UNO DE ESTOS MOMENTOS ESPECIALES
De: Mario Pachajoa Burbano
Jueves 6 de noviembre, 2014
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

 

Amigos;

Albert Sodemann nos ha enviado el cuento que reproducimos. Agradecemos a Albert  esta contribución.

Cordialmente,

***

UNO DE ESTOS MOMENTOS ESPECIALES
CUENTO PAYANÉS.
Enviado por: Albert Sodemann
alberto.sodemann@gmail.com
Noviembre 2014

Popayán. Cauca. Colombia.


   
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Uno de estos momentos especiales……… 
 

Esto es una pequeña historia significativa pero no significante ocurrida en un municipio importante más no imponente: Popayán. Celebramos unos amigos y conocidos que se hicieron amigos en esta fiesta de los cumpleaños de una estrella de cine que nació entre nosotros y se está haciendo famoso por su papel del Don Ca, película sin libreto ni maquillaje, de presupuestos ínfimos pero de impactos superiores. Estamos hablando de Camilo Arroyo Arboleda quien cumplió el 31 de octubre sus 66 años. Algunos temían que era una cifra diabólica trayendo futuro oscuro, otros insistieron que sea número mágico que podría atraer a edad madura una negra hermosa, de esbelta figura, llena de sensualidad y sonrisas.

Es Don Ca una figura de la vida mágica real multicultural de estirpe payanesa tradicional y noble por un lado y amigo íntimo de los negros de la costa pacífica entre los cuales ha pasado la mayor parte de su vida motivado por una confrontación con su abuela clasista, racista y esclavista.

Don D., coordinador de cultura departamental, invitado a la fiesta, exclamó: “Tenemos que volver a la historia de los indígenas. Es que nosotros, los criollos payaneses no tenemos cultura. Somos algo en el medio pero no tenemos raíces”. “”Momentico”, interpuso un popayanejo venido desde otra tierra pero ya muy apopayanejado, “Es al contrario: son Ustedes los elegidos ya que son multiculturales, cosa de la cual hablan muchos pero pocos saben de qué se trata. ¡Entonces, levanten sus copas y miren su futuro con optimismo y no con estas caras tristes recordando épocas pasadas gloriosas! A pesar de tanta raza y criollismo reunido todos unidos como un equipo para ganar otra mundial levantaron sus copas llenos de vinos chilenos, argentinos y españoles y gritaron: Viva Popayán!

Pero Don D. insistió otra vez en su pesimismo: “Popayán está en la olla!”, exclamó desesperado. “Miren las calles, los huecos, el amontonamiento de vendedores informales en las calles”. “Esto no puede ser otra cosa que el castigo de dios por que han perdido la fe Ustedes. ¿Por qué permitieron que se eligiera alcalde oriundo de Mercaderes? Y para colmo de este mismo pueblo nos salió el gobernador.” “No, los de Mercaderes es gente muy capaz mientras nosotros los popayanejos somos flojos y cómodos. Tengo un ejemplo: mi compadre tiene una tienda en el Barrio Bello Horizonte y cada rato entraron rateros. La policía siempre tarde haciendo nada. Entonces, mi compadre contrato vigilante de Mercaderes. Este con revolver en las manos puso orden a todo. Para que vean.”

Se levantó Don G., barrigón, cara de libanés pero con gestos majestuosos como aquel encomendero oriundo de Extremadura de épocas de conquista que conquistó con ayuda de los indios Yanacona el suroccidente de Colombia o sea Nueva Granada. “Escúchenme, les he traído poesía mía que voy a publicar pronto.” Y no perezoso comenzó a declamar los siguientes versos entre otros más:


Merodeando en el Infierno

He comenzado a devorar el camino que conduce hasta mi estancia
Con los cabellos al viento, He regresado del Infierno!
Encontré un paraíso caleidoscópico y sin el más mínimo asomo del terror
Del que las religiones pregonan sin descanso
Allí pude reencontrarme con viejos amigos de aventuras infinitas
Con pastores y fantasmas de variadas latitudes.
Con reyes y príncipes de todos los confines
Con bucaneros y audaces conquistadores de continentes y misterios
Con obispos y Papas de todas las creencias conocidas
Con Lutero entusiasmado vendiendo indulgencias sin vergüenza
Se han burlado con Calvino de la Reforma y la Contrarreforma!
He visto a Alejandro Magno increpando a un pirata trota mundos
Acerca de su condición de saqueador infatigable...
Con supremo tino y sabia inteligencia este ha respondido insolente y sin fatiga:
Soy un pirata porque tengo un navío... si tuviera una flota, sería como vos: Conquistador!
 
 
“Don F.”, interrumpió la lectura de semejante poesía bacana casi parnasiana uno de los asistentes, “Explícame porque el trabajo intercultural con los indios es tan difícil?” “Te voy a dar un ejemplo que yo mismo viví en Huila: Estaban sentados un grupo de indígenas para preparar una decisión. Dice uno de ellos “Bueno compadre, vamos hacerlo. Si compadre, está bien. Entonces vamos hacer un hueco. Si compadre, un hueco, un hueco bien profundo. Está bien compadre, un hueco profundo. Pero no demasiado profundo. No compadre, no demasiado. Bueno, y metemos toda la comida al hueco. Si, compadre toda la comida. No, compadre, no toda la comida pero sí bastante comida. Está bien, compadre, mucha comida pero no toda. Pero compadre no hay que olvidar la leña. No compadre, necesitamos leña, harta leña. Si compadre, mucha leña primero y después la comida. Eso está muy bien, compadre…”
“En cambio, el trabajo intercultural con los negros es muy fácil”, comentaba Don Ca, “Simplemente no trabajan!”………
 
 Pueden ser locos, perezosos pero son únicos estos patojos, payaneses, popayanejos. Los raizales y los venidos desde afuera.


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