ICOBANDAS
De:   Mario Pachajoa Burbano
Domingo 14 de septiembre, 2014
mariopbe@gmail.com
Popayán, Red Patoja

Amigos:

Cynthia Vanessa Lewis Torres se refiere a la importante fábrica de ICOBANDAS     que, dado su éxito,  va por su tercera planta en Popayán. Le auguramos más éxitos.

Cordialmente,


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ICOBANDAS
Por:  Cynthia Vanessa Lewis Torres
 Cynthia Vanessa Lewis Torres
economia@elpueblo.com.co
@cvlewis
El Nuevo Liberal
15 septiembre, 2014
Popayán. Cauca.

 La industria más importante de Popayán ya va por su tercera planta de producción

 Icobandas, una de las empresas más importantes de Popayán, abrió su tercera planta de producción en este mes. Esta iniciativa es impulsada por el deseo de cubrir el mercado de Latinoamérica y traer progreso y desarrollo a la región.

Hace más de 41 años se gestó en Popayán una de las empresas de bandas más importantes del mundo. Se trata de Icobandas, que se creó en la capital caucana para atender el insipiente mercado de las bandas y que ahora se apresta a inaugurar su tercera planta de producción. Icobandas produce bandas trasportadoras de caucho y lona para todo tipo de industria, desde las más pesadas que puede haber como las de Cerromatoso, las grandes mineras y las cementeras Argos, hasta bandas alimenticias para los ingenios azucareros y molinos arroceros, entre otras.

“A partir de este mes tenemos que comenzar a producir con la planta nueva que tiene una capacidad en metros cuadrados de 150 por ciento de lo que tienen las plantas uno y dos sumadas en la actualidad. Es todo un reto porque debemos abrir mercado desde cero, conseguir nuevas redes de ventas, lograr convencer a los clientes de comprar un producto diferenciado que es más costoso que el que normalmente pueden adquirir a través de otros proveedores pero con más valor agregado” explica Manuel José Zambrano, gerente de ventas de Icobandas.

La primera planta se construyó con las uñas con una prensa pequeñita, luego, con el tiempo, hubo suficiente dinero y se importó una prensa y así fue creciendo Icobandas. Arrancaron aproximadamente 15 empleados. Hoy son más de 130 personas empleadas en esta industria. Cuentan que comenzaron a crecer al tiempo que entraban otros actores del mercado y este mercado también crecía, la minería, las cementeras, y todas las grandes empresas han ido creciendo y así mismo su demanda de bandas transportadoras.

La idea de la ampliación nace de la necesidad de crecer para quedar un poco más holgados, lograr mayor productividad y con esto comenzar a atender la mayor demanda del mercado internacional. “Actualmente hemos logrado vender con mayor frecuencia a Costa Rica, Ecuador y Perú, con menor frecuencia a República Dominicana, Panamá, Guatemala, Bolivia y Venezuela pero queremos más porque son más de 40 localidades importantes para este negocio en Latinoamérica, poco a poco iremos visitando esos mercados, tratando de afianzar unas relaciones sólidas con algunos distribuidores y siempre tener contacto directo con los clientes para ir posicionando la marca y sostenerla” así lo señala el Gerente de Ventas.

Las tres plantas se diferencian por las condiciones con las que fueron construidas cada una de ellas. Por ejemplo, la primera fue el montaje hecho de forma artesanal dentro de la compañía y con esta se dio a conocer al mercado; la segunda fue por la necesidad de crecimiento pues la demanda nacional aumentaba y las barreras para las importaciones de esa época hicieron posible aumentar el endeudamiento para importar una calandra más grande y unas prensas más anchas; y la tercera, con miras no solo al mercado nacional sino que podía pasar a ser de Latinoamérica principalmente.

Aunque no especifican cuantos empleos se crearán con la apertura de esta nueva planta, se sabe que en la parte de producción, se contratarán técnicos; y para el área de ventas y dirección de producción, ingenieros. Esto crea la oportunidad para contratar personal de mayor calificación académica que será importante para darle espacio a las juventudes que se están formando en la región y que en la mayoría de los casos tienen que emigrar a otras regiones o paises.

Un aspecto a destacar, según lo aseguran los gerentes, es que tienen baja rotación de personal, ya que procura generar un ambiente de trabajo agradable para todos los empleados. Se destina tiempo para capacitar y motivar a los empleados, por el hecho de saber que hacer una banda no es fácil.

Esta productora de bandas, tienen sus clientes en las industrias del cemento, del carbón coquizable, del acero, del ladrillo, de producción de papel, de alimentos (azúcar, arroz, cereales), puertos, y en fin todo donde haya flujo de materiales a granel (por ejemplo, las bandas de las maletas de los aeropuertos). Hay mucho material a granel o empacado con distintos diseños de bandas que permiten transportar de un lugar a otro los materiales en los procesos productivos mencionados.

Al referirse a la competencia, los gerentes sostienen que les compiten básicamente por precio en todas partes y no por calidad: “a nosotros no nos ganan un negocio por calidad sino por precio” sostuvo Zambrano.

Icobandas, años atrás…

Juan Zambrano, ingeniero civil, estaba a cargo del programa fomento a la industria en el Sena, cuando se le presentó Rafael Maldonado Sandoval, quien tenía un taller de correas sin fin con una máquina que él había diseñado, única en el mundo. Eran unas correas resistentes, lo que le llamó la atención a Zambrano fue el ingenio de esta persona y la intención que tenía de hacer bandas transportadoras y otras cosas, por lo que vio la oportunidad de negocio porque definitivamente lo que él podía hacer era algo de diferenciación. Se hicieron socios y él se fue de Gerente, buscando más inversionistas, porque según cuenta Zambrano no tenían cómo ponerla a andar.

Otra muestra de desarrollo y progreso que deja esta empresa es que muchas de las máquinas de Icobandas fueron diseñadas y construidas por Icobandas porque no teníamos el dinero para comprar las máquinas tal cual como debían ser. “Por ejemplo hay muchas máquinas que podrían valer millones de dólares y no los teníamos evidentemente, entonces tocaba tener la malicia y el ingenio criollo y desarrollar unas máquinas que generaron productos de mejor mejor calidad que lo que estábamos percibiendo en el mercado y que producían esas máquinas carísimas que fue lo curioso y fue parte del éxito de Icobandas” recuerda Juan Zambrano.

Para Zambrano, quien también es uno de los fundadores, “lo que genera verdadero desarrollo en una ciudad o región desde nuestro punto de vista, es la industria, donde entran materiales y se van materiales transformados con mucho valor agregado”. Por lo que Icobandas arrancó en Popayán afrontando dificultades en su primer año, la meta era parecerse lo que más se pudiera en ese entonces a las grandes empresas Good Year y Bridgestone. De acuerdo a lo vivido por Zambrano, asegura que a los cinco años de existencia lograron el objetivo inicial, y así cuenta la anécdota del molino de arroz:

“Fuimos a un molino de arroz, que fueron probablemente nuestros principales clientes por mucho tiempo, se quería ingresar con las bandas y se vendió la DSF, que es una banda de transmisión sin fin, resulta que probablemente la pidieron muy pequeña, la instalaron y eso desbarató una máquina y la pared de un molino. Por supuesto eso valía varias veces lo que valía Icobandas en ese entonces, los dueños pensarían hasta aquí llegamos, pero curiosamente en ese entonces también había mucha gente buena en las industrias y otros lados; y lo que sucedió es que dijeron ‘que banda tan verraca, que buena, tan fuerte que dañó esa máquina y tumbo la pared’”.

Como inicialmente no eran concidos usaban una forma de comercialización que era entregar una banda nueva a una industria y si les duraba mas o al menos igual a la delas marcas tradicionales entonces les pagaban y sino, no. Uno de los primeros clientes de referencia fue Acerías Paz del Río, se vendió la banda y de todas maneras la inversión en hacer el producto para el tamaño de la compañía en aquel entonces era demasiado grande y esperar seis meses para el pago indicó por un momento pensó que tocaba dedicarse a otra cosa, según afirma Zambrano.

 Pero llegó el “chequecito” y ahí es donde comenzó el prestigio de Icobandas lo que a su vez trajo más ventas; dijeron los clientes altamente productivos “hay una banda buena y ya no toca esperar de cuatro a ocho meses para obtenerla sino que en menos de un mes la tiene uno aquí, es de igual o mejor calidad que la que estabas importando” cuenta con emoción el gerente de ventas cuando todavía no existían las bandas chinas ni de la India.

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