plena Colonia, en medio de lo religioso de la celebración se adelantaba el desfile de los Reyes Magos que empezaban a organizarse desde tres sectores de Popayán. Uno de ellos salía de La Pamba, el otro de la Calle del Cacho, y el último del Callejón del Barrio Bolívar. “Se iban a encontrar en el Parque de Caldas y como habían unos libretos, allá seguían como con una obra de teatro realmente; era una representación porque trataban de vestirse como se imaginaba la gente que se vestían en los tiempos viejos”.

Enríquez Ruíz expresó que lo particular era que los trajes que usaban eran españoles, de la época, y no hebreos como deberían haber sido teniendo en cuenta la historia bíblica. No obstante era un espacio de reunión para la población de todas las clases sociales, a quienes la Iglesia buscaba enseñar y recordar los misterios de la religión.

Ya en lo referente a los espacios recorridos, quienes participaban de los desfiles religiosos se limitaban a lo que hoy se conoce como Centro Histórico; la ciudad era joven y apenas unas cuantas manzanas la conformaban. Calles como la 3ª, 4ª ,5ª entre las carreas 2ª y 9ª hacían parte del circuito que ya a comienzos del siglo XX empezó a integrar las carrozas y cientos de comparsas.

En el periódico El Trabajo, dirigido por uno de los más destacados periodistas de antaño, como lo fue Juan Clímaco Rivera, a comienzos del siglo pasado empezaron a registrarse los recorridos de elegantes carruajes tirados por caballos, y desde los cuales saludaban al público ubicado en los andenes, bellas damas de la Villa de Belalcázar. El respeto reinaba en medio de los coloridos desfiles.

El Carnaval de Pubenza

Fue ya entrada la segunda mitad del siglo XX que la festividad empezó a llamarse como la conocemos hoy, en honor a los Pubenenses, aquel cacicazgo de pueblos nasa que habitaron en el Valle de Pubenza, donde actualmente está construida la ciudad de Popayán.

Como parte del Carnaval ya se tuvo en cuenta a la fiesta brava, cuyas primeras corridas se realizaron en una improvisada plaza de toros que estaba ubicada en la parte trasera del actual Hotel Monasterio, hasta que fue construida la actual Plaza ‘Francisco Villamil Londoño’, ubicada en la parte baja del barrio Las Américas. Igualmente cada 6 de enero empezó a considerarse como el día de blancos, en los cuales la harina que los asistentes se echaban blanqueaba las calles de una ciudad de por sí monocromática.

El día del agua

Mientras avanzaba el siglo XX empezó a hacer parte de las fiestas del 5 y 6 de enero en Popayán una costumbre que se hizo polémica con el pasar de los años. El echarle agua a quien saliera a las calles durante esos dos días. No solo en las casas las familias de todos los sectores de la ciudad, en su mayoría populares, se acumulaban miles de litros de agua para ‘el juego’, sino que se empezó a violentar los hidrantes ubicados en sitios estratégicos, e incluso en algunas zonas se usó agua de los ríos que atraviesan la ciudad.

“Las celebraciones han extraviado rumbo y deben recuperarse en su esencia, contar con espacios para el juego, la fiesta (no la borrachera colectiva), tablados, concursos”, manifestó Alejandro Luna Fals, economista caucano, al exponer como se podrían retomar las fiestas del 6 de enero como pretexto hacia un modelo para la gestión del agua.

De acuerdo con Luna Fals, las administraciones municipales de los últimos años han recibido unas fiestas “diluidas por los excesos en la echada de agua, por la pérdida de algunas prácticas festivas, por no contar con una atractiva programación y por el innecesario alargamiento que los gobiernos que le antecedieron han realizado (del 2 al 13), intentando unir en calendario flojo, las tradicionales fiestas con la quema de pólvora para multitudes en el cumpleaños de la ciudad”.

Señaló que a pesar de que se han extraviado algunas de las costumbres festivas alrededor de ‘Negros y Blancos’ en Popayán, “se necesita buscar en los orígenes de las fiestas para volverles a dar vigencia en el contexto de hoy”. Destacó que es importante ahondar en las tradiciones que les dieron vida y resignificarlas para el presente, “porque las celebraciones del 4, 5 y 6 de enero tienen fundamento y arraigo popular”.

En ese orden de ideas, Mónica Roció Rúales Cerón, Secretaria de Deporte y Cultura del Municipio de Popayán, expresó que se viene articulando esfuerzos con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Popayán con la campaña denominada ‘Con la vida no se juega’, para minimizar todo el desperdicio del vital líquido. “Es una campaña muy fuerte que se viene manejando, buscando así mejorar en este sentido. Hemos visto que año tras año ha disminuido ese gasto de agua para esos días, y este año no puede ser la excepción. Además estarán y existirán los comparendos ambientales”, concluyó la funcionaria.

Resaltó finalmente que el Carnaval debe pervivir y fortalecerse de generación en generación ya que realizando este tipo de festividades se mantiene viva la historia, y todas las costumbres que “debemos mantenerlas, cultivarlas y sobre todo con los niños enseñándoles que disfruten pero no de una manera brusca o grosera, sino en familia”. Luego de cerca

El carnaval 2015

La Secretaria de Deporte y Cultura del Municipio de Popayán, dijo que dentro del Carnaval actualmente se vienen desarrollando diferentes actividades culturales fundamentales, “actividades donde buscamos articular todo el proceso de cultura y de historia que tiene nuestra ciudad”.

Mencionó que para el 2015 se ha buscado que el Carnaval de Pubenza no solo se resalte a nivel nacional sino internacional y que por eso un elemento clave ha sido la difusión por todos los medios posibles sobre lo que se realizará.

“Hay una particularidad y es que por primera vez el Ministerio de Cultura empieza a apoyar al Carnaval de Pubenza lo que demuestra que nuestro carnaval es historia y que debemos apropiarnos de él, asimismo que son acciones que las ejecuta el mismo pueblo”.

Destacó además que para lograr el apoyo de MinCultura fue necesario demostrar que las actividades que se desarrollaban a lo largo de las festividades eran netamente culturales, que “partían de un proceso y que las personas que se vinculaban con las comparsas, las silletas y las carrozas no salen a participar de un día para otro en el Carnaval sino que ya vienen trabajando en diversas tareas día tras día con la Secretaría de Deporte y Cultura”.

Según Mónica Roció Rúales Cerón “logramos demostrar que al Carnaval de Pubenza asiste muchísima gente de diferentes partes del país. Y sobre nuestra ejecución, que tenemos toda la capacidad para ejecutar los recursos y aprovecharlos muy bien, especialmente con las comparsas, que es a donde va dirigido ese recurso”.

El proceso de organización del Carnaval inició en abril de 2014 a través de la Junta de Corpubenza, cuyos miembros todos los jueves del año se reunieron con el objetivo de planear los detalles para que el Carnaval se realizara de la mejor manera posible. El Carnaval se desarrollará durante cuatro días. Inició ayer sábado 3 de enero, y contará con actividades los días domingo 4, lunes 5 y martes 6. Cerrará el martes 13 de enero con el cumpleaños de Popayán”.

No habrá cabalgata

La cabalgata, actividad que caracterizó la apertura de las festividades payanesas en enero de cada año, durante más de dos décadas, fue cancelada para la versión 2015. Así lo determinó la Corporación de los Carnavales de Pubenza, Corpubenza, que además del rechazo ciudadano hacia esa actividad equina, tuvo en cuenta también la falta de tiempo para su posible organización debido a la falta de permisos por parte de Invías para utilizar la variante.

“Hace mucho rato se venía pensando en evitar ese tipo de actividades, quizá por el maltrato animal, ya que se ha presentado tanta queja ante esta ‘tradición’, sin embargo en la ciudad pudimos ver toda la dificultad que se presenta con los animales, de pronto por el mal comportamiento de la gente, pues le echan carioca a los animales y a los caballistas”, se indicó la Secretaria de Deporte y Cultura de Popayán.

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