LOS VALENCIA, UN CLAN ANTIGUO Y PODEROSO
De: Mario Pachajoa Burbano
Lunes 24 de marzo, 2014
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

Ferney Meneses Gutiérrez, en su articulo que reproducimos hoy, hace un relato detallado de una de las familias payanesas que más se han distinguido en los círculos políticos, culturales y las letras de la historia de Colombia. Ferney es  comunicador social de la Universidad del Cauca, experiencia en administración de portales web sobre periodismo científico, Webmaster y productor audiovisual. Columnista. Periodismo digital. Telemática. Derechos Humanos. Miembro Red de Periodistas Multimedia. Fotografía de El Nuevo Liberal

Cordialmente,

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 LOS VALENCIA, UN CLAN ANTIGUO Y PODEROSO
Por: Ferney Meneses Gutiérrez
El Nuevo Liberal
Marzo 24, 2014


Paloma Valencia, la última de la familia, elegida para el Senado.

Hace 284 años llegó el primer Valencia a Popayán; era el papá de Pedro Agustín Valencia, fundador en 1729 de la Casa de la Moneda de esta ciudad. En el transcurso de casi tres siglos, el apellido que remonta sus orígenes a Zamora (España) no ha perdido protagonismo en la política y las letras colombianas, hasta el punto de que acaba de ser elegida para el Senado Paloma Valencia, descendiente de aquel.

La familia Valencia, que ha estado presente activamente a lo largo de la historia de Popayán y del Cauca desde sus orígenes, de acuerdo con los historiadores, empieza a formarse y a expandirse luego de la unión de San Fernando III, Rey de Castilla y León, que vivió entre 1199 y 1252, y Beatriz de Suavia, con quien tuvo un hijo que pasó a convertirse en Alfonso X El Sabio, (1221 – 1284) y quien terminó casado con Violante de Aragón.

Aunque no se tiene un  registro de la fecha en la cual el primer Valencia pisó suelo Payanés, se conoce que arribó a la noble ciudad a mediados del año 1600, Pedro de Valencia y Aranda, hidalgo español, quien se casó con la payanesa María Josefa Fernández del Castillo, descendiente del gobernador Francisco de Mosquera y Figueroa.

De esa unión nació Pedro Agustín de Valencia, quien fundó la Casa de la Moneda de Popayán, edificio construido en 1729 en la esquina de la calle 4ª  con carrera 11, y que en sus inicios fue un complejo arquitectónico de 12.000 metros cuadrados.

Respecto a los orígenes de los Valencia, cita Hernán Arboleda Valencia, en Descendencia Española de algunas Familias Colombianas, una carta del 22 de abril de 1698 sobre la genealogía de la familia, que refiere que su “escudo y blasón de Armas que consta de las Reales Corona de Aragón, y las Imperiales Águilas, que hacen esclarecida relación a la corona del Imperio, que mereció el Sr. Rey Dn. Alonso el Sabio (…) Y donde inmediatamente produjo sus grandes y preciados  frutos  del linaje Valencia fue en la ciudad de  Zamora, como radicación del domicilio de los esclarecidos progenitores”.

Pero en un viejo documento, también del siglo XVII se lee que “ay unos hijosdalgo en este reyno, que se dizen Valencias, que traen por armas un escudo partido en sautor, en lo alto del escudo, en el sautor, un águila de sable, en campo de oro, y en los flancos en cada uno, un león de sable en campo de plata”.

Escudo que se halla en la capilla (del Crucifijo) de la catedral de Zamora (España), erigida por el obispo Alonso Fernández de Valencia, a finales del siglo XIV. Se confirma que el obispo era nieto del Infante Don Juan, hijo de Alfonso X el Sabio.
Los inicios del abolengo,

El historiador Mario Pachajoa registra que Pedro Agustín Valencia (muerto en Popayán el 17 de marzo de 1788) se casó “en 1739 con la santandereana Jerónima Rosa Sáenz del Pontón, con quien tuvo diecisiete hijos. Hombre dotado de un talento privilegiado, de carácter fogoso y perseverante”.

Cuentan que los Valencia fueron reconocidos con un título nobiliario el Conde de Casa Valencia, un título que hoy hace parte de los grandes de España y que perdió fama luego de que Pedro Felipe Valencia, primer Conde de Casa Valencia, fuera fusilado por haber hecho parte de las políticas de independencia durante la Colonia. (En 1808 contrajo nupcias con María Antonia Junco Pimentel y Rosales, hermana del marqués de las Hormazas).
Fue fusilado en Santafé al lado de uno de los grandes próceres de la República, Camilo Torres, entre la noche del 4 y la madrugada del 5 de octubre de 1816.

Pero la familia continúo en Popayán y ya en el siglo XIX se destacaron personajes como Joaquín Valencia Quijano, hijo de Antonio Valencia Valencia y de Catalina Josefa Ruiz de Quijano, y bisnieto de Pedro Agustín Valencia Fernández (fundador de la Casa de la Moneda).

Joaquín Valencia Quijano se casó con la cubana Adelaida Castillo Silva, y tuvieron 8 hijos: Simón, Francisco José, Joaquín, Dolores, Mercedes, Juana Teresa, Antonio y Guillermo, quien nació el 20 de octubre de 1873, siendo el de mayor protagonismo de esa generación.

De acuerdo con el joven historiador Jesús Sánchez, ahí es donde se presenta una especie de “auge de la familia”, y “empieza una nueva generación en la que se hizo más notoria su influencia en las esferas políticas de Colombia, en el siglo XX”.

Los últimos 100 años

En el  inicios del siglo XX, el poeta Guillermo Valencia fue el más importante representante de la familia; siempre mencionaba, que su “emoción en el verso”, le vino de Cuba, refiriéndose al lugar de origen de  su madre, Adelaida Castillo, quien era hija del cubano Bartolomé Castillo, que llegó a Colombia en 1823, a pedir apoyo a Bolívar para la independencia de la isla.

Narran que el Libertador, ante esa petición, se propuso lograr una nueva proeza política y militar para completar, en su vida épica, una  sexta nación liberada. Sin embargo, Bolívar días después les dio a conocer a los isleños que los Estados Unidos de América, se habían opuesto ante ese ideal. Frente a eso, Bartolomé Castillo, abuelo materno de Guillermo Valencia se enlistó en el Ejército Colombiano, fue ascendido al grado de coronel, y se casó dejando descendencia en el sur de Colombia, lejos del Mar Caribe.

El poeta, expresó alguna vez sobre el patrimonio de su familia, que  “no era rico, porque la libertad de los esclavos llevó a la bancarrota la industria minera de mis abuelos; vivíamos, por tanto, con provinciana modestia, en un viejo caserón payanés, de esos genuinamente españoles, ajenos a todo ornamento y mueble superfluo”.

Con los años el maestro Valencia “no solo se fue convirtiendo en un gran político, sino también uno de los emblemas de la lengua española para el orgullo de  Popayán”, expresó Sánchez, resaltando que creció entre la lectura a la que desde temprana edad lo vinculó su padre Joaquín Valencia Quijano.

Por su lado mamá Adelaida, para ayudar a la economía de la familia decidió un día abrir, en una vieja casona que arrendó, un colegio para jovencitas donde se dedicó a enseñar gramática, geografía y catecismo. El pequeño Guillermo en medio de las muchachas continuó aprendiendo hasta que su madre murió.

Años más tarde ingresó a la Universidad del Cauca a estudiar Derecho, sin embargo no alcanzó el grado, y empezó a entusiasmarse con la Política “En una fiesta cívica en 1892 que se realizaba en Popayán, se sube a la tribuna para rechazar los ataques de un contradictor del partido conservador. Es aplaudido por el público en prolongados minutos”, escribió Álvaro Miranda en Notas biográficas de poetas de Colombia del siglo XX.

En 1896, gracias al apoyo que le brinda el general Rafael Reyes, viajó a Bogotá, y en 1899 fue enviado a Europa como secretario de Reyes, que fue nombrado embajador en París; luego aceptó del presidente Marroquín la jefatura civil y militar del Cauca; asumió una curul en el Congreso en el año de 1903, y en 1908 contrajo matrimonio en Popayán con Josefina Muñoz, hija de Ignacio Muñoz y Saturia Muñoz. Regresó al Cauca como gobernador en 1909, tarea que desarrolló por poco tiempo.

Su última actividad política la cumplió como representante a la Cámara en 1914, período legislativo  en el cual presentó un proyecto de ley que fue aprobado, por el cual la nación le entregaba a la Universidad del Cauca 70 hectáreas de tierra en la costa pacífica. Murió en Popayán, el 8 de julio de 1943, de un cáncer de próstata del que había sido operado en Rochester.

El poeta se fue a la tumba con la frustración de no poder ser presidente de Colombia; en las elecciones de 1918 fue candidato por el Partido Conservador, sin obtener éxito. En un segundo intento, en  las elecciones de 1930 volvió a  hacerlo pero fue derrotado de nuevo; esa vez por Enrique Olaya Herrera.

La descendencia del poeta..

Guillermo Valencia Castillo se casó con Josefina Muñoz Muñoz, de ese matrimonio nacieron cinco hijos: Guillermo León, Josefina, Giomar, Álvaro Pío y Luz.

Entre los hijos más destacados del maestro Valencia se destaca Josefina Valencia, la primera mujer en Colombia en ser designada como ministra de Estado; fue la primera en estar a cargo de la gobernación de un departamento;  la primera senadora, y la primera embajadora -como jefe de la delegación colombiana ante la Unesco en París-.
Josefina, que impulsó el voto femenino y la defensa de los derechos de la mujer en el país, es considerada la caucana más importante de la historia.

“Igualmente se destacó Álvaro Pio Valencia, gran humanista y profesor, quien se unió a las causas comunistas, haciéndolo con decoro, inteligencia y agudeza, entregando todos sus bienes a las clases menos favorecidas, en una época donde la izquierda apenas empezaba a florecer”, cuenta el historiador.

Mientras tanto Guillermo León Valencia Muñoz  fue el heredero más férreo, no tanto de la poesía sino de las luchas políticas de su padre, el gran literato. Fue uno de los principales instigadores y orientadores del movimiento de oposición contra la dictadura  que se desató en el país en la época. Cuando la Universidad del Cauca le confirió el doctorado Honoris causa en 1956, el discurso que Valencia pronunció fue interpretado como uno de los comienzos de la lucha contra Rojas Pinilla.

En medio de ese panorama el nombre de Valencia empezó a figurar como candidato inicial para suceder eventualmente al general Rojas, sin embargo por circunstancias políticas, fue hasta 1962, que Guillermo León accedió a la primera magistratura, sucediendo al liberal Alberto Lleras Camargo.

Guillermo León Valencia, se casó con Susana López Navia y tuvo 4 hijos; dos hombres y dos mujeres: Ignacio, Pedro Felipe, Halma, y Diana.

De aquella generación, heredó las riendas políticas Ignacio Valencia, quien fue congresista por el Partido Conservador durante 16 años; además dos veces fue  presidente de la directiva de esa colectividad. Él es el padre de Paloma Valencia, senadora electa el pasado 9 de marzo, para el periodo 2014 – 2018, bajo la bandera del Centro Democrático, partido fundado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

“Hay que resaltar es que los caucanos y los colombianos reconocen a los Valencia como gente honesta, nadie jamás ha dicho que los Valencia estuvieron incursos en algún acto de corrupción”, señaló la congresista.

Paloma Valencia y su legado político.


“Yo soy como quien dice, una uribista de a pie, y he tenido la fortuna de tener por ambos lados unos abuelos que trabajaron por Colombia con total desinterés y total entrega”, expresó Paloma, cuyos parientes maternos y paternos son muy influyentes en la vida nacional.

Una de las hermanas de su padre, Diana Valencia, actualmente está casada con Aurelio Iragorri Hormaza, también caucano, y considerado el segundo senador más antiguo en Colombia, (después de Roberto Gerleín). Cabe anotar que ellos son los padres del actual Ministro del Interior Aurelio Iragorrí Valencia.

El abuelo materno de Paloma Valencia era Mario Laserna Pinzón, quien fue concejal por Bogotá, y Senador; destacado a nivel nacional por ser el fundador de la Universidad de los Andes. Uno de sus tíos paternos es Juan Mario Laserna Jaramillo, senador 2010 – 2014, ex Miembro de la Junta Directiva (Co-Director) del Banco de la República.
Sobresale también entre su familia Guillermo Laserna Pinzón, tío abuelo, quien murió en noviembre de 2011. Fue un empresario y reconocido líder gremial que tuvo activa participación en la creación de la Federación Nacional de Arroceros, de la fundación del laboratorio farmacéutico Quibi y la fábrica de gaseosas La Leona que luego se asoció con Postobón. Guillermo Laserna Pinzón, además era el padre de Paulo Laserna, ex presidente del Canal Caracol.

Mientras el padre de Paloma Valencia, se dedicó a la Política, Dorotea Laserna, su señora madre ha estado vinculada a la educación, sobre todo a la formación en el sector público. Además, Dorotea Laserna es productora del programa ‘La Hora de la Verdad’ del ex ministro Fernando Londoño.

Del matrimonio de sus padres, Paloma Valencia tiene dos hermanos: Pedro Agustín, quien ha estado vinculado a temas de seguridad, (fue candidato a la Alcaldía de Popayán en el 2011); Cayetana Valencia, vinculada a temas artísticos; y una hermana media que se llama Manuela Londoño, que acaba de terminar arquitectura.

La mayor parte de su vida Paloma Valencia ha trabajado en el sector privado, ha participado en el tema de análisis de políticas públicas, y de opinión política en medios de comunicación, una carrera que le ha permitido estar en páginas de algunos periódicos nacionales, y en programas como ‘La Hora de la Verdad’, y en Blu Radio.

Desde hace menos de un año Paloma Valencia inició con un proyecto llamado  laotraesquina.co, que según sus palabras consiste en un medio de comunicación alternativo no tan noticioso sino de análisis; “ha sido un proyecto muy unido a mí, que ahora por la política pues ha sufrido un poco de abandono”.

Y es que el nuevo reto se avecina, el próximo 7 de agosto empezará su gestión como senadora, “una gran oportunidad que he recibido de la vida, y la vislumbro con el ánimo de hacer de ella lo mejor que pueda; usar mis modestos talentos y mi capacidad de trabajo para que la gente que creyó en mí y me ha dado ésta confianza se sienta representada”, concluyó.

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