¿PORQUÉ LA DERROTA DE JESÜS IGNACIO GARCÍA Y JOSÉ DARÍO SALAZAR?
Sábado 15 de marzo, 2014
De: Mario Pachajoa Burbano
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

Rubén Darío Zúñiga G, Editor Politico del diario Nuevo Siglo, opina que "Hoy el mensaje de los caucanos es claro. Se trata de renovar la clase dirigente del Departamento y el primer pasó se dio el domingo 9 de marzo".

Cordialmente,

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  ¿PORQUÉ LA DERROTA DE JESÜS IGNACIO GARCÍA Y JOSÉ DARÍO SALAZAR?
Por: Ruben Dario Zuñiga G
Editor Politico
El Nuevo Liberal
Marzo 15, 2014


Los otrora ‘barones electorales’ del Cauca perdieron sus curules en el Senado de la República tras disminuir estrepitosamente su caudal de votantes.

La derrota de los senadores García Valencia y Salazar Cruz en las elecciones del pasado domingo, aun es motivo de análisis en los directorios partidistas del Cauca. Y no es para menos pues estos ‘pesos pesados’ de la dirigencia caucana, salieron sorpresivamente del escenario político regional, lo que le resta influencia y poder a los Partidos Liberal y Conservador, de los cuales eran líderes naturales por derecho propio.

La pérdida de esas curules no tiene precedentes en el Cauca. Nunca antes la región había tenido tan poca representación política en el Congreso, a pesar de mantener 4 curules, de las cuales dos fueron obtenidas por los senadores Marco Avirama y Jesús Javier Chávez, que en la práctica trabajarán por las comunidades indígenas que los eligieron.

Es un escenario deprimente para los partidos tradicionales en el Departamento pues rojos y azules se quedaron sin sus jefes naturales, y aunque sigan trabajando con miras a próximas contiendas, no tener acceso a la burocracia, y menos aún, carecer del sello de congresista, merma su capacidad de influencia en los escenarios de poder.

La inesperada derrota de García Valencia

De Jesús Ignacio García se pueden decir varias cosas, entre ellas, que es uno de los hombres de mayor prestigio en materia jurídica del país, una virtud reconocida por sus colegas de Congreso quienes le abonan ser un político juicioso y avesado en el campo del derecho.

Pero ese conocimiento no le alcanzó el pasado domingo. Pese al esfuerzo que el senador liberal hizo en campaña para obtener el guiño de la ciudadanía, en las urnas el número no le permitió mantener su lugar en el legislativo. Eso generó un sisma en su colectividad pues nadie esperaba ese resultado y ni siquiera estaba en las proyecciones; no era un escenario contemplado.

La ‘quemada’ de García no es gratuita. Entre los factores contribuyentes a su derrota se cuentan varios, entre ellos el insuficiente empuje por parte de los Representantes electos Crisanto Pizo Mazabuel y Carlos Julio Bonilla, quienes fracturaron el apoyo a su jefe natural.

A diferencia de elecciones anteriores, esta vez los representantes no hicieron una campaña de impacto para focalizar su propia votación en beneficio del Senador. Cada uno por su lado no vio prioritario impulsar esa estrategia, pues sus esfuerzos se centraron en mantener las curules lberales en la Cámara baja y olvidaron dar bríos a la campaña de García Valencia.

Hacer eso, en una campaña mediada por la irrupción del Uribismo en el Cauca y la presencia de otros senadores del país, que hicieron campaña en el Departamento, permitió ceder terreno y mermar las posibilidades de volver al Congreso.

Sin embargo, sería injusto culpar del todo, a los Representantes liberales de ese descalabro electoral. No se puede olvidar, por ejemplo, que García Valencia careció del aparato estatal regional, para robustecer su campaña política.

Para nadie es un secreto que el Gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, una vez llegó al primer cargo regional, partió cobijas con la corriente liberal, y por tanto, García no tuvo más que relaciones diplomáticas con el mandatario seccional. En una región donde el apoyo del Gobernador de turno, define en gran parte, la movilización ciudadana, la obtención, de recursos, y por supuesto aceita el andamiaje de la maquinaria electoral, carecer de ese impulso resultó fatal en la elección a Congreso.

Adicionalmente, el senador rojo estuvo en el ‘ojo del huracán’ por cuenta de la fallida Reforma a la Justicia del 2012 – de la cual fue coordinador ponente – un procedimiento rechazado por la inmensa mayoría de los colombianos pues pretendía pasar varios ‘micos’ y beneficios para los propios congresistas. Muchos sectores vieron con malos ojos ese proceder, sobre todos los ciudadanos que en redes sociales y protestas manifestaron su desacuerdo y censuraron a los senadores que votaron la iniciativa, entre ellos el legislador caucano. García Valencia se desgastó en los medios, justificando el proceso, asunto que a los colombianos, no convenció.

Por último, y entre los factores que incidieron en la derrota liberal a Senado en el Cauca, se encuentra la poca presencia de García Valencia en las discusiones de orden nacional. Contrario a su par, Luis Fernando Velasco, figura política de gran exposición en los medios de información y orador activo en materia de problemas del país, García Valencia permaneció en silencio y ausente. Pocas veces se le vio intervenir en coyunturas como las del Paro Agrario, el precio de la gasolina, los paros indígenas, el orden público y otras aspectos, que le hubieran dado mayor protagonismo en la agenda pública. El resultado; apenas unos 27.527 votos que le dieron un tiquete al retiro en el Senado.

Salazar Cruz; la debacle se veía venir

El otro barón electoral, desde el 20 de julio ausente en el Congreso de la República, es nada más que José Darío Salazar Cruz, un hombre cuya influencia departamental se fortaleció de la mano del ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

El congresista pese a ser uno de los hombres más férreos en la defensa de sus postulados, tales como la prohibición del aborto y el no al matrimonio entre parejas del mismo sexo, no pudo mantener su curul. Al ex presidente del Partido Conservador, los números solo le alcanzaron para lograr unos 41.338 votos, terminando así, con unos 16 años de trabajo en el Congreso colombiano.

El resultado del legislador azul se explica por varias cosas. Una de ellas, pasarse al bando opositor desde donde Salazar lanzaba fuertes dardos al presidente Juan Manuel Santos, lo que terminó por minar su propio poder e influencia en las dependencias donde tenía cuotas burocráticas.

De hecho, así sucedió, pues desde Palacio le fueron restando poder al legislador azul, excluyendo y sacando del camino a sus fichas en dependencias públicas donde antes tenía buena capacidad de maniobra. Su fuerte discurso contra el gobierno actual, tuvo graves consecuencias y como era de esperarse, el mismo Santos ordenó bloquear a Salazar. Básicamente el ex presidente del Partido Conservador no pudo hacer gestión efectiva durante los últimos dos años.

Otro elemento, quizas el que contribuyó en mayor proporción a la derrota conservadora, se remite a las últimas dos administraciones de la ciudad. El regular mandato de Ramiro Navia -hoy cónsul en Brasil- quien privatizó el local y la prestación del servicio de grúas, y la crisis actual de la ciudad, por cuenta de unas vías colapsadas, intervenidas y con pocos avances en su construcción y que mantiene en ‘jaque’ al alcalde Francisco Fuentes, ayudó a propinar una herida mortal a la aspiración azul de Senado.

Hoy los ciudadanos de Popayán que es la ciudad con mayor potencial electoral en el Departamento y define los elegidos a Congreso, le dieron la espalda a Salazar Cruz. Hay un desencanto generalizado respecto de los manejos administrativos y políticos de los líderes del conservatismo, y el reflejo de esa decepción, es el castigo electoral al Senador José Darío.

Muchos sectores sociales, gremiales y económicos sienten que la ciudad no avanza y que la gestión en el Congreso se quedó corta frente a las expectativas de los caucanos y la solución de problemas como el desempleo y el precario impulso al progreso y desarrollo regional.

Pero paradójicamente, la presencia del Uribismo en el Departamento le restó votación a José Darío Salazar. Muchos caucanos se sienten identificados con las tesis del ex presidente colombiano, las mismas que defiende el senador conservador, y por eso al momento de sufragar, un gran electorado prefirió a Uribe al Congreso.

Eso y que el senador conservador se haya dedicado a agitar banderas, no necesariamente acordes a lo que piensa la gente, ayudó a la pérdida de la curul azul en el Senado de la República.

¿Qué viene ahora?

La ausencia de Jesús Ignacio García y José Darío Salazar es un golpe importante para los partidos tradicionales en el Cauca. No en valde han sido por muchos años las principales fuerzas políticas del Departamento. Estas corrientes, la liberal y la conservadora, han elegido, alcaldes, diputados, gobernadores y congresistas, resultado de un peso político importante. Su ausencia merma la capacidad de maniobra ante el ejecutivo nacional, de eso no hay duda.

Sin embargo, el resultado obtenido por los congresistas hace parte de un castigo y un desencanto de la misma ciudadanía, que hoy es más activa y consciente de la importancia de tener buenos Senadores. Pero además hace parte de un hastío general respecto de caciques y barones electorales enquistados en el poder regional y que no han dado posibilidad a nuevos liderazgos.

Hoy el mensaje de los caucanos es claro. Se trata de renovar la clase dirigente del Departamento y el primer pasó se dio el domingo 9 de marzo.

RUBÉN DARÍO ZÚÑIGA G.
EDITOR POLÍTICO
EL NUEVO LIBERAL

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